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v. c- w rt Y EL GENERAL CASTAÑOS Por MANUEL MOZAS MESA Portada del templo parroquial de Bailen- que desde 1834, en que fue trasladada definitivamente del santuario del Rumblar, es relicario que guarda la venerada imagen de Nuestra Señora de Zocueca. Madrid presenta en la jornada del 2 de mayo a la animosa Manuela Malasaña, y Zaragoza, en sus prolongados sitios, a la denodada Agustina de Aragón, Bailen, en su célebre batalla; ofrece a Luisa o María Luisa Bellido, conocida por La Culiancha como arquetipo de la intrepidez femenina, que en el momento de levantar su cántaro para que bebiera Réding. una, bala te rompió la vasija y, sin inmutarse, con admirable serenidad, cogió con esmero un casco que en el suelo había quedado con un poco de, agua y alegre se la brindó al general. La bala se guardó como recuerdo, que en 1862, en el viaje de Isabel H por tierras jiemtensss, le fue entregada dentro de una jarrita; de plata repujada. Y aún llega el aroma de la tradición- -que es la seguhdona de la Historia- -a penetrar en el escudo de Bailen dividido en cuatro cuarteles: un león en campo rojo; cinco barras de plata en campo de oro; un castillo en campo rojo y un cántaro roto en éampo entré verde y agostado, con un cielo despejado y ardiente, interpretando este cuartel- -el tercero por su colocación- -como el verdadero emblema de. Bailen y enlazándolo con el bello hecho, de matiz legendario, de la rotura de la vasija de María Bellido, por una bala enemiga en el momento en que daba agua a Réding, aunque más parece referirse a la industria de alfarería, que se explota en, muchas fábricas y talleres de la ciudad. RECONOCIMIENTOOFICIAL La siguiente comunicación del general Castaños, fechada, en Madrid el 3 de septiembre de 1 14 y conservada en el archivo del Ayuntamiento bailenense, reconoce y abrillanta la activa gloriosa cooperación de los habitantes de la entonces villa, hoy ya ciudad de Bailen: Nada puede ser más lisonjero para mí que la expresión honorífica que merezco a los vecinos de la heroica villa de Bailen y se patentiza en la apreciable carta que se han servido dirigirme en 12 de agosto L A batalla de Bailen es gesta de imperio, por él fulgor trascedente del triunfo logrado sobre tos franceses el día W de julio de 1 G 8, y que- twvo universal resonancia. Fue la primera derrota de Napoleón, lias tropas que comandaba el general Duipont, vencedoras en muchos combates, hubieron de rendirse ante un conglomerado de soldados veteranos y bisoños acaudillados por el general 3 astaños. En aquella fecha memorable Bailen alcanzó las cumbres de la inmortalidad, con la participación valerosa y abnegada de todo el pueblo. En la línea del Ejército español, los paisanos guerrilleros de Bailen pelearon hasta el final de la porfiada lucha. ¡Las mujeres; escalando las alturas del heroísmo, alentaron a los soldados, dándoles agua que les refrescaba- y cuidando a los hexidos, sin miedo a los continuos disparos. Xa tradición magnifica este hecho y surge la heroína popular, encarnación de estás mujeres generosas. Lo miaño que