Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC. S Á B A D O 3 DE M A R Z O DE 1962. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. SI je desaparece y el edificio escénico, bien cimentado y levantado, resplandece y relumbra para qus en el escenario, queden, vis a vis y frente a frente, un esposo y una esposa, un hombre y una mujer que se quieren y no se entienden, pero que al final logran unirse indisolublemente- -como lo pide el sacramento matrimo EN EL TEATRO- CLUB SE ESTRENO LOS DERECHOS nial- -por la única vía posible, que es la del eterno y verdadero amor, y la de los PE LA MUJER campos de acción claramente definidos y deslindados. En el Recoletos, La señora que no dijo sí y en el Maravillas, ¿Por Ahí es, en ese desenlace, cuando la obra se humaniza y se poetiza limpia y conmoqué le casaste conmigo? vedoramente, sin sensiblería ni halago blandón, después de habernos hecho reír Anoche, y con un y, lo que es más importante, sonreír mub e l l o decorado mocho en el curso de sus cómicas escenas, derno y funcional de donde, como siempre o casi siempre, no Matías M o n t e r o s falta la réplica cáustica, o la alusión de asistimos a la primeingeniosa agudeza, o la observación inr a representación de tencionaba v oportuna. ¿Defectos? Sí, cla Los- derechos de la ro que los hay. Por ejemplo, algún diálom u j e r de Alfonso go demasiado largo, en el primer acto: o Paso. Se, inauguraba esas alusiones geográficas que son de hia s í él Teatrp. -Club, laridad infalible, pero fáciles. O algunos e 1 e g ante, acogedor, errores- de terminología jurídica o proceíntimo, donde resulta sal que no se conciben en una abogada delicioso saborear el de tantas campanillas como la protagoarte de h a c e r conista. Pero esos fallos son- verdaderamenmedias. te leves y de sencilla corrección, y nada La obra obtuvo un significan en comparación con los múltiéxito extraordinario. ples aciertos de esta nueva, jugosa y hasLos espectadores ceta polémica creación escénica de Alfonso l e i r a r o n con risas Paso, cuya fecundidad es ya verdaderaabundantes las tenmente monstruosa. -Alfredo MARQTJERIE siones irónicas y satíricas que componen RECOLETOS: LA SEÑORA QUE NO el curso de la acción. DIJO SI f Al final de los actos el telón se alzó diez, Por la tarde asistimos a la primera red o c e catorce veces presentación en el, Recoletos de La señoentre resonantes ovara que no dijo sí de Juan José Alonso ciones, mientras saMíllán, con un buen decorado, elegante y ludaba el autor con. valiente de color, del joven escenógrafo los intérpretes y con Sanz de la Peña y una interpretación el director, Modesto Conchita Velasco y Germán Cobos, protagonistas de Los de- justa v y admirable de Guillermo Marín, Higueras, que en toprimer actor y director; Mari Carmen rechos de la mujer estrenada anoche en el teatro do instante hizo noPrendes, cada día más graciosa y dueña tar su maestría y su de todos los recursos escénicos; la encanenergía de realizador, y que supo dar a la pretendido- -y ha logrado- -Paso es, más tadora Carmen de la pieza el emplazamiento. y, el movimiento que escribir una comedia antifeminista, M a z a el excelente dar una nueva, pimpante, ágil, nerviosa e justos y el ritmo debido. galán Manuel SalConchita Velasco, i qué delicia de actriz! ingeniosa visión de un antiguo tema: el guero y Angela Totoda ímpetu y vehemencia y entrega apa- de aquel Mancebo que casó con una murres y Agustín Povesionada al personaje; Germán Cobos, uno jer brava 1 de La doma de la bravia dano, muy eficaces- de los mejores actores jóvenes de nues- o Fierecilla domada de Shakespeare. en sus intervenciones. tros tablados, con igual sensibilidad y enVuelve el autor la oración por pasiva y El público rio muvidiable naturalidad para lo dramático y nos muestra un caso de mujer que no cho con las divertilo cómico, encarnaron los, principales pa- sabía lo que eran las lágrimas, que no das incidencias de la peles, con la admirable María Bass r Luis lloró nunca desde niña y que está atenat r a m a aplaudió siS. Torrecilla, sobrio y seguro; Pilar La- zada por un complejo de dominio de enortuaciones y f r a s e s guna y Josefina Jartin- -en sendas crea- me peso y volumen. Frente a ese complejo c ó m i c a s y dedicó ciones- María Alvarez. Calero y Fabián, Juan su marido, opone la no resistengrandes ovaciones al qus contribuyeron notoriamente ál triunfo. cia y la sustitución de su personalidad autor, que salió a sade íncubo por la de súcubo -lo mismo ludar. (En la fun Juego llama Paso a esta nueva inven- que en el supuesto la mujer de la llamada ción de noche se reción escénica nacida de su fértil ingenio mala vida que con aguda intuición fepitió el éxito. y de su ya madura experiencia teatral. Y menina puede dar lecciones de lo que ella juego dialéctico es, incluso con esos cor- no practica: de buena conducta o, por lo tes pospirandellianos, tan gratos al autor, menos, de conducta inteligente. De la nueva profque oportunamente traspasan la frontera m o c i ó n de autores En esta especie de juego de los desproque separa el escenario de la sala para pósitos, los personajes principales y los auténticamente jóveponerse en más íntimo y confidencial con- accesorios- -muy bien definidos y encajaGuillermo M a rin, nes, es Alonso Miüán tacto, con los espectadores. Mari Carmen Pren- el que tiene más %io dos en su misión de contrapunto, cqntra 1 protagonista masculino de esta obra figura y contraste- todo cabe y todo vale: tí s, Carmen de la- lenta fantasía de inse llama lo mismo que el de Juicio con- sustituir la iniciativa por la esprra y el Masa y Agustín P. o- vención y más gratra un sirvergiienaa y, como él, quiere mando conyugal por la obediencia o las cia humorística- en el vedano decir no a muchas cosas, a los tópicos labores domésticas que lógicamente corresdiálogo. Así se corroy a los conformismos, y a ciertas debili- ponden al denominado sexo débil y en bora en esta farsa con un arranque muy dades y cobardías que envenenan la vida eso consiste el esqueleto, la armazón, el original: la novia que se- echa a reír en de los seres humanos, y concretamente de andamiaje de Los derechos de la mujer la ceremonia nupcial, un nudo casi policiertos hogares donde- no se mantiene el unas veces comedia, humorística y dialéc- cíaco y de humor macabro y una resoludebicb equilibrio matrimonial porque, como tica, y otras, farsa burlesca y grotesca. ción bien ideada- centro del tono delibese dice vulgarmente, el marido ha renun- Pero cuando el autor quiere, la estructura radamente desorbitado y caricaturesco- a ciado al uso de los pantalones. interior de la obra se rellena de carne la que no le falta el toque de evasión poé. Claro que la réplica a Los derechos de palpitante o muestra su lacerada carne tica. Si Alfonso Paso ha llevado a sus la mujer pudiera ser otra comedia tituviva. Cuando el autor quiere, el andamia- últimas consecuencias el jardielismo y lada Los derechos del esposo -que puha conseguido todavía un avance mayor diera escribir, por ejemplo, la defensora en el sentido de la técnica. constructiva, de la justicia femenina y admirada escriAlonso Míllán está también en esa línea. tora Mercedes Fórmica- demostrativa de La disociación entre lo que dicen los perque en ciertos casos el equilibrio conyugal sonajes y lo que está pasando en escena, se róñipé precisamente por los abusos y el no dar importancia a lo tremendo, la excesos del varón, Pero esto poco imporhilaridad provocada por el exceso de hoAGENCiJt OFICIAL ta, porque sabido es que los problemas rror, la narración en serio de peripecias personales- -y su ieflejo HI el ífatrd- -son burlescas, ridiculas o grotescas y, sqbre VENTAS r SERVICIO; orno Jano, como el, Hermes Bif ronte. y todo, un ingenio fresco, bullicioso, sorprendente, cáustico, vivaz en la réplica, tienen dos caras, y- ¡otra vez Firandello! son factores positivos de La señora que Así es... pi así os parece y Cada cnal a no dijo SÍ su manera Hay tipos en la obra- que no parecen lo Lo que en definitiva nos parece auc ha INFORMACIONES TEATRALES Y CINEMATOGRÁFICAS