Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC. S Á B A D O 27. DE A B R I L DE 1963. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 81 ESPECTÁCULOS TURÉCK En trance ya de terminarse el curso musical, creo aue algunos harán conmigo la siguiente consideración: al comenzar- -no en concierto, por desgracia, sino en ambiente más reducido- colmamos de elogios el Bach de Wieissenberg; aiiora colmamos de elogios el Bach de la Ture ele. Y son dos artistas absolutamente distintos de temperamento. Buena ocasión, por tanto, para recordar uno de los misterios radicales de la obra de arte en música: precisamente por su necesidad de intérprete, la obra de arte, en este caso Bach, permanece corno roca, pero, al mismo tiempo, está abierta a diversas interpretaciones, y lo cine cada época trae de nuevo se aplica de manera misteriosa, pero realísima a la obra anterior. Rosalyn Tureck se acerca a Baoh sin ninguna preocupación arcaizante, olvidada del clavecín como espectro, linceando a través del piano matices, colores, acentos que, sobre la base d una técnica, modernísima, nos da, aun en las obras más sencillas, una continua vitalidad aue parte de lo más bello, de lo más difícil: la respiración, el fraseo. En Weisseruberg Bach se nos revela inmediatamente como arquitectura y como tensión; en la Tureck se nos revela inmediatamente como emoción y bien variada, desde la alegre vitalidad hasta ese grave requiebro a la muerte que aparece en los tiempos lentos. La. Tureck despierta siempre atención y entusiasmo extraordinarios, poraue todo ese trabajo inmenso que uno adivina se hace inspiración en el momento de tocar; un poco más, sólo un poco más de expresión, sería amaneramiento, y el asomarse al peligro sin caer en él da también a sus conciertos, para. el buen aficionado, un especial sabor de riesgo. Imposible distraerse, y así estuvo de encandilado y de entusiasta el público de Cantar y tañer Coincide este Bach hermosísimo con la publicación en Taurus del gran ensayo de Dilthey sobre esa gran música. Doy la naticia porque es raro, en nosotros, la coincidencia de música y de libro. Ha sido una pena que, habiendo sido anunciado este concierto con esa anticipación típica de la formalidad de Cantar y Tañer coincidiera en hora con el del Ateneo. P. Federico SOPEÑA. EN EL REMA VICTORIA SE NO LA CORBATA DE Teléfono 231 84 67 CONCIERTOS DANIEL presenta a interpretando LOCALIDADES EN TAQUILLA La mejor piscina IL LAUU Mañana, 28 INAUGURACIÓN Pedro Hurtado, Antonio Garisa, Olga Peiró, Antonio Fernández y Maribel Ayuso, intérpretes de La corbata estrenada anoche en el teatro Reina Victoria. Paso construye bien, l o mismo el diálogo Por ausencia de nuestro crítico teafliue el juego escénico. A uno y otro los tira, Enrique ¿Soviet, que se encuentra Heva dominados hasta un terreno peligroen París invitado por la Univarsidad de so, pero allí safes ciarle un quiebro para Teatro de las Naciones y donde ha proditairl y dejarlo reducido a lo grotesco nunciado una cOTiferenieia, se encarga dejando tras de sí unas situaciones va 1 hoty del comentario crítico nuestro relientes, que por unos mementos, suficiendactor Manuel Adrio. tes, adquirieron un cuerpo fie verdad auténticamente valioso. Es un juego chaplineseo, que no charlotesco. Crea la traTeatro: Reina Victoria. Títu- gedia, a veces se le va la mano y es lo: La corbata Autor; Alfonso sensiblería, pero en seguida la destruye Paso. Dirección: Alfonso, Paso. con una pirueta alegre, en, ocasiones groDecorados: Matías Montero. Prin- tesca. Para esto Alfonso Paso recurre a cipales intérpretes: Antonio Ga- efectos arebiconocidos que ya hicieron cérisa, Olga Peiró, Pedro Hurtado, lebres otros autores y directores, pero esto Antonio Fernández y Marisol el publico se lo perdona porgue es perAyuso. tinente. Es iin humor blanco, otras. veces Sin haber creado nunca un personaje n ¿gro, la mayoría rosa... En La corbata Alfonso Paso presentino, representativo de una clase social, abanderado de alguna idea o héroe popa- ta Jos tres estamentos sociales más definilar que haya prendido en la atención de dos. Los enfrenta con el mismo problema las masas, Alfonso Paso sigue dándole moral, con sus distintas posibilidades ecovueltas a las mismas criaturas; sin haber nómicas. Deja, en toda su desgracia, a la inventado ni el teatro social ni el acusatorio o reformista, Alfonso Paso insiste, una y otra vez, en el tema, quizá, encariñado con la sana idea de gritar contra acuello que no le gusta. En La corbata. combina ambas cosas y para que no le falte nada en este plagio de sí mismo presenta su tora en escenarios simultáneos, muy reducidos, por fueraa poco gráficos, pero fie una terrible sencillez expositiva. El público pasa de escena a escena como si estuviese ante una partida de pin- pon. Aún antoümitado en la escasa variedad úe sus criaturas, Alfonso Paso logra una serie de variaciones tan afortunadas que siempre parece que presenta algo nuevo. Sólo tes que le siguen de antiguo, en sn ya larga aunque breve FÉLIX NAVARRO carrera teatral, reconocen a la señora ciisiraíáa, pero bondadosa, de otras comedias suyas; al sinvergüenza con un gran fondo de moralidad, al eterno fiscal... La cor El público rió con toda su alma, bata trae. de nuevo a estas criaturas, pasiguió la obra sin pestañear y aplaudió muchísimo. recidas situaciones, y aquella escenografía varada, figurativa. Nada hay nuevo ¡Qué Lope tierno, rico, gracioso en La corbata aunque tiene mucho de y bien interpretado! positivo, porque es valiente, -directa, fustiEnrique Llovet (ABC) gante, hiriente, sincera y graciosa. Quizá la más valiente, la más directa, fustigante, hiriente y sincera de Alfonso Paso. 3 So se anda por las ramas a la hora de las denuncias, de las acusaciones. Vuelvo a insistir en que no dice nada nuevo, pero tiene el mérito de recoger todo lo que se Coloquen responsablemente sus capitales murmura, todo lo ue se sabe, aúneme naen garantizadísimas hipotecas. Anualidadie pregona. des anticipadas. EXCLUSIVAS RAMOÜ O: Plaza Cortes, 4 y además está bien contad Alfonso RICARDO LUCIA en con JULIETA SESEAIO