Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
to de poquísima Importancia social. Un diplomático extranjero me ha contado la lucha que entabla con su chofer todos los días para que abra la portezuela a su esposa; todavía no lo ha conseguido, y apenas se detiene el coche, el japonés se lanía a facilitar la salida del hombre, del señor. Tal cuidado por la mujer no les cabe en la v Y esto no sucede sólo en los añedios menos cultos de la población. Hoy, y con la influencia americana que siguió a la feuerra, los ministros Uevan a sus esposas a las recepciones; pero cuando abandonan la fiesta, no se preocupan ni de llamarla. Corresponde a la fiel dama salir corriendo a l l í y e s oe s t o d o Pasamos ahora por el cementerio de los detrás de u amo. Qulaá esa guia sea el símbolo de un camsoldados mtertos en W guerra, cuyas ipuertaa guardan dos perros de piedra de tferos bio. Ahora tamos en él barrio ele los liE digo a Usted que es más alta. aspecto (para asustar a los espíritus ma- breros y, efectivamente, los volúmenes pa -Que no lo es... recen las las casas. -Se equivoca... ütmos) y luego por el cementerio civil, Tokio, cubrir todas fachadas de orientales, como las ciudades tro francés, un hiño de Hong- ÉCong ¡han donde las piedras se yerguen en forma de iniciado un intercambio de Informaciones monolitos. De nrm en cuando hay una cruz- especializa sus barrios comerciales, to cual qué ha terminado en franca disputa. Se indicando a un cristiano yaciendo entre si es aiuy cómodo para quién busca un trata de la altura de la torre de Televisión fondistas. Pero esto es historia, porque el libro o nm coche usado, es bastante desde Tokio, a la que estamos acercándonos, japonés ivivo no puede ya dejarle sitio al agradable para quién recorre kilómetros y, como sucede en esos casos, parece tlue el muerto! por ello en las grandes ciudades de barrios dedicados a Bancos o, a sedehonor nacional requiere que lo dé uno se superpobladas como Tokio la cremación del rías sin encontrar dónde apagar la sed. Asistiólos- ¿cómo no? -a la ceremonia siempre tínejor y en este caso más alto. cadáver es obligatoria. del té. t viejecita oficiante tendrá lo mePero tiene razón el ohino. La torre de ToLa Ufa va contando estas cosas oon el nos ochenta años, y sus gestos son solemkio es la construcción metálica más alta del mundo con sus trescientos treinta y aire monótono aue corresponde a su pro nes, hieráticos y lentísimo Es gracioso ver tres metros, mientras la Torre Elffel de feaión, diciendo exactamente tos mismos a turistas de toda clase y edad seguir punParís no llega a los trescientos. En edifi- chistes, en las mismas esquinas; ¡pero es tualmente las advertencias de la uía: cios el Btnpire átete BúlkUng, de Nueva York, signé iterando 330 m e la palma. PASEO POR TOKIO francas Doscientos veinte mil Obreros trabajaron en ella. Volvemos al autobús mareados de cifras. Ahora- -dice la gula por el micrófono- iremos a ver el palacio imperial. Bueno, el palacio imperial no lo veremos, porque no se abre más que dos veces al año: una en el primero de aero y otra en el cumipleaños del emperador; pero pasaremos frente a los muros 51 el canal que los baña. Moa dice el nombre del emperador y el de toda su familia. Intento detectar en la voz sus sentimientos respecto a la familia imiperial, pero no le consigo. Ni pone la vos de rodillas como decía Casona, ni mplea un tono irónico. La familia imperial está L JJOS Japonesee están orgullosos, y con ra. 300 eón, de que e s t e monstruo metálico y. aunque puede imaginarse que los último metros fueron añadidos por puntillo, la eficacia de la torre radica n la unificación de las antenas de seta emisoras de televisión de Tokio, auoientando su radio de acción de setenta a cien kilómetros, lo que en este país, tan densamente poblado, Indica un millón cien mil hogares entrando en el área capaz de captar Imagen y taludo. La ventaja de la torre parisina quisa se que puede elevar LA CINCO TORRES MAA ALTAI DtL MUNDO, -A) TWP 1 Tokio. T Pr IWtíl, d Farl O) Torr d a los visitantes más I TV, d Stultsart (AtMiMiilá) B) Tow t M TV- M. K. O. d Tokio, t) Torr á la TV, d N O y (J p n) arriba; qué ésta, que den la vuelta a la tatsa para ofreaólo los admite hasta los ciento veinte me- simpático el aire profesional que Intenta tros en una plataforma, dé d pisos, que aparentar en su joven, roabw. Mirándola, cer la parte principal hacia ella... Betaan alberga el Museo de la Ciencia Mtoderna. es difícil lmasrimr que ésa, muchacha de un primer ortio... Mírenla como dlciéndoRecorriendo lentamente la galería encris- aspecto deportivo acepte la decisión d los la qué éa bueno... Varios sorbos más para talada- -obligatoria en un país donde tos padres respecto al marido que deberá to- terminarlo. Haca un ruldlto con la bosuicidas, además; quieren impresionar a la mar, costumbre, me aseguran absolutaman- ca para demostrar n tes ha gustado. gente con su muerte- la mirada se pierde te, eá uso todavía. M! e han contado de un Todos van obedeciendo con ¡aire de. niños Por tres lados, sin dejar de ver edificación ingeniero Japonés que recibió un mensaje a e l c o t e f i o tras edificación. De vez en cuando una su- del padre: diciendo que volviera de Osaka, Alrededor de la casa de té hay un jafperficie verde- -la- mayor la del palacio donde presta sus servicios, para algo Im- din hermoso y pacífico. Todo resultaría, imj erial- -7 algunos campos de deporte. portante. I A habían encontrado la novia muy lejano de la realidad de 1 S 5 pero Por el Este se extiende el mar de la bahía Ideal, m Joven se puso a acompañarla como un martillo ipllón a menos de cien metros con sus barcos, que la distancia achica. Y presunto marido hasta que llegó la con- está perforando la tierra para levantar los cuando el día está claro, puedí v í e el traorden. Su? padres averiguaron que la cimientos de una nueva casa. La vlejecita famillft de ella, tetóla unas deudea sin pa- no lo sabe, pero cada vés qué desciende la monte sagrado. El Fujiyama. I torre- -adviertan orgullosos los guias- -gar. El compromiso ae rompió, y el inge- Inmensa mole destrona miles y miles de se construyó en año y medio y se inaugu- niero volvió a Osaka a esperar nuevas pequeñas tasas de té, de flores de loto, de ró en diciembre del afio pasado, y además ó r d e n e i i q u i m o n o s b o r d a d o s La madre tiene en este capítulo Más iw de construirse en menos tiempo qué la de mtíel requirió cuatro mil toneladas de ace- 7 voló mué de coítumbre, porque en 1 Jaro en lugar de las siete mil que necesitó la pón de m la ímujer sigue siendo elemenFernando v