
ABC.
M A R T E S 9 DE A B R I L DE 1957. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 33 sólo, que proceder a una más. equitativa distribución de las riquezas. El mundo materialista, incluso una parte de los hombres que se llaman, cristianos, no quieren oír hablar de este tema. Se trata de 1 una verdad innegable. Pero junto a éste se alza otro sector de las clases directoras cada vez más sensible y poroso al espíritu reformador. De otra parte, el orden social no descansa sólo en la economía. La historiografía más autorizada ha puesto de relieve que la revolución francesa- -el hecho capital del mundo moderno- -no provino fundamentalmente de la injusticia económica. Francia estaba mejor que nunca es la tesis de graves investigadores. ¿Creéis que la situación de España en 1931- justificaba la revolución comunista? Sin una crítica despiadada y puramente negativa realizada con alegre inconsciencia, y hoy noblemente reconocida en algunos casos, hubiéramos podido ahorrarnos el caos de la República y lá gloria triste de la guerra. No llamemos demagogia a lo que no es sino previsión espiritual de un orden futuro, amor genuino al prójimo, conciencia de la solidaridad humana. Pero repudiemos, sí, por demagógicas, turbadoras y eSrtériles las generalizaciones condenatorias, el materialismo disfrazado de sublime filantropía, la sensiblería declamatoria insincera. Consolidemos las dos preocupaciones: la social y la política. Que los que carecen de preocupaciones sociales o las tienen aletargadas, piensen en que realmente el acceso de los más a cierto grado de bienestar es un postulado inexcusable de la conciencia cristiana- -aba a decir de la conciencia huí mana- Y los que ignoran el valor perenne de las formas del mando no olviden que la tradición es el alma de los pueblos y que la indiferencia de las formas de gobierno es una actitud de lá Iglesia y para la Iglesia, pero no una fórmula que sirva para encubrir la inacción, el. respeto humano, el miedo al enemigo, el egoísmo. Ni en los Estados Unidos es indiferente la Monarquía ni 5o es en España. Ni allí puede imponerse ni aquí podremos prescindíde ella. Que nadie calumnie a los que creemos en esto principios suponiéndonos ajenos al impulso reformador de nuestro tiem- DO. No nos esforcemos en sumar ideas heterogéneas y contradictorias Menéndez y Pelayo llamaba insensato a este; empeño. La meta que yo me propondría alcanzar si tuviera medios para ello es que la juventud sepa qué es lo que quiere. f Esta labor, de preparar el porvenir, de darle forma xal futuro, incumbe no sólo a, los políticos, sino a los hombres de ciencia y a los escritores. A ella he consagrado siempre mi humilde esfuerzo, y hoy considero el premio Luca de Tena como generosa recompensa a un deber cumplido.
confianza, nuestra felicitación por su acierto, nuestra enhorabuena y nuestra gratitud. DON JOSÉ LUIS VÁZQUEZ DODERO A continuación hizo uso de la palabra D. José Luis Vázquez Dodero, premio Luca de Tena 1956, el cual se expresó n los siguientes términos: Dada la absoluta incapacidad oratoria que usufructúo, me perdonaréis que rinda muy brevemente por escrito el fervoroso tributo de- gratitud de que soy deudor por a concesión del premio Luca de Tena Gratitud, en primer lugar, a quienes instituyeron el galardón: a esta Casa de Prensa Española que es archivo de cortesía, de generosidad y- de nobleza; donde lian campeado siempre virtudes; tan españolas como la gallardía, la fidelidad, la lealtad y cuanto cifra y compendia el modo de ser del hidalgo y del caballero, esos tipos humanos que se definen por la acción esforzada y virtuosa y también por la herencia, pero la herencia, ante todo, de unas cargas. Gratitud viva, en segundo término, a los miembros del Jurado: a la gran figura. de la Medicina, con resonancia universal, del doctor López Ibor, que es asimismo un fino prosista; a los admirables periodistas y escritor. es D. Juan Pujol, D. Pedra Gómez Aparicio y D. AquLKno Morcillo; y a ese extraordinario director, José Luis Sáenz de Heredia, a quien debemos algunos de los mejores frutos del cine español. Finalmente, a Torcuato Luca de Tena, soñador y poeta, jovial, decidor y barbián, cuya largueza en el elogio ha. tenido algo, por lo que a mí toca, de la bizarría con que despilfarraba vida y riquezas el capitán Contreras. Se me ha. premiado un ¡trabajo que responde por enteró al periodismo que yo. modestamente he practicado: el periodismo doctrinal. A. mí me han enseñado desde la niñez, que el mundo se mueve por las ideas y que un poeta, un escritor, un periodista- -no digamos un filósofo- -son tan hacedores de Historia como los. que directa e inmediatamente manipulan al hombre y tratan de hacer seguir a los pueblos, unos u. otros caminos. L homme s agite et Dieu le mene, reza el viejo adagio francés Lo mismo puede de cirse de los pueblos. Pero el hecho de que así sea realmente, el hecho de que el dedo divino haya trazado desde la eternidad, en ordenación impenetrable, las rutas de todas las comunidades humanas, 110 debe hacernos olvidar, la parte que en la. Historia cabe a la libertad del hombre. Ella labra también los destinos colectivos, como labra nuestro personal, misterioso, intransferible destino. A! despecho de los fatalistas, una parte del acaecer histórico depende de- la intervención de los hombres ha dicho un penetrante escritor. ¡Y todos los grandes libros de Historia prueban esta inconmovible verdad. Entre ellos, acaso el de magnitud más excelsa, La ciudad de Dios, de San Agustín, que no se propone sino defender al cristianismo de la acusación pagana de i qíie él era responsable de la decadencia del poder deRoma y del saqueo de la ciudad por Alarico. ¿Y cómo hablar de responsabilidad sin el. supuesto de la libertad? Esa libertad está movida a veces por impulsos irrefvenados, por pasiones; -mas también por convicciones y por ideas. Son éstas las que gobiernan la Historia. No es de ningún pensador contrarrevolucionario, sino de Ortega y Gasset, la afirmación de que Rousseau nos ha estropeado siglo y medio de historia europea que hubiera- podido ser magnífica La pregunta cardinal que hoy debemos formularnos es si para crear un orden de cosas inás justo, un mundo mejor, hay
DON JOSÉ SALAS V GUIRIQR Luego D. José Salas y juirjor, premio Mariano de Cavia 1956 pronunció uri discurso, en el jque dijo: Me sería fácil hilvanar Unas palabra 3 e, convencional y cordial agradecimiento pop este acto. Pero andarían estas palabras huérfanas de sinceridad si el matiz no hi, ACTUALIDAD ciese oficios de vena dando calor y latido a los sentimientos para, los cuales lá palabra, es mero y simple instrumentó, Y el. premio Mariano de, Cavia que me ha sjjijp con fdido, -este año me obliga a precíSar este, agradecimiento, aunque. no s. eá más jp ¿é cp. tno mínima correspondencia a lo que se me otorgó. Lo que se me otorgó es más de lo. ju a primera vista parece. El Mariano de Cavia es el premio que todos los que tiramos de en una variedad extraordinaria: de pluma soñamos con recibir un día. Por lo que a mí toca, en ellas comencé uso personal, para la casa, campo, primero a aprender después y aa admirar escribir, playa, deporte... Lo más moderno y ipór último. Quedar incluido en la lista egrede mayor interés de cuanto se produ- gia de los que en sjt día lo recibieron es cosa que a poco. queTiuya uno de lafanfajo hasta hoy. Le invitarnos a verlo rria apenas, puede esperarse. Y así, cuando se recibe. las ilusiones quedan superadas. v simplemente para informarse. sólo pilando en cualquier aspecto da la vicia se superan las ilusiones es cuando se conoce el sabor de la felicidad. Si yo la he sen- tido, decidme si no tengo motivos más- que. suficientes para explicar, aunque sea en esa quema, mi agradecimiento. Otros premios habrá, incluso íé más cuantía económica y más volumen profesional, pero no como estos por los que se nos agasaja. Y no sólo por que la seriedad- y garanda con qué se conceden sea prenda de entrañable justicia. ino porque han lie-
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GRAN EXHIBICIÓN en la 7. planta de
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