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A B C S Á B A D O 3 DE NOVIEMBRE DE 1962. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 43 VIAJE AL SAHARA El Aaiun. De nuestro enviado especial. Nuevas fábricas, nuevos garajes. Camiones pesados circulando con ritmo solemne por las carreteras, y en la moderna pista de aterrizaje, perfectamente asfaltada, un tráfico aéreo de ciudad de campanillas. El Aaiun entra en su fase industrial, instalando en medio del desierto su estrépito de motores y martillazos. Sucursales de Bancos, almacenes y depósitos de gasolina entre las dunas. El ingeniero señor Comba habla de minerales en Agracha, y se proyecta un puerto en Lensid por los ingenieros Iribarren y Cafarena, que tendría un movimiento de carga tres veces mayor que el de Barcelona. Uno cree soñar... Y, sin embargo, estos proyectos existen. Y los explican ingenieros competentes, y en el desierto el avión aterriza en campamentos de buscadores de petróleo, donde los representantes de la Compañía Tidewater brindan con los visitantes a la sombra del derrik gigantesco, donde se mueven con gestos de autómatas los obreros cubiertos con el casco protector. Es la civilización en cuanto tiene de más moderno y perfecto conquistando el desierto. El aire acondicionado, el transporte aéreo del suministro, el vuelo aeromagnético y los cálculos de los ingenieros estudiando las diversas hipótesis de explotaciones con el auxilio de calculadores electrónicos. Bien. Todo esto es el Sahara de mañana. Pero existe todavía el Sahara de ayer al costado de esos decorados de novela de anticipación. Caravanas de la Biblia atravesando un paisaje descrito por Wells. Un Sahara de ayer, todavía pastoral, que es el Sahara de los hombres, frente al. otro de las máquinas. Falta una cosa. Si se me permite una opinión personal, a mí me interesa mucho más este Sahara de la sabiduría y de las palabras que el otro de las matemáticas y el estrépito. A mí me sigue preocupando mucho más la suerte de las tribus saharanís que el trazado de una línea de ferrocarril. Jatri uld Said uld Yumani me ofrece el té de la amistad en una habitación, fresca y oscura de su casa. Un perfume de sándalo y el murmullo del agua hirviendo en Z tetera. No hay. prisas en estas conversaciones de amigos- -y yo sé qué profunda significación fraternal tiene esa palabra en el desierto- -que se encuentran después de un año. Habla el Jatri con vos aguda y nasal, pero autoritaria. Su noble estirpe de jefe, perpetuada a través de una genealogía de más de tres siglos, es difícil que la mejoren las más rancias aristocracias contemporáneas. El Sahara es inmenso, pero pobre. Jatri conoce las necesidades de sus tribus. Habla de posos que hace falta consolidar, de puntos de agua donde establecer nuevos nómade os, de las escuelas coránicas que alberqv. cn a la juventud estudiosa... Líder de una de las más importantes fracciones de Erguibat. Jatri uld Said uld Yumani representa uno de los factores humanos más importantes actualmente del complicado equilibrio político del Sahara occidental, donde la tribu a la que pertenece Jatri, está corlada por cuatro fronteras políticas. Los últimos incidentes de Tinduf representan un acontecimiento, de primera magnitud. -Los erguibi estamos divididos en tres grupos, aunque. constituyamos una sola familia. El de aquí, el argelino v el mauritano. En ningún caso, uno cualquiera de estos grupos, debe mezclarse- en las cuesr tiones interiores del otro. Cada uno de estos bloques... tiene sus fronteras, que no será jamás lícito traspasar. Así los incidentes de Tinduf y los choques entre erguibi y las tropas argelinas, es asunto absolutamente privado de unos hombres cuya postura no compartían, por otra parte, la inmensa mayoría de los erguibi de Tinduf y no nos afecta para nada a nosotros, los habitantes del Sahara español. Los incidentes de Tinduf sólo conciernen a cuatro o cinco personas. Y, desde luego, no comprometen para nada a la totalidad de la familia erguibat Es muy importante esta declaración cuando ciertas radios andan trompeteando los incidentes de Tinduf como manifestación global de los erguibi avecindados en el antiguo departamento francés del Saura. Las cosas no han sido así. Que Handi uld Salek haya decidido liacer frente a las tropas argelinas, únicas fuerzas legales de aquel país, es un problema absoluta- mente personal de Handi uld Salek. Pero nada más. Ni en Tinduf la mayoría erguibat le ha seguido en su rebelión, ni desde luego el bloque erguibi que vive en nuestro territorio o el grupo que vive en Mauritania se pueden considerar comprometidos por un gesto que no desborda de la más estricta responsabilidad individual. La tesis de Jatri uld Said uld Yumani, respecto al equilibrio político de una tribu dividida en tres grandes bloques separados por fronteras políticas, -es- la única sana y la única capaz de dar una estabilidad permanente al foco de tensión que inevitablemente provoca la fragmentación de la tribu erguibat Por fortuna, la personalidad de Jatri, chej de Le Boihat, la poderosa fracción erguibat que nomadiza en la franja oriental de nuestro territorio, significa un saludable factor positivo. Los erguibi que se han negado a sumarse a la rebelión antiargelina repiten al otro lado de la frontera idéntica posición de cordura. Las excelentes relaciones que sostenemos con nuestros vecinos mauritanos garantizan por el Sur la misma estabilidad. Estos son los motivos que tiene la esperanza. Y Jatri, que gusta de las frases, resume la situación: -En el Sahara queremos vivir en paz. Inch Zó -Salvador LÓPEZ D E LA TORRE. Stfíl t CADENA EUROPEA DE AUMENTACIÓN COMPRARA MEJOR Y GASTARA MENOf