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DIARIO T R ADO I USDE I NA DIARIO TR ADO ILÜSDE E R I N- F C R M á, C I 0 N F 0 RM ACI 0 N G EN 1905 POR DON TORCUATO LUCA BE TENA a E N E R J O FUNDADO E N A L N los montas de León, cerca de Murías de Paredes. ihay un valle, re S J coleto y verdoso, que se llama Eabia. Era un esplendido cazadero: y los reyes de Laón gustaban mucho de ir a él para ejsrcitarse en el sano deporte de la cacería. Sin embargo, a 1? gente liana y sencilla no Íes gusta mucho que los reyes, señores o gobernantes se vayan de cacería. Es corno una, resentida envidia que parece que ocasiona inevitablemente el más inofensivo de los ejercicios, hu- manos. Él pueblo es ingenuo y querría que sus directores estuvieran siempre cá- í zandía leyes, decretos y genialidades. Sin comprender c ¡ue muchas veces, es bastan te más práctica e inofensivo que cacen perdices... Ello ep qué al viejo pueblo me- diéval leonés. ciando; reclamaban, al Rey en un, morríentc difícil, se le contestaba arner. udo: El Rey está eri; Babia. Que, ría decir qué estaba cazando; en ese va- lie; pero la loctción quedó corrió fórmula de desentendimbnto é 1 inhibición de fun- ciónes. El origen poliieode está locución dé- muestra bien. cla- o el gusto instiátivo. que todo pueblo tieie dé sentir sobre; sí, la presión de sus nagistraturas. La doctrina liberal de ¿hibición del poder, pretendiendo ser uia liberalizacióri del pue blo, incomódabK a éste como un atraje: demasiado anchi. Él; laissez faire, lais- sez pasé era cirio, üri rtiodo, programa- tico y doctrinal te estar en Babia todo Gobierno. El pwblo prefiere qué sus gó! bernantes vuelvh de. Babia. Quiere verlos, cómo ahoi se usa. extenuarse 1 y agotarse: en sus 3 espachos ¿almorzando a las cuatro y cennde a las; once y media, Les concede, apnas, un moderado cupo dé; perdices al. tgs Aunque yo creo, la verdad, que; al iré libre, en lo alto de un monté, espeindo un gamo y pxige- náridose el cereto, se le pueden a uhb ocurrir cosas geiáles que difícilmente se lé ocurriríah a u ó é ñ su despacho, a, las once de la floch. siri haber cenado. Pero es ineykble: el pueblo maneja fichas cpnvencioalés. -Los demagogos le ganan fácilnient la partida porque juagan con cartas rucadas. Especulan con ése. equívoco inínto humano que- es el lujo Él lujo un excedente y superficialidad definitria de la vida humana. Pdr algo tiene, 1 misma raíz que la lujuria Los aiiÍHles no poseen instinto dé lujo; rii de liaría. No b ári inventado, ni el aperitivo i los colchon; s de muelles ni los líos. Is bueyes son los únicos ciudadanos perféos que. conozco. Bli los suizos llegan a- i perfección y disciplina. Pero el lují siendo tan esencia! -al hombre, tiene tó propiedad equívoca: há de ser, por dinición, el de cada uno. Todo el mundo ísea su luip v murmu- ra del ajeno. Esto facilita mucho la labor de los demagogos, que siempre han tenido por programa criticar la cacería de los otros para que les dejen el coto libre. Ahora las fichas que maneja fácilmente la demagogia universal son bien elementales. La Babia de: ahora- -tan, cpii! vencional, acaso, como el: inofensivo cazadero de los reyes dé Lsórí- -sueles ser las. grandes fiestas internacionales, qué agraria. tanto airea, la Prensa. Se citan dos- o Entre tantos peligros como cercan ai tres peluqueros famosos que cobran mi- mundo es bastante bo- bo añadirle a la llones; sé asegura que una, elegante- iba nueva generación. el coco de una, nao- rociada con. polvo, de diamante rayado; nárqüía, aristocrática. Esto es especular y luego se: nombran. dé carretilla, los con las constantes elementales del ser WindSor, la Bígütl, Ona; ssis y Rovirosaj humanó. Siempre; habrá una Babia dony- ya tiene uno construida la; estampa de irse a cazar los gobernantes. y una admirada y maldecida de la abominación. tendencia elemental a construir los: que Luego se añade- que esto es la aristo mandan una clase -En cuanto, la seGracia concepto nebuloso en el que se, 7 ñora de un alto funcionario lisnae a. mezclan, ¡reyes, duques, fabricantes y. coitotra: por teléfono para preguntarle qué traBáfJ. distas. Y al, fin se eoncíúy. e que; traje se va: a poner para, él cocktail. éste 1 es; el mundo propio de la, m. ónarde aquella tarde en; Asuntos Eiiterio, quía íí que si ésta retornará alguna vez res, -ya está naciendo uña aristocracia a EÉp. aña, en su sentido, dinástico, volY precisamente la realeza; dinástica so vería- todo esto Hay por ahí cientos de busca, como un poder inveterado y tran, joyencitOs que, sin aprobar aún su ba ¿lüilo. qiíe no tiene: qué reclutar una cla. eHiJíerato, están ieiinbláridó de anticipase propia para subsistir. da indignación, ñp temiendo a Rusia ni NQ hay qua- suponer, porque sí, qu? ¿a China, sino a las fiestas, tremendas que la esencia popular y democrática de; la van a: arrumar el país si uii dia: vuelve a Realeza española se ha evaporado, sen- haber u nR e y cillamente porque ésta no tiene ahora a La- cosa, ño deja de ser pintoresca. Yo la mano ál comendador para reprimirle no dudo que en unas cuántas revistas y a Peribáñes para aprobado. extranjeras haya hasta media docena de Pero que esto sea así, tampoco exclUcaras españolas asomadas á ése mí ñdó. ye la grave responsabilidad. ds cuantos Pero Ja verdad, es qué eñ: esta. España de I tienen una vistosidad aristocrática; p! rioEl Escoria! mucho más que de Versallés, dística. e internacional, de no dar. Ir. sen yo no sé qué es lo que pueda volver sación de que así será. Los medios, d? de todo esto. A mí trié parece que desde difusión varían con la técnica: ydejarse doña- Isabel, lá Católica, que era una; es- fotografiar, tiene ahora la misma impoí 1 pecie de presidenta de; Acción Católica tan, cia que tíriía ayer pronunciar un dis; o de regidora de la Sección Femenicurso. Nadie. debe dar, desdé arriba, prona, hasta aqüélios reyes de Lope que se clamas ds. frivolidad; cuando deben darse entienden invariablemente: con el pueblo do ejehaplaridad- y fi ¿á: cia. 1: íJ na. dé las por la espalda; de ios g ran dss. señores, cosas más graves: gus- pKdo ocürrirle a no hay nada que justifique en España el la continuidad, española fuá. que aquel momenío y urgencia de la Revolución obligara tácticamente a- los directivos de zonas enteras, saíias y medias, de la sociedad españolaba meterlas por vías de accidentalismo e indiferencia. De sa veta, y no de ningún mágazín ilustrado, tienen que salir las monárquicos de un futuro sinceramente español- y popular. Sobre esos cimientos de trabajo, buena fe, sensatez, vida- media, devoción sencilla, familia, honestidad, debe asentarse una monarquía para continuar todo lo esencial del gran esfuerzo de 1 a recuperación española. Jo 4 María PEMAN f temor de una monarquía cortesana, aristocrática y do camarillas. Teda nuestra literatura está hecha cen comsncadci- es de Ocaña y señores ds Fuenteovejuna uue se cargan los villanos con aprobación regia. Y todo esto lo escribió un poeta, Lope, que estaba protegido por un duque que se aguantaba. La verdad es que si duque de Sessa le cobraba a la Poesía rentas bien ba jas. Tanto como a sus co lohos, otros duques de principio de siglo. ciiya desidia hizo la primera Veforma de la Real Academia, Esvañola