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ABC. S Á B A D O 3 DE NOVIEMBRE DE 1963. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 47 GUTIÉRREZ- RAVE, JOSÉ: Pr logo de José María Pemán. Madrid. 1962. 316 páginas. Distribuciones Luy- ve. 250 ptas. EL DOCTOR PULIDO Y LA LITERATURA En cierta ocasión nos preguntaba un Licenciado en Letras, catedrático de Instituto: ¿Qué es eso de la Literatura médica? ¿Qué lugar cree usted que puede ocupar en la sistemática de la Preceptiva? ¿Tiene una verdadera individualidad? Hoy le hubiese contestado: Lea usted las Memorias del doctor Pulido Martín. Cierto que en ellas existen valiosas aportaciones históricas, historia de prim e r a mano; referencias anecdóticas de gran amenidad; disquisiciones psícometafísicas; acertada c r í t i c a de la evolución inédica ¡contempor a n e a estampas de famosas personalidades que él conoció; juicios valientes y ecuánimes sobre el complejo de relaciones entre la medicina española y la extranjera. Pero todo esto- -perfilado con el sello personal tí l hombre q u e disfrutó de una posición profesional y familiar elevada- -nos dice lo que realmente es la vida: sus luchas, sus afanes, sus glorias y sus satisfacciones, vistas por un buen médico. Ya sabemos que el buen medico es un buceador de almas, un explorador de conciencias, algo así como un confesor sin sayal. Lo primero que sobresale en las Memorias del doctor Pulido es la limpieza y naturalidad de su prosa. Todos sabemos que en los manuales clásicos de Retórica y Poética, se señalan como condiciones básicas de la obra literaria, la pulcritud y la naturalidad. Hoy se observa a menudo todo lo contrario: esMlo enrevesado, frases rebuscadas, conceptuosas, que exigen tener un diccionario al lado para interpretarlas fielmente; y ello porque están escritas también con la colaboración de otro diccionario, para ir sustituyendo los términos clásicos, llanos y usuales por otros cuanto más en desuso, poco conocidos, o barrocos, mejor. El doctor Pulido ha querido sujetarse a las normas fundamentales de la buena Preceptiva, y su estilo es limpio, claro, da intenso sabor cís ellano en su máxima pureza. Tan fuerte es la impresión que nos ha producido estas Memorias que nos hemos puesto inmediatamente a evocar en la pizarra de nuestros recuerdos el de las obras análogas que han pasado por nuestras manos, y encontramos pocas que puedan resistir el parangón, La misma Historia de Saint Michel de Axel Munthe, que siempre tuv i m o s por obra c u m b r e en su género, acaso res u 11 e supe r a d a pues se ciñe m á s a la P r e o cupación histor i e o- novelesca, y no da la fuerte sens a c i ó n personal de hechos vivid s y de emoción estética, íntim a m e n te sentida, que carácter i za a las Memorias que c o m e- n taBoctor Pulido mos. Muy de moda se han puesto en estos últimos años esta clase de libros, pero todos ellos se confeccionan sobre la base de simples diarios individuales, espejos no muy bruñidos que se pasan frente a la evocación de una historia personal. No faltan ocasiones en que estos diarios distan muoho de ser sinceros... En. cambio, Pulido, con su simpático rigorismo de autocrítica nos dice lo que en su trayectoria encuentra de bueno y de malo, de acierto y de error, de legítimamente logrado o debido a la fuerza de su apellido; sus triunfos y sus fracasos científicos. De todo hubo en su formación espiritual Todo lo que nos refiere sobre las costumbres de los grandes sabios alemanes, franceses y austríacos en las horas solemnes de la primera guerra mundial, y de cómo se desenvolvían en los ambientes profesionales, familiares y sociales antes y después de 1914, sobrecoge y deja en nuestro corazón hueillas profundas. Su libro, que se aferra en nuestras manos desate los primeros capítulos, da pana que se termine. Las Memorias del doctor Pulido, verdadero deleite espiritual, reflejan lo que fue el ejercicio de la medicina española en lo que pudiera llamarse su hora cumbre, con su rito de austeridad y elegancia profesional. Entonces no se hablaba de Deontología, pero los catedráticos de nuestra Facultad daban con el ejemplo de su comportamiento una diaria lección de verdadera ética, de genuina austeridad. El final de los estudios del doctor Pulido en el Colegio de San Carlos coin- Una veintena de libros compone la producción de José Gutiérrez- Ravé, periodista y escritor político, biógrafo de Colon, de Valdivia, de Maura y ahora del Conde de Barcelona; cronista de acontecimientos nacionales contemporáneos y buen conocedor de Hispanoamérica. El rico volumen, en cuarto, que acaba de aparecer está bellamente presentado, impreso con nitidez y ornado cbn sesenta y cuatro láminas de atractivas fotografías, comenzando por las de Don Juan de Barbón y Batenberg y su augusta esposa. Gutierres- Rav é ordena su excelente relato biográfico en diez nutridos, bien documentados y amenísimos capítulos, en los cuales encuentra el lector memoria puntual de la vida del egregio hijo de Alionso XIII. No hay dato relevante del orden familiar, privado o público, que no se halle expuesto con sencillez y agilidad muy periodísticas. Ello equivale a decir que las páginas de esta jugosa biografía poseen todos los incentivos de las de una novela, a lo cual contribuye no sólo la llaneza y vivacidad del estilo, sino la materia misma, que brinda amplios fragmentos de la vida nacional contemporánea junto a cuadros emotivos y humanísimos, donde se reflejan la afable bondad, la inteligencia y el carácter del regio personaje retratado; escenas y actuaciones poco conocidas o hasta ahora desfiguradas; trances de ale gría y de dolor e incluso relatos casi novelescos, como el de la proeza marítima de Don Juan de Borbán cuando, a bordo del Saltillo hizo la doble travesía del Atlántico. Y resulta singularmente grato poder afirmar esta fuerza atrayente del libro, porque Gutiérrez- Ravé ha sabido, además, como era de esperar, nutrirlo de documentos de inequívoco valor histórico: cartas, declaraciones, telegramas, discursos del augusto biografiado, del Generalísimo Franco, de Alfonso XIII; la renuncia de Don Jaime de Borbón y su posterior ratificación: todo, en suma, cuanto reconstruye el- itinerario de un espíritu calificado humanamente, más todavía que por la inigualada preminencia de la cuna, por esa pujanza personalísima nacida de su agudeza, Gutiérrez- Ravé de su viva simpatía, de su acendrado españolismo, de su sincera y robusta fe cristiana, de su valor y temple, de sus amplios conocimientos y de su atención a los problemas y soluciones de nuestro tiempo. En el cuadro de la vida familiar, Doña María de las Mercedes y los Infantes, en especial Don Juan Carlos, aparecen también con el dibujo y el color que tan entonada composición exige. José María Pemán ha escrito, en fin un prólogo lleno de penetración y finura, hondo y leve, grave y transparente. -V. D. Proporciona a tus hijos y conocidos el ejemplo cíe una familia cristiana y unida. La armonía de los hermanos es el gozo de los padres y gana la estimación de los demás t- ta s i -J Para visitar clientes. Firma solvente ofrece oportunidad a persona reúna condiciones. Organización moderna, seriedad. Remitir foto. M. A. Apartado 14.716- Madrid.