Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
jft, v- í JbiXM JtlvJiyii PROYECCIÓN TURÍSTICA ESPAÑOLA DESDE LA PLAZA DE ESPAÑA ¡ROMA, (C r ó n i c a de n u e s t r o corresponsal. Ninguna voz en la Urbe resulta tan sonora y tan ibella, por sus ecos románticos, artísticos e úiistóricos, como la que se lanza desde la barroca jílam de JBspaña en Boma. Y allí miistno, Junóte a auestra Embajada cerca del Vaticano, frente a la clásica columna qus corona la Inma Julada Conceipción, la Oficina Española de Turismo atore sus puertas, con atractiva decoración interna, a cuantos italianos o extranjeros buscan información y orientaciones en trance de visitar España. Transformada recientemente por obra y gracia de una artística ornamentación itnodema y simbólica, debida al gí JD, aretuitecto español Julio Lafuente- -cuyos méritos sobresalientes he señalado en otra crónica- la delegación d la Dirección General del Turismo de España en Roma ha completado en belleza de estilo lo áue ya era un efloacísimo centro de propaganda de Jos tesoros geográficos, artísticos, monumentales y humaaws de nuestta Patria, una de las claves básicas del turismo mtmdial. íPundada provisionalmente la oficina sólo para el Año SEuato de 1950, se comprobó! iue su funcionamiento debía ser permanente, por lexigencia del público que requería su servicio, yá ms no en balde los turistas italianos- en España se clasifloan hoy; por su m merq, en el tercer lugar después de los franceses y de los ingleses. E ir a España es uno de ilos ideales soñados por %l a mayor patte de los Italianos, de cualquier región que sean. iLa tebor de la Oficina del Turktno es pañol en ¡Boma, dirigida por don Alfredo Ojeda Nogués, con la subdlrección de dcm, Alvaro Ursáiz, se b m en la propaganda dti eota a través die seiscientas Agencias y entidades turísticas de Italia y de la Prensa, Radio y Televisión. A su tez ha organizado y organiza, írecuentemente, viajes de los agentes italianos por toda nuesitra Península e Islas, a los que invita durante su estímela nuestra Dirección General, en tanto el viaje de ida y vuelta lo conceden gratis las Compañías aéreas. Por este procedimiento, como por otros de propaganda de la Oficina de Boina, el pasadto año cerca de ti esclentos mil turistas Italianos estuvieron en España, Las preferencias hasta atiora son el cehtro, o sea, Madrid, y el ¡Bur, abarcando Andialucía, aparte de lía. ¡sugestión ejercida por las Islas Baleares. Ahora, las infoímaciones se orientan mucho sobre las Canarias, y cada vez que- se produce cualquier gra- ve c o nflioto ititeíTiaoio t, nal- -ícaso Corea o Hungría- -se idtensifloa la petlciófa de datos para alcanzar ráipldamistite el paraíso canario, como si en las islafl que se lia- máron Afortunadas se encontrara la foi tuna y la seguridad ante él peligro de la guerra. En el pasado año, Ift Ofteina Española de Turismo ha facilitado más d sesenta mili informaciones sübre carreteras, ferrocarriles, hoteles, ¡paradores, toldos, fiamenfco, miureos, playas y montañas, (Está perfectamente demostrado que España es un ipaís de máxüna atracolto para el italiano, y cuando yá lo ha visto; arde en deseos de volver, m. italiano le interesan los toros antes de ver wcm corrida. Después, las opiniones se divideny Son imuchos los que inlciatoente organi- j zan sus viajes siguiendo el itinerario ed que se anuncian corridas. También les InJ teresan mucho los cursos de verano. Bti general, iMlallorca les gusta tnás que Ca- pri, paro se lamentan de Ifts comunlcfti ciones, pese a los il2 aviones de ida y vu l ta diarios. Elogian los hote b, pero ediátí de m- enos buenos hoteles de segunda Categoría. Les isncantan los t aradores de carretera, y. les molestan las bombas da gasolina, anticuadas y sucias en su mayoi parte. Deliran por Barcelona, aunque Man drid ejerce una fascinación especial soJ bre cualquier italiano, por la alegría, loa lugares de nochre y por el noctambulismo tradicional, que no existe eii Italia y quí les hace disfrutar de unas delicias lai que no está habituado, por 1 buen orden en el trabajo a que les somete el nonnal horario de vidíi europeo. Cuando un italiano regresa de España, se convierte eii un trovador entusiasta de lá mayor part de las cosas que ha visto y ha gustado. Algunas preguntas hechas en la Oflciní de Turismo español de Boma: ¿Existe n España la a splrina? La respue a fué amable, aunque tajante. -Como voy a ir en tren de Barceloní a Madrid, ¿qué asiento me aconseja pars ver lo mejor del paisaje? ¿á la derecha a la izquierda? ¿Cuál es la temperatuíá del agua cuatro metros de profímdldad en XbUsa? -i ¿Me dejarán entrar si tío llevo oami sa azul? Después de tantas preguntas, cuando e italiano regi sa de España, ólo piensa una cosa: volver sin prestuntar nada. Julián CORTES- OAVAiraLLAd (Potos Osear Sabio.