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lo cerca Que es tá la ¡pintura de Mateos, de 1 a de sus ¡paisanos Váidas Leal y Herrera. TAPICES DE GARRIDO En la Galería Quixote expone el pin tor ¡Luis Garrido una herniosa colección de ta ¡pices de alto lizo tejidos por sus propias manos. Integran la exposición i piezas realizadas entre 1958 y 1962. Un día de 1957, Garrido se sintió atraído por el viejo arte del tapiz. Para satisfacer su curiosidad pudo ihabsr hecho lo que tantos otros: (pintan 4 un: cartón y entregarlo a un tejedor para que lo pasara a lanas y sedas. ¡Pero Garrido eligió un camino más recto: ingresó en la Manufactura Nacional de Gobelinos, de Paris, ¡y estudió en serlo la técnica de la tapicería. Lo que a hora exhibe es fruto de su trabajo n el taller particular que na mon tedo en Madrid. Este injerto del artesano en el artista da por resultado un producto perfecto. Los taiplces de Garrido no ipodxian haber sido otra cosa que tapices, lo cual es muy distinto de üa versión tejida de una pintura. El conocido caso de Goya es bien elocuente. En sus disputas con los tejedores, eran éstos y no el pintor quienes llevaban la i- aiaón. El tapiz, como cualquier otro medio de expresión artística, halla su razón de ser- -y su grandeza- -en sus propios limites. Rebasarlos es atentar contra la propia esencia del medio expresivo. Resulta aleccionador, a este respecto, observar cómo ha. Ido evolucionando el concepto pictórico que Ganado tenía del tapiz en sus primeras piezas y el justamente taipicista que revelan las, últimas. En éstas parece que formas y colores nacen del propio tejido. Se advierte en estas obras de Garrido una sana influencia de Jean Lurcat, padre del tapiz moderno. Seguramente es tan imposible que un tapiz figurativo actual no traiga a Lurcat a la memoria como que una pintura del mismo orden no refleje icón más o menos nitidez a Picasso. Pero la. personalidad de Garrido se hace patente no sólo en el repertorio temático y cotorístico, sino también en el tratamiento de la forma y en la insular inventiva del pintor, muy apta para este género de creación artística. CARBAJO Antonio Carbajo ha hecho en la Galería Qudxote, su primera exposición personal. Procede este Joven pintor de la. ¡Escuela de San Fernando, cuyos estudios concluyó hace un año. Nadie lo diría; tanta es la prisa que se ha dado. por desprenderse de las preceptivas escolares. Esta exposición, como suelen serlo las primerizas, es copiosisdana y diversa. Refleja lo que es realmente: el bagaje de un joven artista que acaba de desembocar en una encrucijada, y duda qué camino seguir. Sabe dibujar y pintar- -iConoce el oficie- tiene sensibilidad, una gran fuerza cromática y un poderoso vigor expresivo. ¿Qué hacer ahora? Lo pregunta con sus tos bajos y de viva voz, angustiadamente. Puesto que me lo toa. pedido, voy a darle un consejo que es válido para todos los artistas Jóvenes. ¡El desea saber qué senda de las que tiene en su torno debe tomar. No puede aconsejársele otra que la que él crea de iverdad, pero de verdad- -que le llevará al encuentro de sí mismo. Entratanto, que cierre los oídos a tbd s las canciones de moda; éstas pasan y vienen otras. Que no se deje tentar por los éxitos ajenos; por ¡pertenecer a otros no ¡pueden ya ser suyos. Que no pierda el tiempo tras detalles accesorios, complementarios; ya se le aran por añadidura. Que abra muy bien los ojos y el corasón a su propio mundo espiritual. Que no tenga prisa ni ambiciones i m p u r a s que conserve su modestia como el mejor patrimonio. Paisaje óleo de Antonio Carbajo que figura en la exposición de sus obras on Quinóte. Y, sobre todo, que tenga fe en sí mismo. CSreo sinicerameinte que liay en él un pintor. Y q ie el igmieso de Su exposición es realmente interesante. Las mejores piezas, para mi gusto, son las más directas, las expresadas con mayor sinceridad, las menos cocinadas ACEBAL M H G O R A S Otro expositor en Quixole: el ceramista Acebal Idígoras, un ¡veterano artista de origen vasco, nacido en la Argentina, que ha repartido su vida entre España y el país hermano. Es asimismo pintor y escultor. Vi y juzgué hace unos años otra exposición de sus cerámicas en la Galería Toisón. Su obra actual presenta dos aspectos. uno, integrado por (Pintorescas composiciones en relieve de pequeño formato, y otro, por figuras y cabezas exentas. Este úl iino, influido par el ante de los pueblos aborígenes del continente americano, es el más interesante. En él se dan cita el escultor, el pintor y ei ceramista para realizar una obra, de sólidos y amplios volúmenes decorada con sentido ornamental QUESABA En Griffe y Escoda ¡hace una nutrida exposición de acuarelas julio Quesada. Es evidente que este pintor domina todos los recursos t ¿cníios de sU especialidad. Sabe que H, razón dé ser de la acuarela a es la, transparencia del color y a ella presta la mayor atención y toda su habilidad manual, que es muy notable. La estética de Quesada. es amplia, como si quisiera abarcar con ella a sectores de opinión muy dilatados. Asi, hace notas fluidas y ligerísimas, sumarias, aladas, con eficaz caligrafía que recuerda el arte oriental, y piezas más apuradas y detallistas, en las que la dicción se subordina al eíe to anecdótico. En cualquier caso, Quesada tiene un puesto destacado entre los habituales cultivadores de la pintura al agua. GRANADOS En la Galería ¡Fortuny expone un. pintor joven: Jorge Granados. Ha vivido loa ocho años últimos en París y Roma, exponiendo repetidas iveces en ambas capitales. Exhibe ¡paisajes, figuras y bodegones. Hace Granados una pintura recoleta, sosegada, amable, sensible, con un colorido muy medido. En el orden cromática son especialmente notables los paisajes urbanos de París, resueltos con grises delicadísimos. Gusta el pintor de ocuparse en temas mínimos, aparentemente insignificantes, de los que logra extraer, como ipor destilación, unas gotas de risueña poesía. Actuando de esta suerte, sus versiones urbanas de ciudades tan pintadas ¿orno París, Roma y Venecia, son por lo general, rigurosamente inéditas. Al servicio del retrato femenino e infantil pone Granados una singular ternura. Los bodegones tienen un grato aroma iíurbaranesco. GRAN En el Ateneo, sala del Prado, hace una buena exposición de su obra reciente- el pintor montañés Enrique Oran. Este joven pintor, ayer figurativo- -mínimamente figurativo, es cierto- se encuentra noy, quteá tardíamente, en el cabo del informalismo. Enrique Oran aporta a esta vertiente plástica su gran sensibilidad, tanto para el color, del que posee un sentido refinadísimo, como para las texturas, a las que tirata y trabaja con delicadeza no común entre los artistas españoles af incados en esta parcela de 3 a pintura. Hay piezas muy ¡hermosas en esta exposición, muy sugestivas. Sobre la paleta de Gran, sumida hasta hace poco en las tinieblas, asoma ya la risueña faz de la Aurora. Santiago ARBOS BALLESTE Jorge Granados: paisaje que figura en su otuAl exposición en la Galería Fortuny.