Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C. V I E N E S 17 DE OCTUBRE DE 1958. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 35 raro que llegue a- levanlarse en vuestras al acciones. ímparcial y ordenado, géner so y mas una crisis tan profunda que parezca pronto, a olvidar, amigo de la concordia y anegar cualquier ideal, derribar el más elaenemigo de la ociosidad; en una palabra, borado programa, aplacar el más ardiente el perfecto hombre de Dios. fervor. Ciertam te, es imposible que sean ins Estas crisis, a veces acompañadas por trumentos efeictiyos para la Iglesia si no un insospechado desencadenamiento. de pa están equipados con una cultura adecuada siones, -han sido- provocadas en- ocasiones a los, tiempos. En muchos casos ni el fervor de las propias convicciones ni el celo por la ignorancia de las más elementales precauciones, si no. lo ha. sido incluso por en ía caridad son suficientes para ganar y la voluntaria omisión y ab. andono de las retener almas para Cristo. Asi que en. esto, el buen, pueblo tiene Tazón cuando desea- obligaciones. Pero no es cós ¿poco fr. ecueíi santos y cultos sa erdotes. te que surjan las crisis sin ocasión ni moNo obstante. Pío XIÍ observa que la: vir- tivo justificado. tud esencial de un clérigo es la docilidad. El febril ritmo del dinamismo modernOj La carencia de cualquier otra cualidad pueque impide al alma interrogátse y escuchárde ser suplida con. la- ayuda de Dios, pero se a sí misma, los mil cepos colocados emboscádamente en el camino común, la vasta la docilidad depende de la voluntad hudesorientación de los cerebros concurren a mana Un instrumento indócil, que oponga re- la creación de estos dramas espirituales. Para prevenir semeja! ntes cr- isisl- Pío XII sistencia a la. mano del artista, es inútil y aconseja: dañino: es. más bien, un instrumentó de perdición. Medid, ante todo, vuestras fuerzas, pero Advirtiendo a los sacerdotes estudiantes añadid aquello que Dios os dará. sobre posibles crisis espirituales, escribe: A los sacerdotes mayores desearíamos- recorriendarles lo siguiente: -no desaprueben A medida que pasan los años, que vuesa los sacerdotes jóvenes. Indudablemente tros trabajos y esfuerzosse multiplican y los pareceres discofformes son inevitables, las fuerzas físicas y espirituales se ven soya que viene de las. condiciones humanas. metidas al natural desgaste, no es del todo pero en determinados sacerdotes, deá- aníma- dos por las desilusiones de la vida real, las criticas sirven para mermar las vitales energías de los jóvenes clérigos. Donde la madüi- a. experiencia no- requiere un determinado no dejadlos planear, dejadlos intentar, y si cualquier cosa no da el resultado apetecido, confórtenlos y anímenlos hacia nuevas empresas. -Efe. IOS ELECTORES DEL RO. MANO PONTÍFICE El derecho de elegir al Romano Pontífice compete, como es bien sabido, única y exclusivamentie, a los carde nales de la Santa Iglesia Romana, de forma que ninguna otra dignidad clesiásáca o potestad civil puede intervenir en modo alguno. Y aun en. el caso de que el Romano Pontífice m u riese durante la celebración de u n Concilio general, los miembros de éste nada pueden hacer en orden a la elección del Pontífice, sino sólo los cardenales. Si- el Concilio tuviere, la osadía de arrogarse facultades que en algo perjudiquen al derecho exclusivo del Sacro Colegio Cardenalicio, tb ós sus actos se declaran nulos, ipso jure y en la mism a forma son inválidos loS decretos y cánoiies conciliares dictados contra la prescripción de suspender inmediatamente el Concilio. Ningún cardenal queda. excluido 4 e la elección activa o pasivp, del Sunio Pontífice por motivo de excomunión, suspensión o entredicho; toda censura queda en suspenso- para los efectos de la elección. El derecho de elegir pertenecs a los cardenales desde el niómente eñ que son creados y publicados en Consistorio, aun cuando no haya. n recibido el capelo. Los cardenales, canónicamente d s puestos o que han reminciadó a la dig nidad cardenalicia con el asentimiento del Romano Pontífice, pierden el derecho á la elección, y el Sagrado, Co legio no puede rehabilitarlos durante la vacante de la Sede Apostólica. S prescribe que los cardenales presentes, al morir el Pontífice, deben esperar por quince días: completos a los ausentes, concediéndose, además, al S a cro Colegio la facultad de prorrogar por dos o tres días el comienzo del Cónclave cóh tal que no se extienda a más de dieciocho días lá entrada en el Cónclave y el comienzo de la elección. Los oardenales ausentes deben ser- admitidos al Cónclave e: a cualquier estado en que éste se encuentre, con tal que la elección no se, haya, verificado todavía. ¿n virtud de santa obediencia, estángravemente obligados todos los cardenales a obedecer a la convocatoria d e la eleéción y a ponerse iimnediatamente en camino para tomar parte en ella, a no ser que tengan algiSn impedimento legítimo, que debe ser reooriocído por el Sacro Colegio dé Cardenales. Si algún, cardenal rehusare entrar en Cónclave- o salirse de él sin causa m a nifiesta de enfermedad reconocida por los médicos con juramento y por la m a yor parte de los cardenales, entonces procederán los restantes a- la elección del Roimano Pontífice, haciendo caso omiso de él. Mas si- alguno saliere por motivo de enfermedad, se puede proeeder a ia elección sin contar con su voto, aunque debe ser adiHütido de ¡nue- vó si antes o desip- ués de- sanar am volver. Incurre en excomunión iatae St; tentiae 1 cardenal que no obedezca al tercer toque acotumbrado de campanilla para acudir al escrutinio, a no ser que esié impedido por enfermedad. Se indican detalladamente los bábitos que han, de usar tos cardenales ttüéntras durarla vacante, tanto en las Oongregációries generales CoainÓ en el J C t o C l i l Y e ESPAÑOLES AR CENTRO CATÓLICO MUNDIAL ¡VIAJES EN AVIÓN Y FERilOCARRIL PARA ASISTIR A LOS ACTOS TRÁSCENDENTA LES QUE SE ESTÁN CEIJEBRANDO EN LA CIUDAD ETERNA Y R E I Í D Í R- HOMENAJE POSTUMO AÜ SANTO PADRE DE LA PA 7 VtAJES Í H T Ü I O NTXM. 1- GRUPO A- FÜITOA I PRESENTANtE DE flFFlGIUM ROMAM ÓMNIBUS fEREGtlumSOS 0. R. o; p, A. CARRERA DE SAN JERÓNIMO, 34 AVENIDA DE JGSE ANTONIO, 60 TELEFONO 31 1 00 TELEFONO 48 94 08 Mk