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ABC.
SÁBADO 11 DE F E B R E R O DE 1956. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 31
NUEVO ACUERDO ENTRE RUSIA Y EGIPTO
Londres lo. Rusia ha llegado a un acuerdo con Egipto por el que se estipula la ayuda soviética para realizar la tarea de la utilización pacífica de la energía atómica según ha anunciado esta noche Radio Moscú. Durante las negociaciones en Moscú se discutió la ayuda científica y técnica de la Unión Soviética para la creación de un laboratorio de física nuclear en El Cairo y la realización de trabajos para la utilización pacífica de la energía atómica. De acuerdo con lo estipulado, la Unión Soviética enviará técnicos a Egipto para comenzar las consultas relacionadas con la creación del citado laboratorio. Asimismo, los hombres de ciencia egipcios pasarán por los centros rusos para mejorar sus conocimientos sobre energía nuclear según afirma Radio Moscú. Además- -dice el anuncio- -la Unión Soviética proporcionará a Egipto material e instrumentos para realizar trabajos de ex ploración geológica. -Eje.
A B C en Washington
PRIORIDAD PARA LA PRODUCCIÓN DE PROYECTILES DIRIGIDOS
Se asegura que Rusia posee uno con alcance de mil quinientas millas LOS ESTADOS UNIDOS NO PUEDEN QUEDARSE ATRÁS EN ESTA NUEVA CARRERA DE ARMAS SUPREMAS
Es competencia insoslayable para Occidente, si quiere sobrevivir
Washington io. (Crónica telefónica de nuestro corresponsal. La dimisión de Trevor Gardner, subsecretario de las Fuerzas Aéreas- -Departamento de Investigación y Desarrollo Técnico- -y los discursos de un senador joven y ambicioso, el demócrata Jackson, del Estado de Washington, han lanzado a la controversia pública una cuestión de naturaleza extremadamente delicada, más apta para el secreto de la ingeniería militar que para los artículos de Prensa y los comentarios de la calle. Esta cuestión es la de los proyectiles dirigidos, versión atómica ultramoderna de los famosos V- 2, alemanes, del final de la guerra. Se trata de saber si la Unión Soviética se ha adelantado a Estados Unidos en la construcción de proyectiles dirigidos y en qué grado. Convencido de que ello es así y quejoso de que el presupuesto militar no asigne el dinero suficiente a la investigación y construcción de proyectiles dirigidos, la llamada arma suprema Mr. Gardner ha dimitido su caigo, y él senador Jacksori pronunció días pasados un resonante discurso en el salón de sesiones, que ha tenido una gran repercusión nacional e ínternacional. La posición de Mr. Gardner es que el Departamento de Investigación Científica de las Fuerzas Aéreas necesitaba doscientos millones de dólares más de los qué se le han asignado, afirmando que el. estudio y producción de proyectiles dirigidos, en sus categorías de alcance intermedio y máximo, requiere un plan de máxima aceleración. La primera categoría depende del Ejército de tierra; la segunda, de la Aviación. La diferencia de criterio entre ambas armas contribuye a retardar y dificultar una política unificada en esta importante materia. El resultado será, con toda probabilidad, el nombramiento de. un zar que tome bajo su responsabilidad todo el plan dé proyectiles dirigidos; que le dé una jurisdicción relativamente autónoma y que lo convierta en algo parecido al Manhattan Project de los tiempos de la guerra. del cual, bajo la dirección única del doctor Op- penheimer, salió la bomba atómica y la organización de toda la producción nuclear de Estados Unidos. Cuando ello se produzca se habrá entrado en una nueva carrera en el campo inquietante de las armas supremas El otro corredor es, naturalmente, la Unión Soviética. El día que uno de ellos produzca un proyectil dirigido capaz de transportar una bomba de hidrógeno a una distancia de cinco mil millas y nna velocidad, diez veces superior a la del sonido, se habrá llegado a otra meta de ese tenebroso estadio de las armas nucleares. ¿Qué ocurriría- -se preguntan los defensores del proyecto- -si Rusia llegase a la meta antes que. nosotros? ¿Cómo reaccionarían los pueblos de Europa ante la comprobación de que los continentes están a merced de los proyectiles nucleares soviéticos? De qué nos serviría entonces la N. Á. T. O. ¿De qué nuestros ridículos cañones atómicos? Por el momento, aquí sa cree, saber que los rusos disponen: ahora de un proyectil de este tipo; capaz de recorrer mil güinién- tas millar, que ya es mucho. El conocirriieri to de este hecho) que la inteligencia ániericana da por seguro, ha sido el revulsivo que ha provocado aquí la conmoción. En un artículo reciente, los hermanos Alsop, cuyo renombre corre parejas con su truculencia, presentaban un panorama aterrador.
DEL SOI,
Á acei SaS comptaS
con an
ocal.