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D I A R I O ILUS- 1 T R A D O D E TNF O R MA C ION G E ÑERA L Sí FUNDADO EN 1905 POR DON TORCUATO LUCA DE ¿NA D I A R I O ILUS. T R A D O D E I N. F O R M A C I 0 (N C E. NER A L! Bí c i ó n inmediata de España en África y, es p e c ialmente, en Marruecos. Se abordaban numerosos e importantes aspectos dt todo un programa de la acción. Insistía en la necesidad de armonizar la acción gubernamental con la opinión pública, estimando que empresa de esta naturaleza no llegaría a feliz término, si sus ideales no eran compartidos por el sentimiento de la nación entera; subrayaba el que había que acometer esta empresa par amor a la nación y con el espíritu patrio y rechazaba toda amalgama con iniciativas encaminadas exclusivamente a codicias logreras de parasitismos, que lejos de engrandecer la. empresa, la dificultan y complican, entregándose a rapacidades de terceros sin sentido patriótico Esta petición de que se creara un Centro directivo oficial del Gobierno para la realización de la política que preconizaba, no había de tener efectividad hasta que, con la Dictadura, se creara la Dirección General de Marruecos y Colonias, aunque a partir de aquella fecha tampoco se lograse la amalgama feliz de la acción del Gobierno y la colaboración activa de la opinión pública. Aunque no con los resultados que podían esperarse y desearse, la Liga Africanista Española fue tenaz en su acción. En 1916 publicó un folleto, que llevaba el mismo título de la asociación. En febrero de 1919 se dirigió a la opinión pública, por un Manifiesto de la Liga Africanista Española. El problema de Marruecos. Contra asechanzas intolerables. El 17 de junio de 1920 organizó en el teatro del Centro, de Madrid, un acto importante sobre los derechos de España en Tánger, en momentos en que se estaba preparando el Estatuto que había de entrar en vigor el 1923. La Revista África Española (1913- 16) fue el órgano de la Liga y allí se publicaron amplias referencias de sus sesiones y ástividades. En 1918 oublicó el Boletín de la Liga Africanista Española y en 1522 se convirtió éste Boletín en la Revista hispanoafricana que vivió durante varios- años. Si se medita sobre las finalidades principales de la Liga: Ejercer cerca de la opinión pública una propaganda eficaz en pro de los intereses de España en Marruecos, servir de preocupación, apoyo y contraste a la acción oficial, estimular todas las acciones individuales y colectivas en África, sin distinción, entré el bracero emigrante y la empresa acaudalada, y fomentar los estudios geográficos, mercantiles, económicos y jurídicos necesarios para el desarrollo e implantación de la política española en las comarcas africanas a que alcanzase nuestro dominio, protectorado o influencia si se piensa en el interés de que un organismo de esta clase hubiera alcanzado un funcionamiento seguro y eficiente; si se piensa también en que tal necesidad se sigue sintiendo hoy como entonces, ss encontrará justificado y conveniente el que en un próximo comentario traternos de establecer las causas que esterilizaron estos distintos movimientos africanistas españoles a los que nos hemos venido refiriendo. Tomás GARCTA FÍGUERAS RANCIA había f i r m a d o el T r a t a d o de P r o t ec torado con Marruecos el 30 de marzo de 1912. De acuerdo con el mismo, comenzaron seguidamente las conversaciones diplomáticas entre Francia y España para llegar al Convenio hispanofrancés que regularía la participación de España en esa misma acción protectora; esas conversaciones culminaron con la aprobación de un Convenio en 27 de noviembre da 1912. Justamente ligada a esa feeha y a ese hecho esta la constitución de la Liga Africanista Española. El viejo africanismo español del último tercio del siglo XIX ya no existía prácticamente, aunque sobrevivieran elementos que habían participado en su acción; pero la indiferencia, desconocimiento y desorientación de los Gobiernos y, de un modo especial, el duro trance del Tratado de París de 1898 habían- dispersado aquellos restos y habían hecho nacer el rencor y la desesperación en sus elementos más destacados. Existían, es cierto, los Centros Comerciales hispanomarroquíes, pero éstos tenían una preocupación especialmente comercial y económica. Para colaborar en las nuevas tareas políticas y administrativas nació la Liga Africanista Española, órgano que. se creó para estimular, por la propaganda, la acción individual y colectiva en todo lo que a los problemas africanos se refería; aunar las tendencias de toda clase de intereses nacionales que en África se establecieran; servir de estímulo a iniciativas bien dirigidas; amparar el libre ejercicio de esas iniciativas y apoyar sus derechos ante la acción oficial, realizando una labor nacional, -facilitar los datos y antecedentes necesarios para que los emigrantes que poseyeran algún oficio hallasen una colocación en Marruecos; estimular el estudio de los Tratados internacionales en beneficio de nuestros intereses industriales y mercantiles y proporcionar colocación beneficiosa a los capitales nacionales al amparo de un régimen de tributación estable. La Liga Africanista Española se proponía cumpir estos fines por medios muy vsrios: reuniones y conferencias públicas; redacción de informes y consultas que solicitaran las entidades sociales adheridas celebración de Congresos de carácter mercantil y colonial; debate- s públicos o privados entre los socios sobre asuntos de expansión comercial y administración de las colonias y publicación de un, Boletín en el que se exteriorizaran sus opiniones y se divulgasen los conocimientos relativos a los intereses de Escaña en África. La primera reunión oara la fundación de la Liga se celebró el 28 de noviembre de igi 2 en el Palacio del Senado, y- en ella, don Joaquín Sánchez de Toca dio cuenta al gruño de personalidades reunidas del propósito de su creación, distribuyéndose entre ellas un borrador de proyecto de Estatuto, con el fin de oue pudiera ser estudiado. El proyecto fue aprobado y se designó al señor Sánchez de Toca como presidente de la Sociedad, se nombraron los miembros del Comité ejecutivo, vicepresidentes de la Asocia- F LA LIGA AFRICANISTA ESPAÑOLA ción, que fueron el marq ués de Pidal, el marqués del Turia, don Juan A. Güell, don Emilio Bonelli, don Rafael María de Labra, don Luis de Oriol, don José Ma, ría de Olózaga y don Manuel Antón. Para el cargo de- secretario general fue designado don Carlos García Alonso. La Liga Africanista Española se constituyó definitivamente el ic? de enero de 1913, en Madrid, en el Palacio del Senado, designándose su Junta central, muy numerosa, y cuyos miembros eran hombres destacados en el campo del africanismo, de las finanzas, de la economía, de la industria, etc. Las Secciones de que se componía eran las siguientes: política y Administración local; colonización y propaganda; mercantil, agrícola, navegación, cultura y científica, obras públicas, urbanización, construcciones y comunicaciones. La Sociedad quedó establecida en el 8 de la calle de Zurbano. Constituida la Liga Africanista, con su Comité ejecutivo y Junta central, en Madrid, prosiguió constituyendo Delegaciones en provincias y en África. La prirrera fue la de Barcelona (19 febrero 1913) manifestando don Juan A. de Güell que las principales asociaciones mercantiles e industriales y entidades más importantes de Cataluña, algunas de ellas con miles de socios, habían entrado a formar parte de la mencionada Delegación. Después, Bonelli constituiría las Delegaciones de Ceuta, Tetuán y Tánger, de las que formaron parte españoles y marroquíes (musulmanes e islaelitas) Este comienzo favorable no debe sorprender la finalidad de la Liga era, sin ninguna duda, interesante y conveniente y debía, por ello, despertar una fe en su. acción. Entidades económicas y comerciales importantes entraron también a formar parte de ella como socios protectores; hubo muchos socios de número. Su Majestad el Rey recibió el 25 de febrero de 1913 a la Jxmta directiva y aceptó sü Patronato; don Manuel García Prieto fuá nombrado presidente honorario. La Liga Africanista Española fue declarada Corporación oficial y. de utilidad pública. En 28 dé enero de 1913 la Liga dirigió un amplio memorándum al Gobierno presentándolo al ministro de Estado y figurando en. él las líneas generales de lo que, en su concepto, debía ser la ác- OLEO. BOLOIHA alivia rápidamente el dolor en los cólicos hepáticos y facilita la evacuación de los cálculos biliares. Elaborado con aceite purísimo da olivas, es de grato sabor. OLEOBOLDINA