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ABC. VIERNES 23 DE DICIEMBRE DE 1935. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 34 bre y que a su juicio debió entregarlo ij una sola mano. Cerca de las doce de la mañana se pudrf concretar que las ocho series completas del premio gordo habían sido adquiridas por el dueño del bar Ibarrondo, situado en la calle de San Francisco, número 83, quien las había retirado el día 13 de octubre pasado, en unión de otras series completas, de diferentes números. MUCHAS PARTICIPACIONES SIN, RECIBO Personados en el bar Ibarrondo, no es para descrito el espectáculo que ofrecía este popular establecimiento, materialmente abarrotado de público y rodeado de una verdadera multitud. en redobladas manifestaciones de alegría. En, los primeros momentos sójo podía concretar, como principales participantes, a D. Fermín Fernández, chatarrero, veci- no de Bilbao, que juega 200 pesetas; a la firma comercial Lazoano Ibarrondo otras 200, y a un zapatero de portal, Hipólito Uniain, que tiene su pequeño taller en la finca inmediata al bar y que juega 25 pesetas, en una participación que adquirió en la misma mañana de hoy a las diez y media. El resto lo repartió en décimos o participaciones, de diversa importancia, siendo de señalar la simpática circunstancia de que muchas de estas participaciones las otorgó el dueño sin cruzarse recibo ni dinero, o sea mediante la simple palabra, di? ciendo a sus clientes: Tú, juegas tanto, y ya lo pagarás... En Denia, el médico D. Manuel Latour juega otras cien pesetas. No quería lotería adquirida en Madrid, sino en Bilbao, y otras cien del gordo D. Manuel Alberola. Tam bien juega un décimo del premio gordo j el empleado de la Campsa en Bilbao Sr. As traitua y otro D. José Macasaza, del comercio de la villa. Hay otro bar que también juega en eí 50580. Se denomina El Chaval de la calíe Laguna, cuyo propietario, D. Jesús Miguel Cortés, lleva la cantidad de 300 pesetas. Adquirió medio billete de mil pese tas por medio del vendedor del cupón de los ciegos Antonio Goiri, quien, a su vez, 1o compró a Antonio Gobantes. De las mil pesetas distribuyó, entre su familia exclu sivamente, 700, jugando un hermano suyo llamado Luis 200. Como es natural, participan en este premio gordo todos los elementos de la servidumbre del bar así como numerosos ve- i tinte de la calle de San Francisco, en lá que se halla situado el establecimiento y otras inmediatas. importado hoy el precio. -José María, ORTUZAB. SUERTE DE VEINTIOCHO CHI- QUITEROS Bilbao 22. (De nuestro corresponsal. Una de las mayores participaciones en el 50.580 ha sido la de 25 pesetas, extendida a nombre de Juan Oleafa, soldado, que cumple el servicio militar en África. Le han correspondido 187.500 pesetas. Es curioso el, caso de un- grupo de chiquüeros constituido por 28 obreros. Hicieron sus cálculos y pensaron comprar mil pesetas de lotería. La cifra era elevada para ellos, y hablaron del asunto con una popular vendedora ambulante, Genoveva Paz. Esta prometió y cumplió la promesa dé guardarles las mil pesetas en décimos. CON LOS PUNTOS Llegó el día en que cobraron los puntos en sus respectivos centros de trabajo, y reunieron las mil pesetas. Los décimos se los repartieron a razón de veinticinco pesetas cada uno, excepto dos, que jugaron cincuenta, y el organizador, que se quedó con doscientas. ABANDONA EL- TRABAJO El de las 200 pesetas (millón y medió) es Julián Remiro Ortiz, que en cuanto se ha enterado de su suerte, muy respetuosamente, ha comunicado a su patrón que dejaba el trabajo en Construciones Electromecánicas. ¿Estaba usted descontento? -Nada de eso. Precisamente me he llevado muy bien con todos, pero es que con este dinero pienso orientar mi vida por ¡otros derroteros. ¿Qué le ha dicho el patrón? -Me ha felicitado efusivamente, y hasta yne ha aplaudido cuando salía de su despacho. Mis herramientas se las he regalado a un pinche del taller. ¿Cree usted que este dinero le permitirá vivir siyi trabajar? -Desde luego que no. Yo no he dicho que deje de trabajar, pero con este dinero me parece que no tendré que manejar la herramienta... Interviene su esposa, quv, por cierto, nada sabía de la existencia de este décimo de su marido hasta que ha estallado la bomba. -Es que lo tenía guardado; en una guitarra, aclara el marido. ¿Cómo? -Si, señor, en una guitarra. Per cierto, que en cuanto cobre el premio, mi mujer y yo haremos un viaje a Madrid y allí compraré una guitarra chipén. Detalle simpático de este grupo de ckiquiteros es el de que han regalado veinticinco pesetas de participación a un antiguo compañero, también obrero, que se encuen ira en el sanatorio antituberculoso de Santa Marina. Los periodistas bilbaínos han tenido una jornada agotadora. Era muy difícil, por no decir impasible, localizar en lotes una suma que rebasa, los 130 millones de pesetas. En algunos sitios han sido bien recibidos. En otros han tenido que aguantar lo suyo de personas agraciadas por la suerte que estaban en guardia contra la natural indiserección, periodística. Escribimos estas lincas a media noche. De nuevo cae el sirimiri La impresión final es la de que estos millones han venido tnuv bien 1 al comercio bilbaíno. Casi i -os los afortunados, como si se hubiesen puesto de acuerdo, han contestado a la clásica Pregunta con un compraré un tiso -J. M. DE O. LA LLEGADA DEL GORDOi 8 A BILBAO Bilbao 22. Providencialmente, en el momento en que nos hallábamos en la Administración número 6, de esta capital, sitúa- da en el Arenal y regentada por D. Pedro Azcarreta, para informarnos de quiénes pudieran ser el poseedor o poseedores de una serie del segundo premio- del sorteo hoy celebrado correspondiente al número 16590, que íué recibida por dicho señor el ir del pasado mes de octubre y vendida en ventanilla, se conoció la noticia de que había sido expendido también en esta Administración el billete del número 50580, o sean las ocho series del gordo El Sr. Azcarreta, visiblemente emocionado, nos manifestó que efectivamente el día 7. de octubre recibió este billete, que no es abonado, si no de los que se conocen entre los expendedores de Lotería como li- ¡Practique la elegancia social del regalo! El regalo familiar, el regalo como signo de amistad, afecto, simpatía, admiración o gratitud... El regalo a quienes nos ofrecen a lo largo del año el calor de su espíritu y el fruto de su trabajo... El regalo a la servidumbre, a los desvalidos... En todas estas categorías de regalos le brindan SEDERÍAS CARRETAS y GALERÍAS PP. ECIADOS la más amplia y sugestiva variedad de artículos perso- nales y para el hogar. DOS VENDEDORES AMBULANTES SIN SUERTE El Sr. Ibarrondo adquirió las ocho series con intención dé convertirlas en par j ticipaciones, pero el trabajo que esto re presentaba le hizo desistir de su idea y después de quedarse él con una cantidad Todos los escaparates exhiben regaque no ha llegado a concretar, entregó los de Navidad a todos los precios, con la inmensa mayoría del billetaje al venla garantía de buen gusto y elegancia dedor ambulante Antonio Gobantes, de que ofrece siempre nuestra entique ta. cincuenta y dos años, de edad, inválido Elíjalos ahora, con toda calma. Prevea- de la guerra de África, que utiliza para las aglomeraciones de los últimos días... sus desplazamientos un cochecito que recientemente le regalaron Las Esperancinas, Orden religiosa de esta ciudad, y que vive en una buhardilla de la plaza de los Mártires, 8. Antonio Gobantes no tiene idea de quiénes han podido ser los afortunados compradores. Lo que sí recuerda es que hace cosa de tres semanas aproximadamente se pr- Dentaron en el puente de Cantalójas, donde acostumbra él a vender la. lotería, unos señores que, según Sederías Carretas