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A B C M A R T E S 30 DE OCTUBRE DE 1956. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 40 tiva de su marido. Cuando yo la dejé en el cuarto del hospital de San Juan, el viernes por la tarde, Zenobia de Jiménez estaba ya en la agonía. Después de largas semanas de sufrimiento, parecía haberla envuelto una gran placidez. Parecía dormir. Era la paz de los que se van. Todos pensábamos lo mismo, aunque no nos lo dijimos. Juan Ramón Jiménez, el primero. Estaba sentado al lado de la cama, silencioso y ensimismado. Nunca se hizo, ilusiones, últimamente, sobre la enfermedad de su esposa. Ni ella tampoco. Mientras tuvo lucidez, Zenobia de Jiménez lo había dispuesto meticulosamente todo, los bienes materiales, los familiares y los del alma. Creo que sin Zenobia a su lado, sin el brazo fuerte y optimista de su esposa, Juan Ramón no resistirá la soledad de Puerto Rico ni ninguna otra soledad. Necesitará compañía, aliento, volver a su casa y a su paisaje, al sol que entibió su juventud y a las raíces que dieron al gran poeta la savia que ha hecho posible su obra. No quiero ni puedo en estas trágicas circunstancias de su vida tratar de llegar a ninguna conclusión sobre las decisiones de Juan Ramón Jiménez. Pero es obvio que tendrá que tomarlas. -J. M. M. ha escrito sus últimos libros. ...Pronto lo hará otra vez. ¿Q é prefiere: whisky o jerez? -me Y brillaba en sus ojos un fulgor de con- preguntó Zenobia con aquella ancha sonri- fianza desesperada. sa que habitaba siempre en sus labios. Tenía Zenobia una vos suave, de una- -Jerez, Zenobia; aquí, jerez- -le dije yo. alegre dulzura. Era alta, con un pelo de- un Estábamos en- su casa, allá en San Juan rubio ceniza en que albeaban las canas, con de Puerto Rico, y corría el mes de junio unos ojos azules de mirada radiante y atóde 1955. Ella y el poeta- -Juan Ramón Ji- nita, con unas manos delicadamente expreménez- -me habían invitado a almorzar. Re- sivas. Daba una impresión de fortaleza dulcuerdo aquel pequeño chalet, situado en ce o, mejor, de debilidad que se hace viun tranquilo barrio residencial; aquel cha- gorosa porque hay algo aún más débil- -más let de línea moderna, sombreado por las lu- poderosamente débil- -que cuidar, que sosjosas flores encendidas del típico árbol puer- tener, que alentar... torriqueño: el flamboayant Recuerdo La noticia me ha llegado como una peaquella casa grata y limpia- -cuadros y li- drada negra en el pecho. Zenobia ha muerbros- aquella copa inicial de vino espato. Ella, tan vital, tan esbelta, tan admirañol en su hogar antillano y- -dominándolo ble, tan llena de todas las gracias del tatodo, iluminándolo todo- -la gentil, efusiva, lento y de la cordialidad. Tan rebosante de cordialísima sonrisa: de Zenobia. optimismo y de eso que el gran hermano Su sonrisa heroica. Porque ella sabía lo de Juan Ramón en la poesía- -Antonio Mairremediable de su mal. Y porque por en- chado- -definió así: Virtud es la alegría cima de su enfermedad terrible estaba siem- que alivia el corazón... Ella, sostén ideal pre el desvelo, el apoyo, la placidez sin de la vida y de la obra de un gran poeta. desmayo en que hizo que descansara el gran Elia, Beatriz de carne y hueso y poesía. poeta. Era una luz aquella sonrisa. Una de Ella: la sonrisa de Zenobia Camprubí las luces humanas que me han impresio- de Jiménez. -Rafael DE PENAGOS. nado más... -Juan Ramón no almorzará con nosotros- -me dijo Zenobia- ¿Le perdona? No ha ido esta mañana a la. Universidad y hoy está aún más nervioso que estos días... Me decía estas palabras con un tierno acento de disculpa dolorida. Como si Ituíiera algo que disculpar... LA SONRISA DE ZENOBIA u Atajé yo: EL MOTOR ESPAÑOL CAMIONES TURISMOS EXPOSICIÓN Y VENTA: FERRAZ, 17 Oficinas r Alcalá 32 Telefo no 313000 (cinco lineas) MADRID, i 4 DENTADURAS POSTIZAS Ümpiezo y conservación sin cepillarlos. C x s o a UES ULCRADENT PRODUK APART 1.5 ll k. NES O V I E D O 2 TERMINADA FORMACIÓN grupo para construcción primera casa avenida Enlaces Ferroviarios, en régimen de comunidad, podemos disponer adjudicación pisos segundo bloque. Excepcionales condiciones de precio y forma de pago. Infórmese personalmente: OTOFE- José Antonio, 68- 47 02 11- 47 01 32. -Pero, Zenobia, no se preocupe par nada, y mucho menos por esta situación pasajera. Apareció con Juan Ramón un momento, para saludarme, con su breve andar ün poco encorvado, magra la figura, clareándole la barbifa blanca, abatida la inmensa frente amarillenta, negrísimos y dramáticos los ojos, más tristes aún que se los viera otras veces. Almorzamos solos Zenobia y yo. La pobre quería hacer exultante y alegre la charla. Me habló de su conocimiento con el poeta. Fue en Madrid, en casa desunas amigas suyas, en la que vivió un tiempo Juan Ramón. Un día Zenobia fue a verlas. Y el autor de Platero y yo oyó, desde su cuarto, una risa clara, una risa optimista, una risa de confianza en la vida... -Fíjese, él dice siempre que se enamoró de mi. risa... Todo estaba Jejos, muy lejos, y Zenobia ponía en el. amargo presente estos dulces recuerdos. Era dramático- -angustioso casi- -oírle hablar de estas cosas, de la emoción con que recibió al poeta a la- llegada de él a New York, del día de su casamiento en urta iglesita neoyorquina... Juan Ramón pasaba, de vez en vez, por el comedor. Absorto, abstraído de todo, como una sombra alucinada y alucinante repelía: ¡Ay, Dios mío! ¡Qué terrible es todo esto! ¿Hasta cuándo así? Y Zenobia, con un esfuerzo supremo- -su sonrisa, siempre su sonrisa- intentaba alejar de mi, de ella, de todo, la más mínima impresión penosa... Me habló de cómo trabajaba el poeta. Ahora, desde hacía algún, tiempo- -estaba Juan Ramón en lo más agudo ele su neurosis- no escribía nada. Antes, ella se cuidaba, de. que- hubiera en todos los. sitio. s de lacasauría: colccción de lápices. I os afilaba elia misüta. Juan Ramón casi todo lo escribía con lápiz y. le gustaba, cuando sentía sobre él. el ala mágica de la inspiración, Arqui ecto Con tructor, Montador de Calefacción DXYER StA. Le ofrece el Radiador de zócalo Calefacción central o individual paro 0911 a caliente y íubo de aletas 1. -Reducción 30 presupuesto instalación. 2. -Equivalencia en colorías a los radiadores de fundición según datos suministrados por un Laboratorio oficial. 3. -Belleza de conjunto, poco espacio, instalación idéntica o la usual. A. -85 o de instalaciones norteameriacartas por Sste sistema. t ENTREGA INMEDIATA Central: Castañer, 15. Teléfono 37 29 28. BARCELONA MADRID: Santiago, 12. Teléfono 21 56 39. BILBAO: Marzana, -Teléfono 37802. 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