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r ABC. JUEfVES 19 DE M A T O DE 1960. EDICIÓN DE LA MAÑANA PAG. 74 no del Eintracnr. En un minuto, la presión desmelanada de los blancos forzaba tres corners sobre la puerta del once alemán, desorganizado. Vida disparaba por dos veces alto y fuerte desde el borde del área, y aunque un contraataque teutón, con nuevo fallo de Pachín, obligaba a Domínguez a saltar para apoderarse de un balón recentrado por Kress, el Madrid volvía a entrar en el área colorada, í orzaba un córner a los veinticinco minutos de juego, y dos más tarde, tras tana jugada de toda la vanguardia, con pase e PESkas a Canario, éste buscaba su camino, lo encontraba, pese a la dura oposición de Hoefer y centraba desde cerca, raso muy pegado a la puerta. Di Stéfano, agilísimo, resbalando sobre la hierba llevaba el balón a la red. Restablecido el equilibrio, el Madrid, adivinando que su enemigo estaba tocado, insistió en la ofensiva. Eigenbr, odt pudo despejar un buen centro de Gento, y casi inmediatamente enviar a córner 1 ba lón que llevaba Puskas, pero el juego estaba en las manos del campeón, y un minuto más tarde, a los treinta, Gento centraba bacía el punto de penalty Del Sol, con un quiebro, enviaba a Canario, que disparaba muy fuerte. Ley sólo podía detener la pelota, que quedaba suelta, y Di Stéf ano, entrando como ii. mozo con ganas de consagrarse, remataba fortísiMÍO por encima de cuerpo del guárdameta, proyectando la pelota contra la parte superior de las mallas. La pugna estaba resuelta. RELEVOS Y GRAN JUEGO ra final de esta parte, el Madrid, por ñelanDi Stéfano te en el marcador y serenado por completo, comenzó a practicar su gran juego. Di Stéfano y Del Sol se relevaban durante cortos períodos, de manera que uno de ellos ocupaba siempre posiciones intermedias. Zárraga había encontrad j su sitio y cubría mucho campo, como guerrillero dedicado a Cortar comunicaciones y a establecer enlaces, y Vidal contenía mejor al peligroso Pfaff, motor de la delantera alemana. Sin embargo, el Eintracht hizo prodiEn el cuarto de IIOT -Ya tenemos maestro. Ahora nuestros hijos podran ser UA: S Jboíalares de provecho, como nosotros. gios en los minutos treinta y cinco, treinta y cinco y medio y treinta y ocho, que hubieran mellado corazas peor templadas que la del Madrid. I) i Stéfano, en la primera t ocasión, cruzándose ante Pfaff, y Domínguez, y en las dos siguientes recogiendo peligrosos balones por alto, anuíaron esas intentonas. Luego Canario, en un buen contraataque, rozó un palo con un disparo cruzadísimo, Vidal vio cómo un defensa desviabajin cañonazo suyo, ue a pesar de todo estrelló en un palo, y ya eit el minuto final de este período de mando blanco, un pase largo de Di Stéfano a Del Sol, originó el tercer tanto que remachaba la victoria. Del Sol, en pugna con Lov y Stinka, perdía la pelota, pero Puskas que iba en su apoyo la recogía, y desde la izquierda soltaba un zambemfeazo colocalísimo que crilzaba la meta como un centella y penetraba hasta el fondo de la red, junto al palo contrario, excitando un clamor admirativo de la multitud. EXHIBICIÓN MADRD 5I STA Y SEIS GOLES De nada valió cierta posible consigna de dureza que Veilbacher aplicó sobre Di Stéfano al comienzo de la segunda parte. El Madrid tenía tontadas las medidas al campo y a su adversario, y Puskas, en Ja mejor tarde futbolística de sus dos últimos lustros, iba a ser la punta de florete irresistible que no podía esquivar el equipo teutón. Sóólo un tiro muy fuerte de Meyer y un bien trazado contraataque pudo construir el Eintracht en los diez minutos iniciales de este tiempo, Jugaba el Madrid con taj cidez perfecta, arrancando desde el medio del campo, donde Zárraga era el de sus mejores tiempos, aprovechando el replie- gue de los extremos colorados p a r a que Mar quitos y Vidal tomaran vuelo, y en el minuto décimo Puskas era separado del balón que Is había enyíadn Zárraga por Veilbacher, mediante una carga i l e g a l Mr. Mowatt, con su conocido criterio riguroso, a p 1 i caba el Reglamento, y Puskas tirando smpara fefemeníe el penay ty establecía un 4- J que ya no d e j a b a Puskas apelación. Tres minutos de insistente ataqua aleman, y ya sin precisión alguna, repitiendo tercamente el esquema de ofensiva recargada por el ala derechaj y a los quince minutos y ircáio, a sol íaíw í o é Faskas, reniatardo i? e d je ¿a en ¿sianeíia. asi centi- o enviado i or Gsats, iras galoisatJa, s? a quj Le; c ae iba a de añora es saciarlo Ix peor tarde de btiN vida, se enteraba. Ct ca i uno para éian minutos de dc ninia olanoo v fiaerie disparo áe Veiibac iT C G iceharaba un palo, corrigiendo a omínguiss. hu so, ea el veintiséis, gian jagaía tíe Geni 3 con ceaíro reirás ¿o, recogido por Tíarq ütos OES había seguido IR. TJga 3 a. rase fle ésíj aPrskas y pjievo tiro (3 eí iBterjor s n piedad para el ¿nfoi tcinado JLov. E A el 6- 1. I os goles se proüUjSi- c a partid de este instante jn- ritmo aeeie Eáo, porche el Madrid, metido en sa iaspirac cn, descuidaba un poso st ga? rds es lveiníisiels Steín presidia, un PAEP a ¿c cr 3 nda da Pfaff, y anise üe qae S nta- aila llegaba, paraba may cruzad batiendo Uomíngasz. en tllilTIlll, 24 SERVICIOS CENTRALIZADOS RESTAURANTE- TELEFONO LAVANDERÍA- MEGAFÓNIA LIMPIEZA CONSERJERÍA PLÁSTICO vJlübabüOil p rfS 28. EL CONFORT DEL MEJOR HOTEL LA INTIMIDAD DE SU HOGAR PRÓXIMA TERMINACIÓN INICIAMOS LAS VENTAS m r A G E F I S A- Cedaceros, 2210 54 Visitaríais en QUINTANA, 34 kh MEDIO DE hñ EDICIÓN S C K A N A L AESEA