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MÁ DEI D, J U E V E S DIARIO I L U S T R A D O AÑO QUINCUAGÉSIMO SEGUNDO. NUM. 16.553 EPQSITO LEGAL- M. 13 -1958 2 IX E ABRÍ L DE 1959- EJEMPLAR 1, 50 yE SETAS 72 PAG I N A S SOS DEL JEFE ELOSCAmOS INTERESA MANTENER CON EJEMPLARÍDAD Y. PUREZA DE INTENCIONES HERMANDAD FORJADA EN LAS FILAS DE LA CRUZADA A UN COMUNISTA, QUE ATBñE ENGAÑOSAMENTE, ES PRECISO OFRECERLE OTRO IDEARIO QUE POR SU VERDAD CAUTIVE Una grctn muehedumbre, en la que figuraban alféreces provisionales, represeníaciones de los tres Ejércitos y aliliados de la Falange, aclamó al Generalísimo El Jefe del Estado presidió ayer máñalia la solemne ceremonia de la inauguración oficial de la basílica de Sania María de la Cruz del Valle de los Caídos, coincidiendo con el vigésimo aniversario; de la: Victoria de la Cruzada española, contra el comunismo interílaclonal. El Caudillo llegó pocos minutos después de las once, acompañado del capitán general de la Región, teniente general Kodrigo, y de los jefes y segundos jefes de sul Casas Militar y Ciwl y ayudantes de servicio. Desde primeras horas de la madrugada se sitaaron en los lugares ue previamente les estaban reservados en la gran explanada a, nte la basí- Uca ocho mil alféreces provisionales de todas las provincias españolas, y falangistas, Caudillo hizo hincapié en que había de irse a una unidad férrea para combatir ál enemigo, que todavía no ha muerto, aunque quedara derrotado. Fué interrumpido frecuentemente por, los apla- usos y vítores, -y al terminar, una- prolongada ovación le acompañó hasía que se dirigió a Id que ha de ser- Escuela dé Estudios S ociales. En la sala capitular del grandioso monasterio, allí el Caudillo pronunció otro nuevo discursQ, que aparte publicainos, lleno de enjundia y de cante- nido. E. vplicó cómo la República había dejado a España después de los años de desgobierno y el estado actual en que se halla el país, sobre todo en materia social, e hizo un encomia caluroso de los. estudios sociales y (dé su importancia para el futuro porvenir de la Patria. J a jornada, como antes decimos, en este paraje de inigualable beUeza creemos adivinar que se ha conseguido lo que el. fundador de la Falange propugnaba con. más brío: la unidad y conc- il- iació- n entre iodos los españoles. Ma. ms de gente de toda España- acompañaron en la ceremonia al Jefe del E. tado y. a su Gobierno. Le kan. aclamado incesantemente. P iiede citar, sati. ifecho de todo lo acontecido en el día de hoy. -Antonio G. CAVADA. representaciones de los tres Ejércitos de Tierra, Mar y Aire. El acto lo ha presi Valle de Santa Crus de los Caídos i. dido el Jefe del Estado en este paisaje (Crónica telefónica dé nuestro redactor enS Uc er dor, cargado de sortilegios. Lo que viado especial. -Ya reposan en la grannos- seduce más que ndda, con seducirnos diosa basílica del Valle de Citelgam- uros los tantas cosas, es el simbolismo oqtd repre restos- mortales de José- Antonio, en el sentado, que lia de fecundar segitraipente lugar preferente que le corresponde entre eii mentes perdidas- y cora. iones secos. He nuestros gloriosos caídos. Reposan- ahí mos iñvido una formada intensa y preñada desde el Aunes. Después de las epístolas de etnocianes en lina atmósfera de respeto cruzadas entre; el Jefe del Estado y Pilar y de. fraiernidad, admirativa, como debe y- Miguel Primó de Rive- ra, -se ha prod- u- ser frente a retorcimientos y sin riscos ni c. ido el acontecimiento que todos agiiardaaristas, con miradas- claras y Imí- iinosas, co han que se produjera hace tie- n- ipo. Con el nsones nobles y generosos. Después del fusuceso de hoy se inaugura solemnemente lo neral, que resultó emocionante en extrcmo y que há constituido un grandioso espectácu- -muy solé ine, cl Jefe del Estado, se dirigió a lo. -José Antonio reposará aquí con tantos jun arengarium situado en la explanada, junto otros que, a semejanza suya, dieron- la vida al balconafe, en cuya parte baja, a iodo lo por la misma causa- por ser- vir a un ideal. largo y en círculo del esplendoroso nio nu- El cayó ejecittado en un patio de la prisiónntenio del Valle de los Cardos, se hallaban de Alicante, aceptando su suerte con sinlos alféreces y todas las representaciones, gular elegancia. I. ección magnífica para, que habían ac- udido desde muy temprano. VÍTORES AL JEFE DEL ESTADO muchas y ejemplo singular también para Alii- dirigió la palabra el Generalisi- mo a iodos sus. compatriotas. Estremece, hasta ei El Generalísimo, al lleg- ar, se detuvo un cuantos le escuchaban- por medio de los a- linfinito pensar el valor no sólo es jnritual, tci L oce- s. U- n discurso severo, escueto, para- instante al pie de la escalinata ipor la ue se sino físico, que desarrolló en aquellos insasciende a, la gran explanada, antes ¡fie reclogiar la conducta de todos los soldados que tantes el jefe de la Falange. Por encima del a sus órdenes realizaron, no. l d guerra cicorrer los dos tramos de diez peldaños cjüe temor estaba- su confianza en, una vida m. evil, sino una cru. sada, porque de crusada representan los mandamientos para contemjor. increíble, reguero de. fe, de je se ncilla, se trataba al combatir á la anti España. El plar, emocionado, la gigantesca cr. uz (le de. je que ninguna inceriidumbre- empaña. este grandioso monumeaito del Valle de los Todo ello en plena juventud y cotí absoluta Caídos. El Caudillo, al llegar a la explanaseguridad de sí mismo, sin aspa- vientos ni da, fué acogido con enorme entusiasmo por- mezq uindades. Antes de entregar su vida a los ocho mil alféreces provisionales llegalos ejecutores se despidió de la familia y dos de toda España, y entre aclamaciones de sus amigos, en cartas e. vpresívas llenas y enardecidos vítores y aplausos de millares de emoción y de finura, impregnadas de de muchachos del Frente de Juventudes y humanidad y buen sentido. Ni- una queja, de afiliados al Movimiento. El Jefe del ni un lamento. Todas sus cartas, como sus SZ ¿M; M WS M f Estado, en unión del capitán general de la e scritoS; místicos y casi guerreros- -que de Región, pasó revista a las representaciones todo tenían- están animados por el mismo de. los tres Ejércitos! que, con bandera y soplo del alma, un aliento de holocausto música, abrían una carrera hasta la entrafecundo. Píscies: Ea Isquifii! bases, 15,20 pías. da de la cripta. Terminada la revista, el En polva: ca ¡a, 13,20 pías. Así ha. podido resultar de grandioso el Caudillo, se. dirigió por la escalinata a la espectáculo que hemos presenciado aquí- esta segunda explanada de acceso, donde fué mañana ante alféreces provisionales y recumplimentado por los miembros de su Goprése- ntaciones de la Pala n g e; desde la bierno. Vieja Guardia hasta el Frente de- JuMomentos después llegó la esposa del ventudes, desde las familias de los caídos que. reposan ya eñ este, recinto hasta, las Jefe del- EstadOj doña Carmen Polo de Ot ív, t- j Grandioso espectáculo M JÉL.