Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
i B. JC; EÑ: -EL- MARAVILLES, S NILÓ Anoche- se estrenó ¡en el Maravillas jf Asesinato en el Nilo d é A g a t h a Christie, muy bien traducida por- José Luis Alonso, con magnífico y expresivo decorado de Enrique- Abarcón. Los detalles de la realización escénica, desde losL ruidos d e fon d. o a l r. efjejo del agua. en. el techo de un salón de u n barco, pasando por la. resolución- inteligente de todos los problemas de situación y movimiento, acreditan, u n a vez más, la maestría del joven director, y tanibién, de Arturo Serrano, que h a s a Mdo. reunir, y conjuntar una. excelente compañía, para dar a- cada papel de la obra intérprete adecuado. S i n incurrir- en excesos melodramáticos, con acento- de sinceridad y de verdad, actuaron Manuel D í a z González, en impecable encarnación de Gregory Frenérf Luisa Rodrigo, con u n a comicidad- del mejor e s t i l o Margarita Lozano, Julieta Serrano, Amparo Baró, Ketty Ciurána, Enrique Cerro, Ricardo Garrido- -juyeniud con. entereza de vetera nía- -y. el resto del reparto: Ramón Elias, Luis Larra. Carlos Ponte, ¿tose María Cuadrado y J u a n de Háro. El público escuchó con. expectación el curso de la obra, se sintió ganado por la intriga, rió en las. alusiones de humor que alivian- la tensión dramática y aulaudió ímicho al fin de cada cuadro y a l terminar la representación, haciendo que el telón se alzara reiteradamente. Ija acción- de la pieza sucede- en el Loto V Vapor que hace el recorrido por el río Nilo. Ep esa barco se van congregando las personajes que enlazan la t r a ína y plantean el enigma- -consustancial con el género y, sobre todos con las invenciones de la autora- ue tiene- -sahMo- es- -el don de desorieEÍar y despis- t a r a sus lectores y espectadores p a r a que no sepan nunca- -c n exactitud, hasta momentos antes dei desenlace, quién fue el asesino y -en este caso- -cómo. se coinetieron los crímenes. Certiib, jerogHfico crucigrama jsí! Ya sabemos que las comedias policíacas de nuestro tiempo son así; una especie de pasatiempo ingenioso SUfl excita la curiosidad y pone en juego la capacidad de atención y de observación de los aficionados a los que se les suministran todos los datos necesarios para despejar ia incógnita d e la ecuación delictiva. pero que raramente lo consiguen. Los dos cuadros del primer acto de Asesinato en el Nilo son meramente expositivos pero sirven para poner en a n tecedentes fundamentales a los espectadores acerca del carácter, del temperamento; y de las reacciones de todos y de cada uno de los personajes, ¡Mucha atención a l o q u e se dice en escena y a los dispar ros que suenan con el telón bajado! A veces hay frases aparentemente triviales que encierran la clave reveladora, y los tifos tienen un significado distinto de lo que pudiera apreciarse a priinera- escucha. Pero como nos enseñó José Luis Alonso en su antecrítíca conviene contener á nuestra pluma, porque de seguir por este camino acabaríamos por revelar el ástí to y el final, y eso sería una traición imperdonable. Baste, pues, con lo dicho y con añadir que los amantes del ¿enero y seguidores de- las obras de Agatlia Christie np se seniii n deíraúdados a l embarcarse imaginariamente en ese vapor que hace el reeorriao Jjor el Mío y que acumula, heridos y, muerdos armas sin huella, pañuelos horadados y: ensangi- entados, disparos y gritos de horror hasta qué suena la sirena de la lancha de la Policía que se acerca con el castigo inexorable EN EL sos. ¿Está bien explicado? Pues ni una palabra más- Alfredo MARQUEBIE. Antecrítica de Baile en Cápi t á n í a Baile, en Capitanía en su, versión qriginat se estrenó el 22 de abril de 1944, en el teatro Español, bajo la di- s u s p r o b l e m a s rección escénica, de Cayetano Luca Eugenia es asaltada en la veíitia. uaode Tena. El drama en verso deAgus- do, sin amor, ya. a casarse a- Vitoria. Lue tin de Foxá alcanzó tai éxito extraor- go, el Real de, IHirango, donde la sorttbra $i rjto de público y critica, refren- sin corona- de D. Carlos sueña con él Al Pactad- eoñ cerca üe dos, centenares de cázar de Madíid y los fríos azules; Je! representaciones. -Sobre la- intención y Guadarrama, entre, las nieblas manza- alcance- de su nueva producción es- nos de su pequeño Reino de Vigcay. V cénica, decía en su autocrítica publi- al fin, con nieve, en las cornisas y- t e cada en ABC horas antes del estreno; pentinas enredadas n los prismas irisados de las arañas, el gran baile- de la Ca- El A U T O R Baile en. Capitanía es un- drama ro- pitanía de Burgos y aquel clarín de mamántico: una historia de amor sobre el drugada, que cambia toda la, vida de 3 Sufondo atormentado de nuestra segunda He situado mi obra en una época lejana guerra, civil. La acción comiáhza en Aranjuez, en ya. íJero aún- tibia, porgoié todíayía íén. vi trinas, abril, hacia 1867. El trencito de la frase, familia) trajes de las abuelas y álbumes dé nos queda el latido de Jos con su chimenea coirtó una chistera, -va en ella vivieron. El romanticismo; 1 pero ue a. pa sear su humo ¡progresista entre los con los primeros inventos- -lá máquina ya de vapor y las oscuras golondrinas- cru, áS do nuestros abuelois jugiban. al jiábolo en genia. MAÑANA, BAQ. U deiñuís de pisdias áe las fuente? y el aíieiifcp huias do, palatiBO. -del Tajo, Va á lléga r la Eéina Isabel IX. Allí éufís vEugsnia de. XJrbina. el cercó dol m lancóíi? o y rico D. Anselmo; ya- en el- ocaso: de 1 ¿edad, que quiere, cojiljiíensar con sus palabras la falta, de brío dé su. mirada. Pero ella ama a D. Lijis, él jov fi iear pitan Sé Húsares de Pavía, aiTestadó porQué, paseando po r. los jardin. es, tóandQ. a su escuadrón rendíxla, honoMs militares como si sé tratase de la Reiría. El amor y la fortuna; la coacción df la familia modesta y la lírica aventura, conmoviendo el corazón adolescente ie una muchacha casadera del siglo XX. La guerra carlista va a imaritar estas. vidas, dando profundidad, dolor y grandeza a 4 Otro vez te lleno dicriomcnto el TEATRO BEATRIZ los p a r q u e s y e l m i r i ñ a Q u e c e d e a l p o l i s ó n too ei mayor éxito de los últimos años Una obra poética, en modo- alguno política, a esa distancia. -en el tiempo, en que ya las personas que hicieron morir a los hombres se han inmovilizgido en la: historia. Uno gran creación de la compañía en lo mejor ccmcdio d MIGUEL MIHURA T E BAILE XOÍ AS- XAS BARDES AJÍDfeES DE LA CUERDA, 3 Hrente al 46 de Blasco de Gáray i eléfónbs 43 60 44 43 10 73- 3 30 (Arguelles) para los delincuentes convictos y confe- Creo, que a ps. sar de nuestia- vida -de taxis, radio y bares, no ha muerto el romanticismo, y mí mayor victoria sería arrancar una lágrima pretérita a, lqs ojos de- alguna muchacha- moderna, que creo inmortalmenfce tiernos a- pesar, del- rimel yjas gafas, slmm adas. DICE EL COMPOSITOR S: La cólaboráelón entre Agustín de Foká- y yo nació del propósito que ambos tenía- mos de hacer juntos una zarzuela con libro y. música originales. Efectivamente nos pusimos; a trabajar, en eí argumento de tíiia- obra que brotaba sobre un título, ca tizameJite español: Pasodqble ¿Tema? ü n torero, con posibles reminiscencias de Joselito. ¡Cuánta- emo- ción ponía Agustín al eY ícar: la: salida en. escena del diestro para Ir a torear su úl- tima corrida, quizp, en Talavera. ¿Ambientes? ElpueW Q natal del espa ¿á; rel Gran Casino de San Sebastián: una sui- te en un Palace, Los obligados despia- zamientqs constantes que- Je imponían sus cargos díplomáticQS iban retrasando núes- tra labor, desde. 1 9I Q en que coménzaihos a hablar de Paso- doble r Por fin, en el verano de W Agustín fija su residencia en MaÜricCy con, ello se reanudan, las ejitrevistas asiduas, para llevar a abo nuestro propósito. Pero como en una de mis temporadas líricas de Buenos Aires había hablado yo con ún grupo de amigos sobre las posibilidades musicales que me parecía, encerrar Bailé en Capitttnía -estrenado ya, con gran éxito- fue en una. de aquellas conversaciones donde decidimos aplazar la zarzuela en, proyecto y consagrarnos a convertir, en obra lírica el drama en verso. No. hubo vacilaciones. Del. mas. compíe- to acuerdo conmigo, reformó escenas, su- primió parlamentos, inventó cuadros y situaciones musicales. Así q u e d ó Baile en Capitanía transformado en prOduCv ción lírica, y. con gran ilusión de Agustín por su nueva forma. Con la misma- -ó mayor- -meJVpüse a trabajar, hasta el puntov de qué en noviembre del mismo año tenía terminada más de media partitura. 3 Bn aquellos momentos, repentinajtnente Foxá fue destinado a Filipinas, con el deseo áe recibir u bcable mío, comunicándole el próximo l mío