Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ANTONIO MACHADO TMj í- i, jíWsí 5 E i Naza de l Ofttedraf. Por JUAN PASQüAü h vivia mvd, en una easa, frente al etíiflcto de la C uroel Vieja, que hor ra es Ayuntamiento- -me ha dicho una respetable, enlutada señora- Yo le conocía. Le veíamos asar con su traje siempre negro manchado. 7 no dejaba nuniOa; el para ustó... aunque- hicieise sol. Vivía con su laadre. Yo taníbién conwí a su madre. Por las tardes. Antonio iba a la tertulia de la botica de Almazán. Cierto que cuando su ánimo se encapotaba, se le I veía aislado a través de las vidrieras del café de ha, Perla entr ado a sus soledades. Tenía, uha sonrisa triste, como ausente, entonces. Pero cuando se reunía COJ? sus contertulios en la rebotica, dicen que su semtolante era otro y que derrochaba muisho ingenio. ¿Qué se decía n Baeza de Machado? -Nedie se ocuj a demasiado de él. Si hubiéramos sabido que lu o im a ser tan fiaimloso. Oíando se ponía raro se iba sin compañía, por la carretera de Übeda adelante. t eda está a diez kilómetros de Baéza. iMluohas tardes Uegraba hasta tnbeda andando. Tomalba café y se volvía. ¿Ouáinto tíen o estuvo ea Baeza? i el Instituto era catedrático de francés. Bstaria aquí imos cinco años. -Uegó en 1 12... E 1 día que vino ¡por vez primera cuentan que fué a presentarse al diKiCtor del Instituto, a su domicilio. ía criada que salió a abrirle la puerta le entera; el ser ftor director está en la agonía Machado se puso pálido. Pero es que el director esv taba en üií casino, 1 que apodaban 1 Agonía porque sus componentes, casi todos labradores, pasaban el tl mpo aiigu- instituto de Baeza, idonde Antonio Machado profesó la cátedra de Uenflua Francesa de 1912 a 1917. buenos administradores de su casa. Asi es la vida, don Juan. EB verdad asi es la vida. -La cebada eístá crecida. Gon estas lluvias... Y van E rando ruinas por el mal estado de las cosechas y la falta de lluvias. Fué el 1 de noviemlbre dé 1912 cuando Antonio Madiado tomó posesión de su cátedra de Lengua Francesa en el Instituto de Baeza. Casi ajCabaJba de enviudar. Contaba treinta y siete años. lüUglé E ssa en el concurso de traslado. Seguramiente quiso volver a Andalucía, buscar el cariño de la tierra ausente ya el cartfto de la esposa muerta, y ipor eso... ¿Por eso? Pobre Antonioy Oigámosle: i lias lialjas que es un primor. ierUijmara marzo en flor. Pero la escarelm, ¡Os Welos... Baéza, pobre y señora es una ciudad ¡bajo cuya epidermis de floreciente actualidad se perciben claramente los palpitos Heme aquí ya, proíeioir d lengua vivas (ayer de la Historia, Baeza, en su entraña, es pasión derrotada; pasión alerta, no obsmaestro d gay- sí er, tante, en las almenas de una gloria desaprendiz dfi ruiseí 5o r) dentada. Nido Keal de Oavüañes se la n un pueblo liAmedo y frío, llamaba ya en tiempos de la fleconquista. lAihora, su prestancia se perpetúa en coádestertalado y sótpbrio, gulos impresionli. ntes. Sus monumentos son entre andaluz y maftchegfií. eso: custodias en que se ostenta la sangre, ü n el fondo dé una habitación penum preciosa y muerta, del pasado; desde las brosa; juttto a una ffiiesa camilla quizá, que irradia el aliento detenido, embalsaestán don Andrés, don José, don Juan, do, embalsamado, de todos los ayeres. don Antonio... ¿Don Antonio? Volvámosle Cérea de la plaza de la Catedral- -susidro a escuchar: lírico, pulmón en el que la ciudad se abre amoirosamente a la nostalgia- -está el InsE de noche. Se platica, -tituto; antigua universidad, cuyo primaer al íondo 4 e una botica: I atrono fué el Beato Juan de Avila y en Yo no sé, cuyas aulas explicara Bao. Juan de la don José, i- Cruz... ¿Qué piensa Antonio Miachado, profesor de Lengua Francesa, cada mañacómo son! Ifcerales is O na, al abandonar, después de sus lecciotan perros, tan inmorales. nes. Jas clases del instituto y encararse- ¡0 h tranquilícese usttí! Pasados los oarnaiVates, con lá fisonomía de la ciudad? yendríin los conservadores En sus nqtas autobiogíáíicas se lee: Me (Continúa. t i