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ABC. DOMINGO 10 DE MARZO DE 1957. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 67 Crítica y glosa DE HISTORIA Y POLÍTICA por Luis Diez del Corral Instituto de Estudios Políticos. 365 páginas. 125 pta, s. FERNANDEZ RÚA, JCSE L U I S AVENTUREROS ESPAÑOLES Este folleto de José Luis Fernández Rúa posee sobre el interés indudable del tema escogido el modo perfecto en que se lia narrado y la alta calidad de la prosa. Sin aludir con exceso al dato erudito, sabe el autor (le Aventureros españoles manejar graciosamente el documento, apoyándose rigurosamente en él para escribir auténticos reportajes llenos de vivacidad, nunca fatigosos. Cuenta el Sr. Fernández Rúa las historias y aventures de varios héroes españoles no muy conocidos, como Alonso de Contreras, José Tomás Botes, Miguel Gómez, Alvaro Cabeza de Vaca, José Antonio de Saravia, Domingo Badia, Juan Pérez Saavedra, etc. En el epílogo, el escritor dice: Al igual que por la pantalla de un cinematógrafo, han pasado por estas vaginas las urgentes biografías de. once aventureros españoles cuya existencia no lia trascendido, pero que son como arquetipo del espíritu inquieto de una raza. Por esta razón, precisamente, el primoroso folleto del señor Fernández Rúa es sobremanera práctico e interesante. NUEVOS TOMOS DE CLASICOS CASTELLANOS Acaban de aparecer tres nuevos tomos de la Colección de Clásicos Castellanos de Espasa- Calve. Uno titulado Menéndez y Pelayo, discursos con prólogo, y notas del académico de la Española, D. José María de Cossio. Los otros dos contienen dramas de honor e Calderón de la Barca: A secreto agravio, secreta venganza El médico de su honra y El pintor de su deshonra cuya, edición y las notas correspondientes se deben a D. Ángel Valbuena Briones. El prólogo de Cossio al tomo de los discursos de M néndez y Feláyo es un acabado trabajo sobre el impar investigador y escritor. Justifica primero Cossio la inclusión del maestro entre los clásicos castellanos. Para las generaciones posteriores- -las posteriores a la suya, quiere significar- -el nombre de Menéndez y Pelayo dice Cossio- -es símbolo de magisterio y cifra de españolismo inteligente y civilizado. En un segundo capítulo hace Cossio la biografía, de Menéndez y Pelayo, que había de trazarse necesariamente dentro del ámbito de la vida literaria Conocedor como pocos de su vida y su obra, nos da una completa impresión de la ingente figura intelectual. Por último, en el capítulo tercero el prologuista explica la selección hecha por él de los textos, de Menéndez y Pelayo. Los discursos incluidos en el tomo son: De la poesía mística Don Benito Pérez Galdós Cultura literaria de Miguel de Cervantes y elaboración del Quijote y De los autos sacramentales El prólogo de los tomos de Calderón ciue recogen Dramas de Honor, escrito por don Ángel Valbuena Briones, es un análisis profundo de la obra dramática calderoniana. En él se descifran y aclaran los conceptos y sentimientos del honor en la época ée Calderón y en el dramaturgo, y del agravio; y se estudian las obras más características inspiradas y movidas por esos conceptos. Tanto el prólogo de D. José María de Cossio a Menéndez y Pelayo como el de Valbuena Briones a los Dramas de Honor de Calderón, son modelos de erudición y de honda critica, literaria, i l- spr. sa- CaIpe. Temas Kspaíolcs. Xúin. 201 NTRE ¡as características del ensayismo figura, a no dudarlo, la amplitud del espacio temático en que el escritor puede desenvolverse con una libertad de movimientos que, por lo común, excluye el rigor metódico propio de los tratados en su estricto sentido. El tratadista y el ensayista suelen ser los polos de un mismo eje, puesto que aquél se especializa y objetiva, en severo plan, respecto a un determinado asunto, y el ensayista se hace presente, con criterios muy personales, en el desarrollo de un tema que gusta de relacionar con otros en ondulante línea, procurando dar a la expresión atractivo literario. Pero existe una modalidad intermedia en esc fascinante género de doble vertiente que es el ensayo, porque toma de éste la forma ágil, y del tratado, la disciplina monográfica. Buen ejemplo nos llega con el reciente libro de Luis Diez del Corral De historia y política en que se agrupan unos cuantos ensayos de sólida contextura y a la vez cualificados por esa libar ad de movimientos a que antes aludíamos, que es precisamente la razón de su alcance general, más allá del especialismo. Recordemos a este respecto que Luis Diez del Corral es el autor de un ensayo muy típico, El rapto de Europa y de un volumen en que, como el de ahora, reúne ensayos de varia índole: sobre Arte y sociedad entonces; de historia y política en la obra que motiva el presente comentario, si bien incluya un trabajo, La actitud sociológica ante él Arte español que acaso hallase mayores afinidades en la selección anterior. En todo caso, trátase de ensayos que puedan ser leídos con absoluta independencia; pero la lectura de unos estimula la de otros, por su contigüidad en el paisaje que dominamos desde el miradero de este libro. No es sólo que se relacionen directamente, por ejemplo, los ensayos Saber y personalidad de Ortega y Ortega ante el Estado sino que a continuación descubrimos un cierto contacto, de escuela pudiésemos decir, con el estudio acerca de Zubiri y la sabiduría de la Historia al mismo tiempo que Reflexiones sobre el castillo hispano El concepto medieval cte España Sobre la singularidad del destino histórico de Europa De la razón a la pasión de Estado y determinadas páginas del Dualismo y unidad, en el pensamiento político de San Agustín descubren un vasto ámbito de preocupaciones comunes, que acaso pudiesen referirse, sin forzar mucho la posible síntesis, a emociones y problemas de nuestro tiempo. O dicho con palabras del propio autor: El sentido del tiempo como duración íntima, el de la personalidad en su más radical y problemática dimensión, así como- el supremo sentido divino del conocimiento que con tan penetrantes y emotivos análisis pusiera de manifiesto San Agustín, parecen como anticipar las más hondas experiencias espirituales del hombre contemporáneo, tanto en el campo de la literatura, con un Proust, como en el del pensamiento filosófico, con las investigaciones de un Husserl o un HeMegger, que tan emparentados se muestran con las dos fachadas, neoplatonizantc y personalista, de San Agustín... Actualidad es una palabra clave en la intención y en el estilo de Luiz Diez del Corral; no una actualidad sobrevenida ée súbito, sino llegada merced a un proceso más o menos continuo, pero con la siempre Iarvada exigencia de la continuidad. Es en otro de los ensayos, Lorenz von Stein y la Monarquía social donde creemos hallar ¡a razón de nuestras observaciones y, concretamente, en las páginas alusivas al tradicionalismo literario y conservadurismo efectivo y a la actualidad de Síein con especial mención, por nuestra parte, de las diferencias que subraya Diez del Corral entre el pensamiento del profesor vienes y Carlos Marx. Von Stein, a medias socialista y liberal, a medias conservador y revolucionario, a medias monárquico y progresista nos lleva a pensar, siquiera sea tangencialmente, en su posible relación con la. Monarquía que Cánovas restaurara, con vislumbres precursivos de no poco conceptos actuales, contra lo que superficialmente suele creerse, y que procuró servir en el grado que le permitiera, según hemos apuntado alguna vez, la rezagada sociedad española de su tiempo. La historia de las ideas políticas, que respecto a la España contemporánea debe a Diez del Corral páginas notables de su Liberalismo doctrinario se enriquece en De historia y política con un excelente estudio acerca del pensamiento político de Pacheco. ¿Pacheco? preguntarán muchos, sin duda. Don Joaquín Francisco Pacheco es una de las figuras más interesantes del siglo XIX, y a partir del ensayo a que aludimos, nadie tendrá derecho a ignorar la existencia del gran jurista, del político que, entre tantas pasiones y delirantes caprichos, acertó a poseer un criterio realista, intelectual, a la vez que adecuado a los hechos, por lo que su certero instinto y buena doctrina le coloca históricamente en la línea política de la comprensión nacional de la inteligencia que tendría su mejor realizador en Cánovas, como observa Diez del Corral, y que, a nuestro juicio, arranca de Jovellanos y pasa por Balmes. Pero consideraciones de este tipo y otras que pudiésemos hacer en relación con los restantes ensayos desbordan las dimensiones habituales de un artículo. Conste, al menos, la virtud de sugestión o sugerencia que realza los temas tratados por Diez del Corral, en hábil conjugación de elementos históricos y filosóficos, políticos y sociológicos. M. FERNANDEZ ALMAGRO de la Real Academia Española E LACOSTE, RAYMONÜ: LA CRISE DE SUEZ ET LE D E C L I N DE L EUROPE Separata do la Revue Genérale Belge. Enero 1957. Raras veces hemos leído un estudio tan documentado, sagaz y clarividente como el de Raymond Lacoste. El autor no se deja intimidar por deduociones pesimistas ni se forja tampoco ilusiones acerca de los pro- pósitos de la Casa Blanca y el Departamento de Estado, de las relaciones que mantienen varios países del Oriente Medio con la Unión Soviética y de la situación creada en Inglaterra, por culpa de una oposición antinacional, la actitud inconcebible de Butler y el derrumbamiento de los nervios de Edén. Las simpatías del inteligente escritor político están al lado de los franceses e ingleses que proclaman la necesidad de actuar en Suez con rapidez y energía.