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A B G. DOMINGO 32 DE SEPTIEMBRE DE 1963. EDICIÓN. DE LA MAÑANA. PAG. 79. ñ- h Oviedo. (Crónica de n u e s t r o enviado especial. No tengo nostalgia de las grandes, suntuosas, brillantísimas espa, ñoladas que, con pretexta de Carmen he podido presenciar en Viena o en. París; sí tengo nostalgia de la musicalidad, de la técnica de asas grandes patutas, herederas de Mahler y de Weingartner, que dirigen de memoria esta ópera, que la montan con pasión dé discipulos. de Nietzsehs- el grande y loco panegirista dé Biásg- -y con tal precisión alucinada, con tal riqueza de matices que el espectáculo se hace extraordinario e inolvidable: sólo lo que hace Karajan al iniciar Ja obertura sitúa al espectador en otro mundo. Carmen es muy difícil ds montar bien, exi- ge mucho ensayo: si sólo se apoya su representación en una noche afortunada dé divos, cuando esa fortuna es esquiva, el resultado puede estar cercano a la caricatura. Y yo, pensando en las jóvenes generaciones españolas que no ven ópera musicalmente bien. puesta, le. tengo; muchísimo. miedo a la caricatura, porque de ella, cuando, se es joven, se pasa fácilmente al sarcasmo. Este Bimp! tjco, cálido y entendidísimo público de Oviedo reservó el gran entusias- mo para la bellísima aria de Micaela en. el tercer acto: Jjydia Marimpietri, de voz. muy sugestiva, tuvo, ciertamente, muy. buena actuación en conjunto y momentos. de gran belleza expresiva. Hubo de repetir su aria, aunque no debemos olvidar que, como en ciertos folletones radiofónicos, el público, harto de las barrabasadas de Carmen descansa en la noble dulzura del segundo personaje, De sobra sabemos qué los cantantes, especialmente los tenores, pasan por altas y bajas. Si juzgáramos al gran Mario del Monaco por su actuación de anoche, diríamos: el público aplaudió con fervor frases, detalles, la escena última, escena que nos hacía recor- dar el grandísimo tenor dramático que del Monaco fue. De Jean Madeira, la famosísima, repito lo que. escribí hace años desde Viena: la voz, de gran volumen en los agudos, no basta para encantáis y, al contrario, ese gran volumen contribuye al desencanto porque la desafinación es casi permanente; el fraseo, irregular; la dicción, -caprichosa; la línea interior de la obra, desvirtuada. Hace, sí, para quien le guste, una escena movidísima, violentísima y en gran españolada El público de Oviedo, enteradísimo, que conoce muy bien cómo esta cantante hace Carmen en los más importantes teatros europeos de ópera, vio y escuchó con cierta curiosidad al principio, y luego, cortésmente, aplaudió, FráetiearnSfite, inexistente el Escámillo que haoe Sor- dallo. Esos coros coruñeses de El Eco coros brillantes pero estáticos y morriñosos, se saben mal Carmen o se asustaron muchísimo con tremendas navajas o- tremendos, tirones de pelo, y aquello no era Sevilla ni en cantos, ni en palmáis, ni en escena; los, niños, como desembarcados üe. una carroza de la dulce fies- ta de la manzana, todavía se asustaron más. Marino Wólf- Ferrari dirigió con precisión, con cautela y con energía cuantío hutóo peligro. -S Jiederieo SOPEÑA. Miguel Ang- el, Carmen Bernardos, Carlos Lemos y Javier Lóyola, intérpretes de No- hay- burlas con el amor estrenada en el teatro Español Teatro- Español, Título: No- hay burlas con el amor Autor: la Pedro. Calderón de la Barca, Re- formista con la galería de tipos de inépoea- r- Beatriz, visión: José Hierro. Decorador: crédulo; Inés ysabihotida; don Alonso, y Moscatel, graciosos- Vicente S. de la Pena, Figurinis- con él reg- ocijo antifeminista del público. ta: Emilio Burgos. Músico: G Doña Beatriz es un calco de la Nise de rardo Gombau. Director: Caye- La dama boba de Lope. Incluso los patanoLuca de tena. Principales dres utilizan p a l a b r a s muy parecidas intérpretes: Carmen Bernardos, 1- -hilar, labrar y coser, en ÍLoper bordar, María Paz Ballesteros, Alicia labrar y coser en Calderón- -para resumir Hermida, Carlos hemos, Javier I su ideario de la ocupación femenii 3. a. ISnüa Layóla y Miguel Ángel. jBeatriz habla culto y es ligerilla fe. cascos, condición que de toda la historia del Vi- esta versión la noche en que la com- teatro. suele adscribirse a la mujer iníelecpañía- del teatro Espafiol participó e el; tualizada. Doña Beatriz es culterana y pecorto y triunfal festival organizado en San i dante. -En Lope la cosa se explicaba, porIsMr por eí Ayuntamiento de, Madrid, y que Lope vivía una batalla literaria. En he vuelto a vería. óff Madrid en la va- Calderón se comprende peor, porque Gonlíente- aventara de los Festivales de Espa- gora ya había triunfado. Xa cosa debía ña l a- he oído ante públicos de composi- epiemar, porejue, el uno y el otro- -y aán los ción muy refinada y ante auditorios de de lioyi, porque el tema- colea- -recurrieron fuerte vena popular. Ahora que las giras a ridiculizar a la mujer culta. Calderón es han terminado quisiera sdecir, simplemen- -franco: ...tsue yo no íjiiisiera, es cierto- -te, que. esta ¿üiáspora de nuestro muy cen- ffiue supiera mi mujer. -más iue yo -tralizado teatro es una de las empresas Una comedia de este porte, menor, en jnás bonitas del Ministerio de Información tretenida, clara y sonriente, aliviada eonio y Turismo. El- repiqueteo de las voces de está por, José I- Iierro de arcaísmos y reí- nuestros eómieos por esas plazas, tan her- necesitaba un- eom el mosas, de las provincias, y por esos tea- teraeióass, dado Cayetanomontajede Tena. Luca tros silenciosos el. resto del- año, es algo que le- hade escasos efectos escenográfiMontaje muy- importante- y que hay que mantener cos, vivaz, acelerado, con un sabio aprove- a toda costa. Los tiempos van centrali- chamiento del- espacio, preocupado, más zando el; teatro en toáé el, mando, pero iue nada, de gue la compañía diga el versería una ligereza considerar- que los fo- so cada día más puro y mejor acentuado. rasteros que llegan a Madrid representan, realmente, todo el mando de los afiele -La- compañía, por supuesto, está aún sin acabar de entonar. -Esta tarea será larga nados dispersos. Por eso la salida a pro- y dura. La mejor articulación sigue siend viiicias deíte hacerse con todas las armas la de Carmen Bernardos. Carlos Lemos va y todo el bagage: como han salido este vé- perdiendo algunos convencionalismos nocirano, el teatro María Guerrero y el teatro vos para un actor de su categoría, María Español. Y que digan ellos si les ha. fal- Paz Ballesteros va pesando, poco a poco, tado el aplauso, el interés y la compren- cada vez más. Con Miguel Ángel, moderasión. do, y Alicia Hermida- coii su encantadora Por lo que se refiere a Calderón, desde y formidable seguridad habitual, se van luego que no. Esta comedia parece, por sw- borrájído diferencias de tono y se asienta puesto, pintiparada para justificar armella un principio de compañía titular. Es muy Injusta frase da Meléndea Pelayo: Nunca fílenlas- grande Calderón que imitanfio a Iiope de Vega. No es eso- aunque, por ejemplo, entré a dama boba y No hay burlas con el amor haya sia consangainidad infiiscutifele. Lé que. sucede- es esie el sistema teatral calderoniano- un orden reflexivo dé los episodios, de la intriga y, por Ib tanto, de la acción- -extracta y acia- ra de tal forma el mecanismo del teatro de Lope, del teatro de capa y espada de Precisa para su DEPARTAMENTO DE lio. pe, qiie Calderón nos da la impresióü CONSTRUCCIÓN delineantes proyecde haber, tipificado y, convertido en símbo- tistas para utillaje los a unos personajes que andaban un poco desmandados. No hay burlas con él amor Dirigir curriculum vitae al Apartado es. rana c íiie. dia desenvuelta raizas un- po- do- Correos 14 93. Madí- id. (11.718) qwitííi mecanizada, alegre, burlona y con-