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A n C. JCEvKÜ zt trei. tnctEiamití tnC 1 SS. EOTCION DE XA MAÑANA. PAG. general Sáens de Buruaga, y el gobernador civil, general Alvares Rementería, que sa. lieron de la capital tan pronto como tuvieron conocimiento del accidente, y se encon traban aquí desde primera hora de la noche de ayer. Han acompañado a la prü mera autoridad de la provincia el subjefe provincial del Movimiento, Sr. Batista, y el secretario particular del general Alvares, Rementería, D. Enrique Borrego. Con el jefe de la. Región Aérea llegaron el coronel médico Sr. Romero, jefe de Sanidad de la región; el teniente coronel Gil Delgado, el comandante De la Parte, entre otros jefes del Ejército del Aire. Trabajaron también denodadamente al frente de sus fuerzas, el coronel jefe del primer tercio de la Guardia Civil, D. Vic- toriano Herrero; el teniente coronel Suanses, jefe de la IOI comandancia, el coman- dante ayudante D. José Caleros, el capitán de Colmenar, el teniente de Mira- flores y los jefes de puesto de todos estos pueblos. El alcalde de Rascafría, D. Julián Ca- nencia, y el secretario del Ayuntamiento, D: Paulino Torres, y casi toda la Corporación en pleno, colaboran con las autoridades superiores. Puede afirmarse que nadie ha dormido aquí esta noche. Todo el pueblo estuvo peiu diente de la búsqueda del avión. Poco después de las tres de la madrugada se decidió suspender los trabajos hasta el amanecer. i al Jtinker perder altura a gran velocidad, le arrastró materialmente hacia tierra. Envuelto en nubes y perdida la sumisión a los mandos, el avión quedó prácticamente ingobernable, por lo que la tripulación se dispuso a hacer uso de los para- caídas, mientras adoptaban medidas para salvar el Jtinker y salvarse ellos con él si era posible. Pero todo sucedió con mayor rapidez de la que se esperaba, y antes de que los aviadores pudieran, poner en práctica recurso alguno, el viento descendente lanzó al apáralo contra el suelo. Tres de sus tripulantes, los dos tenientes pilotos y el sargento mecánico, que iban en la cabina de mando, salieron proyectados fuera del avión. De los otros dos que en el momento de ocurrir el ckoqiie viajaban en la parte posterior- cn el puro- el brigada resultó herido, con lesiones de cierta importancia, y el cabo radiotelegrafista pereció aplastado por una rueda de tren de aterrizaje que se transportaba en el avión. No pudo concretar el superviviente en qué lugar cayó el aparato, aunque por los informes que dio por la ruta que llevaba cuando, momentos antes de ocurrir el siniestro, fue visto desde allí, se pensó que debía encontrarse a unos cinco kilómetros al Norte del pueblo, entre los puertos del Reventón y Malagosto, 1 jo, por el agua que chapotearon y por la que cayó sobre ellos. Han participado directa y personalmente en la organización de las expediciones de socorro el jefe de la Región Aérea, teniente ALARMA EN VALLADOLID Y GETAFE Conversé aquí esta madrugada con el teniente Romero, piloto también del Ala S 5 y con el sargento Fraguas, mecánico, que esperaban impacientes la amanecida para lanzarse al rescate de los restos de sus compañeras. Los dos se ¡tallaban ayer tarde en la Base de Getafe cuando llegó allí la noticia del accidente. Nos cuentan que hubo primero extrañeza al pasar la hora en que el avión era esperado sin que apareciera en el horizonte. La exirañeza se pié convirtiendo, a medida que el tiempo transcurría, en inquietud, que fue en aumento cuando, consultados los campos próximos a la capital, ninguno pudo dar noticias del aparato, al que empezaba ya a considerarse desaparecido. El aeropuerto de Valladolid, por su parte, al no tener noticias de la llegada del Junker a su destino, inquirió también radiotelegráficamente noticias de él. No tardó en convertirse en desdichada certeza la hipótesis de un posible accidente. Eran las siete y media de la tarde cuando tenían ya indirectamente noticias del brigada D. Andrés Blanco Guijarro. DIFÍCIL BÚSQUEDA DE LAS VIC TIMAS A las seis y diez de la mañana e! pueblo se puso en movimiento a toque de trompeta. No habían transcurrido diez minutos desde la llamada cuando cerca de un centenar de hombres se apiñaban en los soportales del Ayuntamiento. Diecisiete grupos de diez a doce hombres cada uno iniciaron la marcha. Era noche cerrada todavía y llovía copiosamente. Muchos de los expedicionarios iban provistos de linternas; otros llevaban para alumbrar el camino bengalas de la Guardia Civil. La marcha fue penosísima. Los pies se hundían en el fango hasta los tobillos y el agua calaba hasta los huesos; la ventisca convertía en problema el mero hecho de sostenerse en pie; a medida qué se iba ascendiendo el agua se convertía cu nieve. Cerca ya de la cumbre existe un refugio sobre el que convergieron varios de los grupos expedicionarios. La impresión primeramente dominante fue de desánimo. Mo era posible continuar; la. marcha era muy penosa y la visibilidad casi nula. Varios de i o s expedicionarios sufrieron aparatosas caídas. Algunos de los grupos iniciaron el regreso al pueblo; otros permanecían mientras en el refugio en espera de que el día aclarase y permitiera proseguir la búsqueda. En el Ayuntamiento de Rascafría se encontraba también desde anoche el enlace de las Fuerzas Aéreas norteamericanas y la Aviación española en la base de Getafe, don Ángel Corujedo, a quien comunxaron desde Getafe que todos los servicios americanos utilizábles en un caso como éste estaban dispuestos a intervenir, y que i ¡as condi- ciones meteorológicas- canibinb. ui despegaría un helicóptero para reconocer este sector de la sierra. Durante toda la mañana loa expedicionarios se vieron obligados a luchar con la nieve, que caía abundantemente y sin cesar. A las doce y media de la mañana salieron dos nuevas expediciones de refresco. El coronel Herrero, de la Guardia Civil, les había dado instrucciones concretas. Si a b- s se ¡s de la tarde no había sido hallado el avión debían regresar al pueblo para des- de beilardina o cheviot, desde... de lana con cremallera y, cuello alto, desde Son precios Camisas en. colores lisos desáe. 23, Camisetas de felpa manga larga, calidad extra, desde 20,50 Pijamas de batista en colores usos, desde 39, -Medias sport de hilo, labradas, desde 14,50 Medias sport de lana, desde. 19, -Suéter de lana con cenefa en el cuello, desde 39, -Cazadoras de cheviot desde 119, -Pantalón de pana corto, elesde, 45, -También a los bajos precios de SEDERÍAS CARRETAS, las más amplias colecciones de abrigos, trincheras, impermeables, trajes, americanas, pantalones. 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Todas las primeras expediciones se vieron obligadas a- regresar al pueblo. Los hombres ¿legaban ateridos, empapados de arriba aba- gran var;