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T BATRO LAR A Empresa y Dirección artística: CONRADO BLANCO Con él saludaron todos los aetor 8 y el director, Mario Antolin, que jreallzó una excelente labor. Creo que No hay novedad daña Adela es una obra de mucho público; algo asi como la victoria que se obtiene a despecho de las reglas del Juego, en medio de la satisfacción general. Oracia por arrobas se decía antes de algunas comedias. Eso es lo que puede hoy volver decirse de Sin novedad, doña Adela Adolfo PREGO. ALCÁZAR Lo que tuás me gustó; La multitud de frases ingeniosas y de excelente comicidad que se dicen en No hay iu vedad. doña Adela La interpretacióA: Magnifica por parte de Mercedes Muñoz Sampedro y José María Mompín, que lograron dos buenas creaciones en sus tipos. Muy acertado etí el segundo acto José Orjas, que fué aplaudido con calor en un mutis. Preciosa, elegante y simpática Luchy Soto, y justos y eficaces Félix Navarro, Eduardo Moreno y Esperanza Orases. La dirección de Mario Antolin, muy cuidada y lograda. Supo Sücar partido a todas las escenas, y movió bien los personajes. l esumen: El público no cesó le reír en toda la noche. Se aplaudió alguna frsAe y las ovaciones sonaron unánimes al término de los dos actos. Autor, dirección e intérpretes- hubieron de saludar repetidas vf. ces, y Paso, finalmente, se dirigió al público para dar em, ocionado las gracias. -Arcadio SAQUERO. MARCA Grandes aiplausos ¡a los finales de acto, risas continuadas escoltando frases y salidas ingeniosas, saludos de autor e intérpretes, aclamaciones y frases de gratitud de Alfonso Paso, fueron el resumen del estreno de su versión del tout tres iblen que apunta por encima de la humanidad congregada alrededor del piso alquilado por doña Adela a la sociedad propincua y contemporánea. -VALENCIA, HOJA DEL LUNES Escribir muaho o poco es lo de menos, que lo importante es acertar, que es lo que ha hecho ahora Alfonso Paso con su nueva comedia No hay novedad, doña Adela estrenada el viernes en Lara, con éxito rotundo. Comedia para reír, para reir ds veras, pero también- Por su sinceridad- -para pensar detenidamente sobre U nobilísima intención; el público la comprendió desde un principio y la premió riendo constantemente y aplaudiendo con fervor. No es posible extenderse, como la pieza se merece, y concretamos el resultado, qué lo fué- da los que se desean, resultado felizmente emvidlable, al que contribuyeroil efioacfsimamente los comediantes de Larfti esta vez dirigidos- -francamente bien- por Mario Antolín. Estuvieron a la altura de us méritos- -por el orden que los citamos- -Mercedes Muñoz Sampedro, Júsé Orjas- justamente aplaudido en un final de escena- José María Momipin. Luohy oto, Esperanza Grases, Ángel Terrón. Félix Navarro, Eduardo Moreno, Nati Maritile, Blanca Sendino, Vicente Ros y Venancio Muro. El decorado, complicadillo y acertado, de Bedondela. Término alegre para todos, que saludaron- -con la ancha sonrisa del autor en medio- -al final de ambas partes, bastanter más en la segunda y última, que es la mejor. No cabe la exigencia- -maese Reparo- porque la noche fué de triunfo. Que éste s- a duradero. Que lo será. -TFXLEZ MORENO. NO HAY NOVEDAD, DOÑA ADELA Por su ritmo trepidante, por su diálMo ingenioso, por su gracia verdaderamente arroUadora y por la intención de doble. fondo que en lia se vislumbra, vale la pev na de ser considerada como la obra mejor de ALFONSO PASO. En el estieno de NO HAY NOVEDAD, DOÑA ADELA de Alfonso Paso la critica ha dicho: res, de la mujer; pero resulta evidente que su proyección es mucho más amplia y uniABC versal. El mérito verdadero de Alfonso PaAnoche se estrenó en l ra No hay no- so está en haber enfrentado, entre burlas, vedad, doña Adela de Alfonso Paso. El dos actitudes contrarias -córiíormismo y decorado era de Redondela y la dirección rebeldía- -sin tomar parte a favor de ninescénica de Mario Antolfn, que movió y guna. lEllo quiere decir que el autor plandispuso muy bien el Juego y él movimien- tea un proolema importante y muy de acto de las figuras, el ritmo de la farsa, el tualidad, disimulando su índole dramátitono y acento de los intéitpretes. Merce- ca a base de utilizar personajes, tópicos y un diálogo movido, chispeante, ingenioso, des Miiñojs Sampedro logró una creación admirable en la protagonista de la obra, en el que las réplicas están tan pronto y sapo alternar la gracia y la emoción con cargadas de gracia inocente como de prouno de los aciertos más Importantes de ifunda intención. Conforme la obra avanza y se perfila con mayor claridad su ver, u carrera artística. V lo mismo cabe decir de José Orjas, Justamente aplaudido dadero contenido, gana en calidad e inteen un mutis. José María Mompín fué en rés. El final, concretamente, es un acierto. La obra fué muy bien interpretada, en su dificilísimo personaje, cargado de vioparticular por Mercedes Muñoz Sampedro, lenta tensión, un verdadero espejo de sinceridad y ás verdad. Luchy Soto estuvo en el personaje protagonista, y por José encantadora. Ángel Terrón y Esperanza Orjas. Amibos supieron dar a sus papeles Grases, convincentes y seguros, y el res- emoción, hondura y humanidad en los moto del reparto: Blanca Sen diño, Nati Mar- mentos clave. A Orjas le fué otorgada muy telo, Félix Navarro. Vicente Ros. Venan- merecidamente una ovación después de cio Muro y Eduardo Moreno colaboraron una escena extraordinaria. -EUas GOWEZ PICAZO. len el éxito con positiva eficacia. lEl segundo acto de No hay novedad, INFORMACIONES doña Adela es mejor que el primero, y con esto queda hecho el mejor elogio de La eficacia de esta pieza quedó suficienla obra. El motivo o situación central es temente pi- obada. El ametrallamlento del el mismo en toda la pieza, pero se enri- público con chistes de todas las marcas quece con episodios, donde alternan bur- dura tanto como dura la comedia. Los las y veras, realidades y apariencias, equí- espectadores no cesaron de reíi- Cada fravocos y enredos bien traídos y bien se daba en el blanco, hasta el punto, de mantenidos que sujetan en todo instan- h oer pensar que el autor se veía rebasa- te la atención del auditorio y que le hacen do en sus cálculos de construcción por la reír continuamente. tfecundidad del propio ingenio verbal. Yo La réplica aguda, irónica, llena de gra- salí de Lara con lá sensación de haber. escia y de dbble intención, en la que el siij tado en el interior de una cocktelera tor luce y brilla siempre, es aquí afortuatíc- agitada frenéticamente. Acaso por eso me disima. Toda la obra esté salpicada de tíL resulte difícil explicar a los lectores de geniosas agudezas, que sirven también pa- qué lado se inclinó esta vez el autor: si ra pa. ü T y frenar los asomos discursivos del lado de la intolerancia caldei oniana en y dramáticos en el momento conveniente. materia de honor o del lado del perdón silencioso y abnegado que hasta la fecha se Alfredo MARQITERIE. venía atriíJDuyendo con mayor o menor ARRIBA verdad a la mujer española. Son cuatro los matrimonios que entran en liza. En tres Kisas abundantes, -grandes aplausos, saludos del autor, de los intéi- pret s y. a la de ellos, la infidelidad es femenina. En el salida, disputas entre maridos y mujeres otro es masculina. Pero doña Adela, que acerca de si hay justicia o no la hay. -al final se reviste de un mantón de Manila, y sñ despide de nosotros con un clavel P. FREIRÉ. en la toca, se las compone para llevar al YA ánimo de los maridos engañados- -dos, enCon éxito claro, entre risas constantes gañados artes del matrimonio; si tercey grandes aplausoé del público, se estre- ro, engañado antes y después del matrimonó anoche en Lara la comedia de Alfonso nio- -aquel espíritu sufrido, aquella comPaso No hay novedad, doña Adela Se prensión que al español fetén le pareaplaudieron frases y se tributó una ova- cía ridicula e ignominiosa. Cierto qr. el ción a Orjas en un mutis. Al final, el protagonista masculino hace mutis dellniautar, que había saludado en los dos ac- tivo d- aspuás de una censura de las nuívas tos, pronunció bravísimas palabras de gra- costumbres, de las aproximaciones al estitud. Un buen decorado de Redondelar píritu de otros países; pero... acepta la y una inteligente y eficaz dirección escé- fórmula mágica: nada ha pasado, nada nica de Mario Antolín, cuidadoso de deshay irreparable; todo consiste en echarle tacar y acrecentar los mejores efectos de fcensivolencia a las interpretaciones. la obra. Tami 3i, pn fué requerida su preseniHay que reconocer al autor un cierto vacia al final. Cuando eL éxito ha sido tan percesptible y cuando uno ha participado lor para remar contra una corrlepte tradicional. Pero la verdad es que só o al final en él riéndose y pasando un rato muy se perfila con claridad su pensamiento diagradable, el amontonar los peros resulta una especie de severa autocrítica, de la rectriz. Hasta entonces, los chistes cubren que no me siento plenamente capaz. Por el sentido interno de la acción. Doña Adeotra parte, creo que esta comedia de Paso la es un personaje simbólico. Cierto. Nos supet bastante a las dos s tres últimas damos cuenta de ello cuando lo del mande la misma mano, mostrando más ate- tón y el clavel, De todos modos, lo que jobrenada. lo que nuados y más visibles las cualidades porealaimte promueve el éxito, no es ni la sitivas del autor. Be la interpretación hay qvts destacar. tesis, ni! as situaciones, ni 1 dibujo de los entre un buen conjunto, dos nombres so- personajes. El diálogo louede con todo y bre todo: Mercedes Muñoz Saaipedro y todo lo arrastra, especialmente en las partes dichas por Mercedes Muñoz Sampedro. José Orjas. La pi- lmera, con su espontásiempre graciosísima y dueña de los e s nea y convincente naturalidad, y el segunpectadores, a los que maneja como ouiere. do, en un tipo tragicómico, bordaron sus José Orjas, en actuación extraordinaria pápeles. Estuvieron asimismo perfectamente Luchy Soto y José María Mompín. durante una larga escena, se hizo aplaudir Y muy en su punto Blanca Sendino, Na- muy Justamente. Mompín. Luchy soto. Esti Martelo, Esperanza Orases. Félix Na- peran a Grases, Ansíel Terrón, Nati Marvarro y Ángel Terrón, con otros personajes telo V todos los demás miembros del reparto hicieron sus papeles con acierto. Momepisódicos. -N. GONZÁLEZ RVIZ. pín tiene a su éargo el papel del verdadero MADRID protagonista, y lo sostiene en una situación de violencia realmente difícil. lEl tema de esta obra se ciñe a la infidelidad en el matrimonio, con alusiones Alfonso Pa. so fué llamado a ¡escena y tuconstantes a los derechos, cada ves mayo 0 que dar las gracias a los espectadores. Se despacha eón cinco días de antelación) Todos los días. t d y noche NÓ HAY NOVEDAD, DONA ADELA íhn