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ABC. S A B A D O 1 DE SEPTIEMBRE DE 1956. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 80 Javier de Winthuysen y Losada, pintor impresionista, creador de jardines, inspector general de los Jardines Histórico- Artísticos de España, ha muerto en su residencia del Tibidabo, en Barcelona, la ciudad que, desde hacía bastante tiempo, le cobijara, rodeándole de una personalidad universal. Le estimaba como a un patriarca y recogía emocionada su importante obra artística. Espíritu contemplativo, hombre de pensamiento más que de acción, poseedor de una imaginación casi fabulosa, gustaba sobre todo de la penetración y del éxtasis ante las bellezas naturales, de la grandeza e incalculable variedad del paisaje ibérico, de la pura armonía cromatica de las flores o del encanto de un antiguo elemento arquitectónico entre las frondas de los viejos jardines. Por su extrema sensibilidad y personalísimo entendimiento del paisaje podemos considerarlo como uno de los primeros paisajistas españoles de su generación. Cuando un día puedan ser reunidas sus obras veremos, cómo quedan situadas dentro del impresionismo, en un plano paralelo al de Darío de Regoyos y en conexión, por la temática, rumbo y visión de la luzvmágica d- e Castilla, con Aureliano de Beruete. Había nacido en Sevilla el año 1874, de familia acomodada, y enfre sus ascendientes figuraban un general de la Armada española y un subdito flamenco establecido en nuestra patria. A los veintidós años inicia su inclinación a la pintura, siendo su tema preferido los jardines. Se hace discípulo de un gran colorista, José Arba, y más tarde de Gonzalo Bilbao, quien despierta en él una afición desmedida por la pintura francesa de la época hasta irarchar a París y dedicar un estudio muy detenido al Museo de L 011 vre, deteniéndose muy especialmente ante el arte clásico en general. En la capital gala se da a conocer en el llamado Salón de Independientes. Asimila cuanto el ambiente del momento consume en su fiebre, y son Pissarro, Sisley y Monet figuras señeras que imponen su influencia. Los jardines de Le Notre, Saint Cloud, Chantilly, Versalles y tantos parques reales franceses seducen su amor por las nobles ordenaciones vegetales, mas cuando Winthuysen retorna, impenitente y ávido a su tierra solar, no ha. perdido un ápice de su personalidad. Su pintura, si más universal y refinada, no pierde aquel modo de ver, entender e interpretar la luz y el color, que ya asoma en los paisajes sevillanos. Del mismo modo, cuando ya en España, restaura y crea jar. diñes, éstos tienen un marcado carácter español que, como en la antigüedad, no ig ñora la arquitectura, jardinera italiana y la diáfana composición francesa. Es entonces cuando pinta eintidós paisajes de Castilla, de entonación velazqueña, que vimos más tarde reunidos en Madrid en una Exposición memorable. Y entonces también es cuando restaura o más bien crea de modo admirable, por encargo de la benemérita Sociedad Española de Amigos del Arte, el jardín del Palacete de la Moncloa, destruido más tarde, durante nuestra guerra de: Liberación; ios de Brihuega, la Alameda de Osuna y otros de renombre histórico. Estudia e intenta una reconstrucción del jardín renacentista construido por el gran duque de Alba en la Abadía (Cáceres) sin encontrar eco en los medios oficiales, jardin famoso, que canta Lope de Vega y describe aún Pons, no destruido del todo por el que Winthuysen y algunos artistas más (han penado sin lograr que se impidiera la destrucción de hermosos elementos arqui- estatuas reHA MUERTO JAVIER DE WIN- tectónicos italianos, de Italiaromanas ygran nacentistas traídas por el Duque y yacen en despedaTHUYSEN, PINTOR Y MAESTRO zadas, en que hoy convertidasparte gallinero. cuevas en Lo que antes fue arquitectura vegetal es DE JARDINERÍA ahora bancal de hortalizas y forraje. Trae- ECOS DIVERSOS DE SOCIEDAD NATALICIO Ha dado a luz una niña, sexto de sus hijos, la señora de Bertrán (D. César) nacida Adela Mendizázal Santa María. La recién nacida, que recibió el nombre de Beatriz, fue apadrinada por sus her- i manos Isabel y Fernando. PETICIÓN DE MANO Por los señores de Fernández de Cañete (don José María) y para su hijo don José María Fernández de Cañete y Bas. cón, ha sido pedida a la marquesa viuda de Melín, condesa de Sierrabella, la mano de su hija María Trinidad, marquesa de Valdelirios. La boda se celebrará próximamente. so sus mejores obras, unas para sus lien zos otras para las tierras- -que tanto a m ó de España. El material por él reunido, es cuantioso, y no dudamos de que su hija Beatriz, también arquitecto de jardines, con titulo expedido por la Universidad norteamericana de Harvard, será su continuadora y recopilará su labor escrita, igualmente valiosa, iniciada en el año 30 con la publicación del primer tomo de. los Jardines históricos de España. EL COMPOSITOR P A D R E JOSÉ ANTONIO DE SAN SEBASTIAN Pamplona 31. En el Colegio Capuchino de Lecaroz, ha fallecido, a la -edad de setenta años, el ilustre compositos padre José Antonio de San Sebastián. Deja escritas numerosas obras, algunas dé las cuales fueron premiadas en distintos Certámenes y recientemente le fue otorgado el premio concedido por la Caja de Ahorros de Pamplona sobre música para clave y órgano, vasca, del siglo XVII. Su vida en este terreno ha sido muy activa, así como en el de la literatura y en los trabajos de biblioteca. Su trabajo musical comprende más de cien obras, desde las destinadas al órgano hasta de toda clase de instrumentos. Pertenecía a la Orden desde hace cincuenta y cuatro años. Hoy se ha efectuado la conducción del cadáver al cementerio. -C m EL TENIENTE CORONEL DON JOSÉ CORTÓN Lugo 31. A los treinta y nueve años de edad, y en su casa de Cirio, del Ayuntamiento de Pol, ha fallecido hoy el teniente coronel del Ejército del Aire y destacado piloto de la Iberia don José Cortón Díaz. El señor Cortón, que padecía una gravísima afección renal, estaba considerado como uno de los mejores pilotos españoles. En la guerra de Liberación Nacional prestó sus servicios como alférez provisional piloto en la base de Palma de Mallorca y más tarde en la Legión Cóndor. Al finalizar la guerra marchó voluntario a la División Azul. En 1944 pasó a prestar sus servicios a la compañía Iberia y fue destinado a pilotar las aeronaves que hacían la línea, entre Buenos Aires y Madrid. Siendo casi un niño se afilió a Falange Española, y estuvo preso con José Antonio Primo de Rivera, con el que le unía gran amistad, en la cárcel Modelo de Madrid. -Cifra. Por el alma de la excelentísima señora duquesa de Huete se dirán misas en la capilla dé Nuestra Señora de Lourdes, del 1 al 8 de septiembre, a las diez y media; parroquia de San José, del 9 al 17, a las once y media, e iglesia de las Góngoras, del 10 al i a las diez. -i? mos este tema a colación porque la impotencia del pintor para lograr que tanta belleza no se perdiera fue uno de los dolores de su vida. Como técnico en jardinería, dio en su primera época una conferencia en el Ateneo matritense, presentando una serie de proyecciones de obras y restos de jardines apenas conocidos u olvidados en absoluto, trabajo que sería reproducido más tar- de en la revista de Arquitectura. Además de su labor mencionada hizo también obras en el Instituto de San Isidro, en las murallas de Avila y en otros numerosos jardines y residencias particulares. Cuando Winthuysen traslada su residencia a Barcelona y frecuenta Ibiza capta de modo sorprendente la luz mediterránea- -tormento de tanto artista- -y pinta paisajes tan suti- les, tan diferenciados y trémulos que se diría que están más soñados que pintados y, a la vez, crea aquel señorial jardín de la residencia de Víctor de la Serna, en El Escorial, y proyecta el gran parque de la Universidad Laboral de Gijón. En estos últimos años, y haciendo uso de su cargo oficial, por el que no percibía remuneración alguna, visitó el Jardín de Monforte, en Valencia, por él reconstruido; el de las murallas de Ibiza y el lago de Bañólas. Fue Javier de Winthuysen exigente hasta en la selección de sus amistades. Juan de Echevarría, Cristóbal Ruiz, Vázquez Díaz, Joaquín Valverde, Emiliano Barral, Laviada, Comendador y algunos poetas y literatos saben de la gracia fecunda y limpia de su afecto cordial y generoso. Lo recordamos en Madrid por entre los años 20 y 35, alto, enhiesto, siempre ingenuo y afable, imponiendo su acusada personalidad sin proponérselo. Desaparece con Javier de Winthuysen una figura relevante, que aunque apartada de competiciones artísticas y de propagandas ruidosas dejó huellas de su humanismo, fuera de lo común, y marca una fecha en la historia de la evolución de nuestra pintura paisajista y de nuestra arquitectura jardinera. Fue en realidad un poeta del color y del vegetal. Con colores y con vegetales, sensiblemente combinados, compa- IN MOVÍ Y NUEVOS C O I O RES PRIMAVERAL Y ROSA CORAl L A B I O S KÍRAR, PARAR Y SILBAR