Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC. VIERNES 23 DE DICIEMBRE BE 1955. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 43 DIEGO RIVERA Y SU FRASE BORRADA -5 V Noticia llegada de Méjico asegura que el pintor Diego Rivera, muy malamente enfermo en Moscú, ha escrito a un su amigo poeta para que mande borrar la inscripción sacrilega- que ostenta uno de sus cuadros. Alguna confusión ha de producir esta noticia, no sólo en los ánimos, sino en la localisación del cuadro, que no es propiamente tal, sino una pintura al fresco, de gran extensión, que anima y atormenta las paredes de un hotel lujoso y renombrado. Es posible que haya inscripciones sacrilegas, ateas o simplemente irreligiosas en diversos cuadros- de Rivera, y más de una escena en sus inmensas decoraciones tiende a insultar la devoción y el- espíritu de los mejicanos y de mucha otra gente por el universo mundo. La inscripción a que se refiere la noticia debe. ser la frase Dios no existe ostentada en la conocida pintura mural. Por largos años, delante de esa inscripción desfilaron elegantes damas y deportivos galanes norteamericanos y mejicanos. La miraban con indiferencia, es de suponer, ya que ni se trasladaban de hospedaje ni subían en unas escaleras de mano a borrar con tizne la frase cilla, tonta en su valentonería, oportunísima para el momento político e internacional en que fue pintada, y doblemente embusl ibió l pintor tera, por la atribución q que el p i p hacía de su origen a un conocido político mejicano del siglo pasado. La figura de este político, bastante endiosada durante aquellos días, y hoy menos traída a colación, sostenía en el mural, entre sus manos, el papelito que otras veces suele ser angélico y decir Gloría in excclsis y que ahora rezaba- -perdónese la impropiedad- Dios no existe Algunos historiadores y críticos se encargaron de demostrar, muy pronto, que el famoso político jamás había dicho ni escrito aquel exabrupto teológico. Porque teología al. revés hacen los hispánicos cuando se meten en berengenales de este jaez. Diego Rivera se dice a sí, mismo indigenista y antiespañol. En el fondo, a pesar de su cara perfectamente india, es un hispano que no puede negar a Dios así como así, al modo que lo hubieran hecho un racionalista de Lyon o un materialista de Cardiff hace cien años. No. para Rivera el reconcomio religioso es tan fuerte, que tiene que atreverse a escribir Dios no existe a ver si de ese modo se queda menos intranquilo, sabiendo que lo ha puesto con pintura indeleble y grandes caracteres, en una pared recia y bien apelmazada. La cosa estuvo de moda. Rivera, como su secua- s Siquciros (artista de mucha, menor cuantía y campeón de la- rabia aii ¿española y antirreligiosa) quiso estar al día, Hubo un momento en que pintar frases así daba cierta inmediata categoría al artista. El más extraordinario de los pintores mejicanos, Orozco, superior a los dos nómbranos, no necesitó, llegar a esos extremos para ser un gran pintor. Rivera, buen pintor, los cultivó para arrepentirse ahora, de lo que nos alegramos. Las cosas empiezan a quedar en su punto un día cualquiera. Las inscripciones se borran, pasan los tiempos, quedan las verdades, y el sol sigue prodigando su gloria para tudas. h ie W 4 clientes ia confianza yc vienen 0 fes esprasss sus mejores y n ás sinceros dssses. 20 p DIFERENTES DE TÜAZQ r DCB ZA n los buenos esto; blecimienfos y, si lo cíeseo, d e s d e INDEIUX, Apartado 4.067, Madrid, le f remitiremos folíelo l L