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UN LABORATORIO DE FÍSICA DE ALTA MONTARA EN EL VELETA, A 3.478 METROS L año 1934 se inauguraba en la Sierra Nevada de Granada el Albergue Universitario situado a 35 kilómetros de las rosas de los jardines del Generalife y a 2.500 metros sobre el nivel del mar, que allí no ea otro que el Mediterráneo de la Costa del Sol. Son los años en que cobran impulso las Semanas Deportivas, está de moda la carretera de la Sierra, se mantienen intactas las ilusiones serranas del duque de San Pedro de Galatino y operan con admirable eficacia las iniciativas del ingeniero Santacruz y de hombres como Otero o Fidel ¡Fernández. La ciudad se agita con las polémicas domingueras que encrespan las juveniles sociedades deportivas Sierra Nevada y Club Penibético Después, todo este naciente auge se adormece, la carretera se abandona y los albergues se quedan anticuados. Desde las columnas de A B C quie. ñ escribe hoy estas lineas viene clamando hace tiempo por remediar estos abandonos. Por eso es justo airear hoy una feliz iniciativa que ha izado en el ¡Picacho del Veleta la bandera bicolor de una obra que se remata entre la algarabía de la Tuna Universitaria, con sus capas haciéndose jirones batidas por aquel viento de más de 3.470 metros sobre el mar... Y el mar está atrás, acariciando todavía en este otoño cuerpos de bañistas que se resisten a regresar a una Europa sin sol. En el Veleta, en el punto más alto de la Península- i cerramos los ojos al Mulhacen que tenemos enfrente- -la Universidad de Granada acaba de inaugurar un laboratorio de Física de Alta Montaña. En el mes de mayo del presente año, S. E. el Jefe del Estado subió a Sierra Nevada; en el Albsrgus Universitario, el rector de la Universidad granadina y el profesor Justo Mañas expusieron á Franco un proyecto que mereció su aprobación. Pronto, y bajo esta inspiración y guía, un equipo de universitarios comenzó el pasado verano a trabajar eñ el Veleta. Y ahora, a marchas tezadas, luchando con el tiempo qus promete la llegada de las nieves, se ha ultimado la instalación de la primera unidad prefabricada de un laboratorio de Písisa de Alta Montaña, en el que se realizarán estudios en torno a la radiación cósmica, se creará un Observatorio Meteorológico, a cargo del Servicia Nacional de Meteorología, y se continuarán las experiencias ñs televisión de acuerdo con lo que es misión específicamente universitaria. (La Universidad de Bruselas, por ejemplo, ha celebrado recientemente unos cursos de conferencias y de investigaciones sobre Televisión. Paro, sobre todo, el laboratorio que acaba de ser inaugurado tiende a una audaa investigación de sentido fundamen talmente humano: se pretende, sencillamente, estudiar las condiciones de vida en el Picacho del Veleta en todas las épocas del año. Esta es la gran experiencia de este laboratorio que dictará en el futuro las características y actividades a desarrollar allá arriba. Desde la amplia- galería encristalada del E Albergue Universitaria ds Sierra Nevada Granada) Al fondo, el pico de La Veleta (Foto ftrnaldo de España. laboratorio se dominan cimas y nubes, la venta por hectárea sea sustituida ¡por el águilas y ventisqueros, cadenas de monta- metro cuadrado. Parece, pues, que se iniñas e increíbles azules; allá es posible sor- cia un capítulo nuevo en la abandonada prender en el atardecer lo que yo creía que Sierra Nevada de Granada. Y es ejemplar era un débil rayo verde en el horizonte, que este Laboratorio de Física enarbole que allí es una ancha banda de verde in- ahora en el punto más alto de la Pentenso. En España, no es posible encontrar ínsula una bandera española y con una paralelo para este espectáculo; habría que imagen de la Virgen de las Nieves recortanpensar en los miradores similares de la do su silueta en el vacío de nubes y de Jungfrau. Por todo ello asomaban lágri- azules, de lajas y de vientos. Esta imagen mas a los ojos de estos universitarios, tos- no es sino un anticipo d ¡el Monumento qu tados de mar y de verano, que veían la se quiere elevar allí en su día y para cuya bandera bicolor hecha jirones a estos aires construcción afluyen donativos desde toincreíbles mientras los estudiantes de la dos los puntos de España a la suscripción popular iniciada en Granada para que un Tuna atronaban la cumbre del Veleta. La Universidad de Granada ha irrum- Ave María coroné todos estos esfuerzos pido otra vez en las alturas de Sierra Ne- que deben aunarse, que deben conectarse, vada. Se amplía y reforma el Albergue Uni- que deben ser unos si queremos eficacia en versitario en el que ha sido creada una Es- los logros. Y el primer esfuerzo, ahora cotafeta Postal, la más alta ds España. Se ronado por el éxito, el de este equipo de crea, vinculado al Albergue, un Departa- universitarios granadinos que se asoman mento dé Botánica. Gracias al tesón del al Veleta con unos aparatos de física para gobernador civil de Granada, la luz eléctri- escribir, de cara al rayo verde del atardeca ha llegado también al Albergue, que cer, el mejor poema de Sierra Nevada. En el Albergue Universitario todas pronto ofrecerá en funcionamiento un moderno bar. Obras Públicas acometerá esta nuestras nostalgias de los años estudianprimavera el acondicionamiento de la ca- tiles se vuelcan carretera abajo, cuando, rretera hasta el Albergue, que hoy está es- al regresar de esta Jungfrau española, volpléndida en sus primeros- veintitrés kiló- vemos a la ciudad donde ya monta su metros. El Ayuntamiento granadino pro- puesteclllo la vendedora de castañas, mienyecta la creación de una estación deporti- tras un hombres se. quedan ya permava. Crece el entusiasmo entre las Suestes nentemente a 3.4 T 18 metros de altitud con universitarias de los G. U. Mi. en auge cre- la mirada absorte en ¡el vacío. Pero todo ciente. Se moviliza la Sociedad Sierra Ne- este esfuerzo titánico del grupo de univada, Educación y Descanso y la Delegación versitarios granadinos se verá- se uaid do; granadina del Montañismo español. El ca- por una ciudad que al fin parece haber pital privado, y posibles inversiones de ca- descubierto ya la nieve ignorada de Grapital extranjero, comienzan a husmear en nada los terrenos de Sierra Nevada antes de que Antonio GALLEGO MORELL