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JAB- C. S Á B A D O 14 DE- FEBEEEO DE 1959. EDICIÓN. DE. LA, MAi ANA. PAG, 25 PREOCUPACIÓN POR EL ESTADO DE FOSTER BULLES El ambiente en el Departamento de Estado y en el Congreso no es optimista Washingíon 13. (Por teléfono, de nues tro corresponsal. El estado de salud del secretario de Estado- inspira esta tarde serios cuidados en esta capital. Aun cuando el parte facultativo facilitado- en, el hospital parece absoluiamente tranquilizador en cnanto a los resultados inmediatos de la operación de hernia que le fué practicada por la mañana, quedan graves interrogantes en cuanto al análisis que se está efect- uando esta noche sobre ciertos tejidos y materias orgánicas que han sido extraídos al ilustre paciente. El hecho de que hace dos años Mr. Dulles fué operado ya de un foco canceroso intestinal, que se extirpó completamente entonces, según el parte facultativo, y, la persistencia de la inflamación intestinal que viene sufriendo desde el mes de diciembre, han creado aquí mucha preocupación so! bre sus posibilidades de récobramiento. El subsecretario, Mr. Christian Herter, que se. encontraba de vacaciones en el Sur, regresa mañana a Washington para hacerse cargo interinamente de la Secretaría de Estado, que ha venido regentando en los últimos días el subsecretario para Asuntos Económicos, Mr. Dillon. En casos como el presente es imposible, claro está, tratar de ir más allá, de los. comunicados médicos, y no hay más. que atenerse a las noticias autorisadas que salen del hospital donde ha sido operado el secretario de Estado, Sin. embargo, como digo, entre los íntimos de Foster Dtúles, en el mismo Departamento de astado y en el Congreso, el ambiente de esta noche no es optimista La Casa Blanca ha desmentido por dos veces que el presidente Eisenhower hubiese consultado con los jefes políticos del Congreso sobre la posibilidad de varios nufvos nombres para la candidatura de secretario de Estada. Habrá qiie esperar a mañana para saber el resultado del análisis que, se está llevando a cabo míen- tras comunico. -J. M. M. LÁ MUERTE DE UN SABIO ESPAÑOL La vicia del íiomjjrs de ciencia, por ser siempre oosa excupoional, no suele tener términos metilos. Aun tomando soia en cuenta ios casos rarísimos en utí ei éxito corona ios esluerzos del csentilico, imede Sacetleí o ue adquiera fama mandiai o que sii nombre y su o ra permanezcan ignoraaos. Estuvo en un iris el que nadie pensara en presentar ia candidatura ue Kamón y ¡Jajal para el premio Notsei, con! o que puede darse por seguro de que no hulííera distrníatío de la justa admiración y de las merecidas alabanzas de sus oníemporáneos. fcs evidente que lia h a bido y Hatea genios ignorados en todas partes, pero eito es mucho más doloroso en nuestra Fatría, donde la penuria cieníjfic; -hace que- cada éxito tenga valor- inapreciablí; porque contribuye a destruir la leyenda de nuestra incapacidad para el cultivo de las ciencias positivas. Ahora mismo acabamos de perder a un compatriota cuya vida de estudio h a cníminado en un descubrimiento trascendental, que le hace acreedor a la admiración y gratitud de todos los españoles. Arturo Biiperier, catedrático de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Madrid, ha fallecido dos días después de recibir una carta de líruno Rossi, presidente del Comité de Kadia ción Cósmica de la Unión. Imternaoio- i? a! de Física- Pura y Aplicada, invitándole a asistir al próximo Congreso- que ha de celebrarse en Moscú, para que diese cuenta de sus trabajos sobre la radiación cósmica. Y es que Duperier había conseguido elaborar una teoría que explica satisfactoriamente el comportamiento de los mesones de gran energía que penetran en nuestra atinósfeí- a, fenómeno que llevaba de cabeza a los especialistas en Física nuclear. Duperíer es, pues, uno de ios casos rárísimQS en nuestra historia científica y merece, por ello, ser elevado al pináculo de la gloria. Sin embargo, lo cierto es que su nombre y su obra son cosas desconocidas para la mayoría de los españoles. Ya que en vida no logró el merecido galardón, y pese a lo que pudiere haber de hipocresía en los homenajes postumos, lo menos que podemos hacer los españoles es conocer algo de la vida y obra de nuestro malogrado sabio. La vida científica de Duperier es ciertamente ejemplar. A raíz del descubrimiento de la radiación cósmica se dedicó a su estudio en nuestro Instituto Nacional de Física y Química, recientemente construido gracias al generoso donativo de la Fundación Kockefeller, distribuyendo su tiempo y su capacidad de trabajo entre la labor docente en la Universidad y la investigación en el laboratorio. Sus trabajos, conocidos y debidamente apreciados en Inglaterra, le valieron el ser invitado para proseguirlos allí, dándole todo género de facilidades para la construcción e insta, laeión de sus aparatos j para dedicarse a sus investigaciones libre de preocupaciones económicas. Y cuando regresó a España requerid por nuestro Gobierno, la Unibierno provisional, desde la caída de Marcos Pérez Jiménez. Numerosas fuerzas de policía y soldados versidad de Londres le prestoí graciosamente los apanatos para que continuase en Madrid sus mvesíigafiones. Los irámltes aduattsros y burocr áticos, por un lado, y la dificubad técnica de instalar aparatos dielieádísimos que requieren una constancia muy rigarosa en la temperatura y en la tensión eléctrica con que operan, h a n sido cuusa de que transcurriesen cinco anos iriSíemünables sin que se haya podido iniciar en Madrid el registro permanente cíe la raaiación cósmica. Pero IPsiperier no perdió el tiempo. Traía consigo ios da- tos arecogidos en ingiaterra, y aquí, él sólo, ¡tras laboriosísimos cálculos, logBÓ dar con la clave del enigma en que esi ba. envuelto el comportamiento de IÍJS iiie sones rápidos. De ios resultados pa. rciaies de su estudio j daba periódicamí; níe íuenta en las revistas inglesas o asudiend personalmente a, las reuniones de ios especialistas en la materia. Ahora podía ya dar por confirmada su íe jría y estaba dándole la redacción definitJTra. ¡aiala suerte tieineui muistros físicos! Bupeiíier, ya madui- o, IiaMa sido elegido miembro de la Reai Academia de Ciencias, y muere sin haber tomado posesión. Y se da el caiso de qiie ¿iba a suceder a Catalán, ¿usen tarapoco llegó a ocupar su silla académica- por igual razón. Y ahora, algunos pcrmEmores de la vida de Duperier, que serán, para que todos los españoles, tinos aiás y oíros menosi nos sintamos mo- yidos al esamen de conciencia. Dupener era íino de los pocos catedráticos que atendía a las necesidades de su familia sin más retribución que la que percibía en la u n i versidad. Mereciendo que se le dieran comodidades para realizar su labor, tenía quíe trasladarse tod. os los días desde el barrio de la Concepción hasta la Ciudad Universitaria J! iaciendo, cola en espera, de autobuses- y. sufriendo, apreturas y todo género de incoimodidades en el Metro, No pudo conséguii- un vehículo para acudir a su íraJjajo ni una casa en la Residencia de Piiofesores, a pesar de que, por el estado de su corazón, cualquier esfuerzo podía ser fatal. Así fué su vida hasta ei último momento. El lunes 9 de febrero, a las doce de la mañana, daba su lección normalmente en la Facultad de Ciencias. Sintiendo ya los síntomas de su achaque, que él sabía eran fatales, emprendió el accidentado regreso a la calle de la Virgen del Portillo, en el bari: io de la Concepción, y a las cinco de la tarde del mismo día abandonaba su envoltura terrenal. No deja colaboradores, porque nuestros jóvenes físicos, solicitados por pingües ofertas, no se sentían inclinados a seguir la vida austera de su maestro. Ahi quedan, en la Facultad de Ciencias, unos aparatos valiosísimos, propiedad de la Universidad de Londres, y en la mesa de trabajo de Buperier unos papeles lleiios de fórmulas que esperan ser recopilados por manos amigas y competentes. -Julio PALACIOS. ocupaban los puntos estratégicos en los alrededores. del Carpitolio para evitar posibles desórdenes. Sin emba, rgo, no hubo el menor incidente, f F L O R E S E S P A Ñ O L A S SOBRE L A TUMBA DE BOLÍVAR ÍOMA DE POSESIÓN DEL PRESIDENTE BEIÁNCOURT Asistió una Misión española, píesidido por el embajácbr D. Manuel Aznar Caracas 13. Rómulo Betancourt ha tomado posesión de la presidencia para un mandato de cinco años, en una ceremooia celebrada en el Capitolio Nacional. En presencia de todos los miembros del Congreso y de las misiones diplomáticas jie cincuenta países, entre ellas la de España, presidida por el embajador D. Manuel Aznar, el presidente del Senado, Raúl Leoni, impuso el fajín presidencial a Betancourt. El presidente de la Junta de Gobierno saliente, Edgard Sanabria, inició el acto con un resumeil de los trece meses de Go- ¡BMPLIOS SPflRTfIMEHTOS! INMEJORABLE INVERSIÓN DEL CAPITAL. Propios para oficinas, Notarios, Abogados, Midióos, etc. etc. Magníficas Tiendas con sótano diáfanas. VERLOS EN LEGANITOS. 35, muy próximo a Gran Vía y plaza de España. 1 D 1 de Calculadoras y Sumadoras. El jefe- de, la Misión, española, embajador don Manuel Áznar, ha depositado una ofrenda floral sobre la tumba del Libertador Bolívar. El Sr. Aznar fué acompañado por dos de los miembros de la Misión, don Cristóbal Colón, duque de Veragua, y D. Manuel ValdésLarrañaga, embajador de España en Caracas. Posteriormente y ¡sita, rpn la casa Caraca lUIl Xlomjtjar. Hortaleza, 30. 1 5 01. natal de Bolívar. -IE Í. íatelj