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ABC. S Á B A D O 11 E A G O S T O BE 1962. EDICIÓN PE LA MAÑANA. PAG. 41 trágico accidente tuvo lugar aliededor de las diez de la mañana. La Embajada española se ha hecho cargo inmediatamente del cadáver y ha supervisado su traslado al depósito de cadáveres del Instituto Médico- Legal de París. será trasladado al panteón en El cadáverBilbao. -Cifra. familiar de El corresponsal cíe Á B C sujxió un desvanecimiento y cayó a la vía una estación del Metro Un veterano periodista, un ad- Con estupor hemos recibido en la Redacción de A B C la noticia, que todavía nos mirable corresponsal parece increíble: Jacinto Miaiuelarena ha mnertq en París. Sólo las grandes, as atroParís 10. (Crónica de nuestro coriespoíices noticias ipie a veces produce el mundo aceleran, el ritmo fie una Re (tacei n. Esta noche, la muerte de Miquelarena lo ha detenido. Por un instante, máqainas de escribir, sal, por telcfonj) En el andén de la estateléfonos, teletipos, tubas neumáticos se han parado, porspie todos sentíamos la muerte- ción del Metro Mithel Ange- Molitor, code! compañero ilustre y tjueriáo, como si ella fuera un ptpeo la nuestra y también, de rrespondiente a la dirección Porte de Monsorpresa, de espanto, de dolor, nos matara. treuil, había esta tarde dos cruces blancas, Jacinto, viajero fie todos los grandes expresas internacionales, perito en las máshechas con tiza en el suelo. Un funcionario largas rutas aéreas, práctico en periplos náuticos, ha ido a ¿oblar sa tara cerviz da de la Policía las había trazado horas antes va se mdomeña ble en una estación del Metro de París íBe para él, fijado en Aateií por cuestiones de técnica rutinaria. Sin emáesáe hace algunos años, era un logar doméstico. El cosmopolita nos ha asombrado mí esas dos cruces- -que la muy enlutado muriendo en un accidente, a pocos metros- de su casa, cuando la grave bargo, para de iajeros estaba pisoteando y chedumbre enfermcáad que soportaba con ejemplar ya comenzaba a borrar- -eran el doble signo entereza ha violado cobarde y traidcraSa huella q mente la tregua líe parecía haberle con- grajmente con nosotros. Safaremos conser- de una angustia indecible, porque marcaagaí y la conservamos. cedida, para arrebatarnos a este periodista, varla. ban el lugar exacto en que Jacinto Miqueespejo ás hombres cabales. larena puso los pies por última vez, antes LA NOTICIA A JacJnto Miqnelarena le había concede una caída que le arrastró fuera de este dido la vida esa rarísima suerte de privilePaiís lo. Jacinto Miquelarena, veterano mundo. gio que consiste en ser primero en alguna corresponsal del diario A B C y reputado La profesión de periodista tiene a veces cosa. El fae el primero Que en plena juventud y llegado de la tierra materna a escritor, ha muerto hoy al caer a la vía enexigencias atroces; como ésta de informar la Redacción, entonces histórica de A B C, la estación del Metro de Michel- Ange- acerca de la muerte de un compañero y amise permitió el lujo insolente de descabezar Molitor, próxima a su domicilio, en el ba- go. Pero Miquelarena era un periodista veun sueño sobre la mesa de trabajo, ante el rrio de Auteuil. terano, un admirable corresponsal, y esta asombro del redactor- jefe. El fue también Según manifestaciones de una persona profesión que él honraba y que yo sirvo el primero jue llevó a pauta, de literatura que se limitó a decir que era un amigo me impone el penoso deber de ahora. y de humor la crónica deportiva en nues- del desgraciado periodista, Miquelarena ka Sigamos, pues, relatando el hecho, el tristro país. Su libro Stadium es probablemente el primero que casa y bendice con venido sufriendo desde hace tiempo una en- te suceso. Jacinto Miquelarena, que estaba fermedad no especificada que motivó el queenfermo desde hace tiempo, gravemente enel hisopo del humor poesía y deporte. Si la sorpresa y el dolor nos dieran tiempo padeciera un síncope cardiaco en el andén Jermoj que debía ingresar en una clínica para volver la mirada atrás como la mujer del Metro, coa tan mala fortuna que cayó a fines de semana para someterse a una inde Lot, cosa que en este instante terrible a la vía en el momento de pasar el tren. El tervención, había tenido que suspender sus nos espantaría hacer, veríamos que tal vez actividades profesionales hace algún tiemen la corresponsalía extranjera abre a la po, a fin de seguir un tratamiento preparainformación y el comentario el camino de torio. La forzada ociosidad le irritaba los la paradoja y la ternura a la manera de Dickens o Mark Twain. nervios, y aunque los médicos le habían aconsejado que permaneciera en su domiAhora se nos ha marchado bruscamente cilio, no siempre i espetaba tales consignas de esta Casa, de estas columnas, tantas de reposo, y a veces salía a dar un paseo, veces impregnadas de su talento, y cada uno de los que nos honrábamos comparcorriendo los riesgos que su estado de detiendo con él la tarea y la responsabilidad bilidad llevaba consigo. Unos riesgos que de A B C rebuscamos, hondamente heridos, esta mañana, a las diez y media, desarrollaaquella ocasión en que, sin saberlo, en Paron toda su capacidad de tragedia cuando rís, en Bruselas, tal vez aquí, en Madrid, Miquelarena, de pie en el andén de Michel o en San Sebastián, nos apretó la diestra, Ange- Molitor, sufrió, al parecer, un sínconos contó con su serena sonrisa y cuento pe. Y el coiresponsal de A B C- -que se vasco y nos dijo: Adiós sin saber ue había colocado en dirección a Montreuil- era de verdad. Si algo pueáe consolarnos es saber tte sus lectores buscarán, como emprendió sin adioses el viaje definitivo... nosotros, la oculta despedida fiel escritor Esta tarde, en el Instituto Médico Legal insigne, que para ellos fus una crónica: la última ue leyeron. -eufemismo administrativo- que designa a La Morgue el cónsul general de EsPierden s s lectores, pierde A B C pierpaña, don Juan de Raneio; el encargado de de el periodismo español una pluma de Negocios, don Fernando Ferrero; el doctor aristocrática alcurnia, acendrada en el más centelleante y elevadlo juego del espíritu; Luna, médico de cabecera de Miquelareuna visión profunda y singular; un estilo na, y otros amigos, hicimos una visita, que ES. TRACTOR DE MÍAS VENTA lleno de sutileza, sorprendente en la paraalgunas horas antes había sido más terriEN EL MUNDO doja, tierno en el sarcasmo, heridor y afible aún para el consejero de Prensa, Luis lado en la ternura. Cuando él nos lo conGonzález de Linares, a quien incumbió el taba, entendíamos mejor lo que pasaba en PARES finos. S. A. penoso deber de identificar el cadáver. ToLondres, en París, en Buenos Aires, y comdos estábamos abrumados, atónitos todavía Barcelona, Madrid prendíamos las razones misteriosas de que por la espantosa realidad que, sigilosamenun juego inglés, que se practica en calzón i Zaragoza, Sevilla te, en una camilla con ruedas de goma, hacorto, pudiera apasionar en este país de bía venido a confirmar, sin desmentida posol y de toros a las Ricardas las espectadoras que tipifican en MJsjuelarena la sible, la terrible noticia. increíble incorporación Sel público al deAfuera, un cielo gris ponía prematuros porte. tonoa otoñales en el Sena, al que La MorEs tanto I que perdemos y se nos ha gue se asoma como un lúgubre promonido de manera tan vulgar y tan dramátitorio. En el fondo, al salir, todos agradecica al mismo tiempo, que ni pedemos canmos que las sirenas de los remolcadores tarlo ni llorarlo. Como decía León Felipe tengan algo de gemido... en un verso ya lejano: Para enterrar a Tiempo atrás, cuando la Dirección y el colos muertos como debemos- -cualquiera sirve, cualquiera- -menos un seuulturero. rresponsal de A B C me pidieron que atendieNosotros, sus compañeros, sepultureros de ra interinamente esta corresponsalía, acepté personajes ilustres, narradores impávidos el trabajo, porque es uso frecuente en nueso emocionados de catástrofes, adelantados de 90 m. 2, a menos de 1.308 ptas. mensua- tra profesión, que, bien sentida, nos crea ei en descubrimientos y aventuras sensacio- les, para habitar en el acto, con todos los afán de no dejar huecos informativos, ni sinales, no hallamos hoy la frase justa para servicios y comunicaciones. También se quiera en las columnas que habitualmente alquilan locales de negocio. tanto dolor. Jacinto Miquelarena se ha ido fle pr- onto al cielo de París, que en estas Solicitudes a ICODGMO, S. A. Paseo de llenan los compañeros. Pero no pensé nunca tardes suele ser girs y nuboso, como el Extremadura, 3458 (metro Campamento) que el paréntesis que abría mi labor anónide su tierra. Había vivido y trabajado larma pudiera cerrarse de otra manera que Reservado el derecho de admisión. La calidad indiscutible del