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A B C. DOMIÍÍGQ 10 BE DÍCIEMBEE- BE. 1961. EDICIÓN DE LA BIAÑANA. PAG. 87 MORTALES DEL MARQUES DE ALEDO RECIBIRÁN SEPULTURA EN LA CAPITAL E l JEFE DEL ESTADO ENVÍA SU PÉSAME A LA FAMILIA DEL ILUSTRE FINANCIERO Y ACADÉMICO DE LA HISTORIA Varias personalidades ponen Je relieve los méritos del procer desaparecido En su domicilio de la calle de José Ortega y Gasset, ió, ha fallecido don Ignacio He irero y de Collantes, marqués de Aledo y de la Hermida, ilustre financiero español, presidente del Banco Hispano Americano y de la Tabacalera. El marqués de Aledo, que contaba ochenta años de edad, se sintió repentinamente enfermo el pasado martes a mediodía, al llegar a su casa procedente del Banco de España. Sufrió un infarto de miocardio que voivjó a repetirse el viernes por la noche y le ocasionó la muerte. En el momento ce su fallecimiento se hallaba rodeado por su esposa, doña María Teresa Garralda y Calderón de la Barca, y sus hijos don Ignacio, doña Teresa, doña María Josefa, doña María y doña Carmen. Otra de las hijas del finado, doña Fernanda, se encuentra ausente. PÉSAME DEL JEFE DEL ESTADO Inmediatamente después de saberse la noticia del fallecimiento acudieron al domicilio mortuorio numerosas personalidades y amigos del finado, que testimonial on su pésame a la familja. El jefe de la Casa Civil de Su Excelencia el Jefe del Estado, conde de Casa de Loja, y el segundo jefe, señor Fuertes de Villavicencid, se personaron en el domicilio del finado y testimoniaron a los deudos del marqués de Aledo el pésame del Generalísimo Franco. En la casa mortuoria han estado muchas personalidades y amigos del extinto que acudían para dejar su tarjeta, firmar en los pliegos y expresar su pésame a lá familia del fallecido. Acudieron al palacete de la calle de José Ortega y Gasset el mi- nistio de la Gobernación, teniente general don Camilo Alonso Vega; ex ministros don Alberto Martín Artajo, don José Larraz, conde de Vallellano, don Demetrio CarceUer, don Manuel Arburúa y don Pedro Gamero del Castillo, Su Alteza Real el infante don Alfonso de Orleáns; director general de Beneficencia, don Antonio María Oriol; primer introductor de embajadores, barón de las Torres; duques de Pinohermoso y de las Torres, marquesa de Quintanar, marqueses de Onteiro, Goicorrotea, Murrieta, Santo Floro, Villaviciosa de Asturias, Rozalejo, Montesa, de la Vega de Anzó y de Altares, condesa de Campo Alange, condes de Gamazo, Valmaseda, San Luis, Elda y de las Almenas, general Aranda. presidentes de las Reales Academias de la l en gua, don Ramón Menéndez Pidal, y de la de Bellas Artes de San Fernando, don Modes, to López Otero; los escritores don Melchor- Fernández- -Almagro y don Eugenio iVegas Latapié; director del Bnnco de España, señor Setién; presidentes de la Telefónica, don José Navarro Reverter; del Banco Popular, don Fernando Camacho; del Banco General, don Nicomedes García Gómez; de la Hidroeléctrica! Española, don José María, Oriol; de la Compañía General Azucarera, don Alejandro Araoz; de la Duro Felguera, don Lucio Villegas de Agromán, don José María Agttirre, director del Banco Urquijo. señor Gómez Or ¡ja; doa Bartolomé Mardi; coasej? rpdelegado del Banco Urquíjo, don Juan Lla- r dó; consejero director del Banco de Crédito Local, don José Fariña: síndico presidente de la Bolsa de Madrid, don Eduardo Carvajal, don Jesús Rodríguez Salmones y otras numerosas personalidades del mundo de las finanzas de nuestra capital, miembros de. la Real Academia dé la Historia, alto personal del Banco Hispano Americano, de la Tabacalera, de la Unión Española de Explosivos, del Banco de España y numerosos amigaos. A las seis y media de la tarde partió del domicilio mortuorio el furgón que contenía los restos mortales del marqués de Aledo, y, delante de él iba un coche con numerosas coronas y ramos de flores, entre las que se hallaban las enviadas por los Bancos de España e Hispano Americano, la Unión Española de Explosivos y la familia Fierro. A las diez de la noche partió de la estación del Norte el tren que conducía a la capital de Asturias el cadáver del ilusJ tre financiero, donde hoy, a las doce de la mañana, se, efectuará el entierro, y el lunes se oficiará un funeral por el eterno descanso de su alma. Acompañaron a los restos mortales de don Ignacio Herrero y de Collantes en el mismo tren sus hijos don Ignacio Herrero, presidente de la Unión Española de Explosivos; doña María Josefa, doña María y doña Fernanda, la cual llegó ayer por la tarde a Madrid procedente de Londres, así como también los hijos políticos, señores León, Gallardo y Ferrari, y otros familiares. Ayer, a las once, se dijo tina misa en el domicilio del finado, a la que asistieron sus deudos. Ei marqués de Aledo tenía que haber asistido en París, precisamente el mismo día de su fallecimiento, a un Consejo de Administración. Actualmente se ocupaba en escribir una Historia de viajeros ilustres de España que se proponía ilustrar profusamente, y para la cual había reunido un material inestimable. Gran pesar en Oviedo Oviedo Q. (De nuestro corresponsal, por teléfono. La noticia del fallecimiento en Madrid de D. Ignacio Herrero de Collantes, marqués de Aledo, se difundió rápidamente por la ciudad, donde ha causado general impresión y es hoy el comenta; io de todos los círculos. No en vano, el matqués de Aledo, además de haber nacido aquí, estaba vinculado a la provincia por una serie de hedios que forman parte, importante de la riqueza de Asturias. En estos monteaos se recuerda la fundación del Banco Herrero y otra serie de sucesos relacionados con la- vida económica, financiera e industrial de esta reqión. En el año 1848. D. Pohcarpo Herrero, padre del marqués de Aledo, fundaba en Oviedo la Banca denominada con el primer apellido de su fundador. Cat ¡el transcurso de los años, la Banca se convertiría en el Banco Herrero, en 1911. Fue el primer Banco de la provincia, de cuya presidencia se haría cargo el marqués de Aledo a la muerte de su padre, si bien ya antes vivía con plena responsabilidad e intensidad el. mundo de los negocios. Graduado en Derecho por la Universidad ovetense, el marqués de Aledo cultivó, a la ves que se dedicaba a las actividades financieras, el estudio de la Historia, de cuya Academia era miembro. Al margen de empresas nacionales, como el Banco Hispano Americano y kt Tabacalera, refiriéndonos a sociedades asturianas, el marqués de Aledo era presidente de los Consejos del Ferrocarr- tt de Langreo, del Banco Herrero, del Águila Negra y de la Inmobiliaria Asturiana. Últimamente, tras ocupar la presidencia efectiva sil hijo don Organizada por la Agrupación Nacional Sindical de Dibujantes Españoles y Galerías Preciados, con el gran éxito ya tradicional en las actividades culturales de Madrid. Todos los trabajos tienen fijado el precio, cuyo Importe pasa íntegro a sus autoíes. ULTIMO DIÁ: martes 12 Planta 7. a (Frente a la Cafetería éf hotmam de k Ht-