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1 ÜSU 5 SÍ ADIÓS A UN GRAN EMBAJADOR DE ESPAÑA OMA. (Crónica de nuestro corresponsal. Don José Antonio de Sangróniz y Castro, marqués de Desio, cesa como embajador de España en Italia. Once años precisos en una misión extraordinaria- -no por el título, sino por las circunstancias difíciles y la eficacia rotunda- -acreditan una trayectoria cubierta con suma brillantez y con exquisito señorío. En el orden de la buena y tradicional política diplomática, Sangróniz ha demostrado ser un experto consumado, a quien no arredraron el caos ni las desatadas pasiones de la Italia de la posguerra, manifestadas turbulentamente contra España no sólo por las mesnadas fieles a los gobernantes de aquella hora, sino por los ladridos y los mordiscos en el aire de algunas jaurías periodísticas achuchadas desde ciertos despachos ministeriales. El embajador de España iba a cumplir un deber, y lo cumplió gallardamente, sin un gesto airado, sin una palabra agresiva y sin una expresión de malhumor. En medio de la tormenta reflejó su serenidad en los hombres que más la necesitaban, por tener que navegar contra corriente o porque la corriente se los llevaba en la hora del desvarío o de la revancha sin freno. A Sangróniz se le designó en Roma, justamente, porque el puesto estaba erizado de dificultades puntiagudas y de obstáculos redondos. La Monarquía italiana era batida, inexorable y paradójicamente, con la fobia del antifascismo y con las insidias y las calumnias de los políticos que debieran haber dado ejemplo de prudencia y de responsabilidad. El comunismo se asentaba en altos cargos de un Poder público, protegido y mal dirigido por una Comisión de los aliados vencedores, que le llenó de privilegios. En el momento inicial, el nuevo embajador de España no encontró más amigo que el príncipe Humberto, lugarteniente general del Reino, a quien presentó sus credenciales, con plena confianza de que su misión, corta o larga, seria bien cumplida. El 10 de mayo de 1945 llegó don José Antonio de Sangróniz a Roma, y quien como él, o como yo, hemos vivido en plenitud las vicisitudes de aquel periodo y los subsiguientes, sabemos hasta qué punto era difícil actuar en los medios y en los ambientes políticos romanos y aliados, sobre todo en los tres primeros años. Sin embargo, el embajador de España, ante la tozudez, la reserva, la incomprensión, la frialdad o la pedantería de los neófitos de la Don José Antonio de Sangróniz democracia, fue ganando, paso y Castro, morqué de Desio. a paso y una a una. todas las batallas necesarias para despejar el campo de su actuación con las armas del ingenio, de la cortesía y, sobre todo, de una fluida y brillante, inteligencia. El embajador de España dejó de ser. en poquísimo tiempo, un huésped tolerado para transformarse en el huésped deseado y en el amigo cordial que, con su arrebatadora simpatía, se entronizó, como cabecera insigne del Cuerpo diplomático, en todos los círculos políticos y sociales que habían adquirido peso en- la balanza de un país que empezaba a equilibrarse y normalizarse. Desde De Gasperi hasta Martino, el actual ministro de Asuntos Exteriores, Sangróniz ha tratado y ha negociado con una serie de titulares del Palacio Chigí, donde hasta los extraños y pasionales Pietro Nenni y Cario Síorza se resignaron a darse por vencidos ante la destreza brillante e ingeniosa del florete diplomático de don José Antonio. De aquellos años difíciles, Sangróniz ha dejado un recuerdo gratísimo y una obra consolidada posteriormente en el servicio común de España y de Italia, cuyo destino histórico es el de, una mutua y entrañable comprensión, ligada por un grandísimo afecto. Se va el marqués de Desio de Italia con el sentimiento de una multitud de amigos devotos que le admiran y que le quieren. España, en Sangróniz no sólo ha tenido un celoso embajador, sino un propagandista inconmensurable. Esmaltar de cultura una tierra cultísima y dejar una luminosa huella de inteligencia en un país inteligentísimo, es mérito que supera los privativos de una misión diplomática. Quien ha sido embajador de España en Boma por once años, sin merma de su prestigio y siempre en la cúspide del éxito, puede marcharse tranquilo, porque ha terminado felizmente una auténtica? obra de arte. Julián CORTES CAVAKILLAS ÍÜIÍÜS SRtfíÜ R LLEGO STANLEY KRAMER. -El famoso productor y director cine, matogriflcc, a su llegada a Madrid, adonde viene, procedióte d los Estados Unidos, a ultimar los preparativo de u próxima película, que basad en un episodio de la guerra de la Independencia, se rodará Integramente en Esparta. (Foto Ken Danvers. j A EN VÍSPERAS, -Una vista de las pistas de hockey sobre hiato d l nuevo atadlo de Cortina D Ampezzo, donde ya han dado comienzo los entrenamiento preparatorios de loe Juegos Olímpicos de invJerno, que se inauguraran el próximo- día 26, con parltelpaoJón de cerca de mil deportista representando a 38 países. (Foto Cifra.