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r r A B C MIÉRCOLES 21 DE DICIEMBRE DE 1955. EDICIÓN BE LA MAÑANA. FAS. 41 para seguir las Banderas de España. Acor- para trabajar en las grandes factorías o eri daos de que en 1936 las mujeres de Cas- las industrias reglamentadas y parte de la. tilla, de Aragón, de León, de Navarra, de familia permanece al frente de la pequeña Galicia, de Extremadura y de Andalucía re- hacienda familiar, con lo cual la familia cogieron las cosechas para dar dos veces su campesina va camino del bienestar gracias tributo a España. El tributo de la cosecha a los Seguros Sociales que siempre tiene misma con la que se alimentó la Patria y en el hogar el titular de una cartilla que el tributo de la sangre que los hombres los ampara a todos. Y gracias al Seguro derramaban para fertilizar la Historia que Social en esas pequeñas zonas del Norte de España, principalmente, la Patria progresa, estaba reseca y dura, hasta el punto de que parecía que debajo de ella se había parado el campo avanza y una floración de, caseríos el corazón de uno de los mejores pueblos y una proliferación de bienestar entona el himno sacro de ia hermandad entre la eiu- del mundo. El éxodo de los campesinos hacia la ciu- dad y el campo allí donde hace años todo dad está justificado, señores procuradores. era inseguridad, zozobra y atraso. Será o 110 será conveniente para la econo- Y si el sencillo contacto indirecto de la mía del país, pero si el país no acierta a Seguridad Social española con el campq establecer principios de Justicia Social, el ha producido esta transformación visible diálogo entre el hombre y la economía se a los ojos materiales de cualquier viajero, convierte en querella, en la que toda la ra- y ha contenido ei éxodo y ha paliado con zón está de parte del hombre. ello ei problema de la vivienda, imaginad, El éxodo de los campesinos hacia la ciu- señores Procuradores, lo que un torrente dad está justificado por muchas cosas y directo de seguridad al campesino puede son muchas las fascinaciones, muchos los acarrear como floración de progreso, incentivos, muchas las llamadas que la ciu- como cosecha de paz, como mies de la Justicia, de esta Justicia que Franco nos dad tiene para atraer a los hijos del agro. Fascinaciones y embrujos de carácter espi- manda hacer, porque éste es el legado de ritual que por otros medios tratamos de la sangre campesina. derramada por I03 llevar al campo; pero sobre todo la fascina- campos y los montes y las llanuras de la ción primaria, la fascinación elemental de sagrada Patria nuestra, hecha por labriela defensa contra la adversidad. Un labrador gos y por labriegos defendida. No voy a repetiros aquí cuanto se ha de mediana hacienda empezaba a pensar ya que valía la pena de liquidarla para lan- dicho sobre el labriego español. No vengo con tózarse a la conquista de la ciudad, porque a impresionar vuestra sensibilidad los cuaveces empleados, bajo presentía que a la hora del infortunio y de picos cien veces se ha querido, esconder y la carencia, los Seguros Sociales, la Pre- les tantas espavisión Laboral y la Previsión Ofensiva que disimular la injusticia. El labriego de la caricias de ella emana, habían de rodearle y alzarle ñol ha recibido demasiadas política verdaliteratura y pocas de una y salvarle y devolverle recuperado a la vida deramente justa. y a la Sociedad, en vez de ser lanzado despiadadamente, inhumanamente, bárbaramenPOCAS CARICIAS DE UNA POLÍte, a la sima del desamparo feroz de la so TICA JUSTA PARA EL LABRIEGO ledad del campo. Y hay zonas en España, Nosotros hemos comenzado nuestra popróximas a grandes centros industriales en lítica de Seguros Sociales en el campo de que parte de la familia se traslada cada día una manera directa y resuelta, por la parte más débil y venerable de la Sociedad: Por aquella que une a su condición de indefensión la de sus méritos contraídos. Este es el fundamento del Decreto- ley que mejora las prestaciones del Seguro de Vejez e Invalidez en el campo. -Débil es un niño y débil es un viejo. El uno es una esperanza que apaiccc, el otro es una reaY Sü lidad que se va. Existe igual obligación de proteger a uno y a otro, pero en la proANJtUSSS tección ai viejo siempre irá envuelta una de las más bellas virtudes humanas: La de la gratitud. Gratitud de la Patria a quien tal vez entregó su propia sangre por la dignidad de su bandera. Y en este orden, señores Procuradores, hay presencias tan vivas, tan hirientes, que obran sobre nosotros aunque tratemos de huir de ellas y nos llaman de una manera irremediable. Y nadie sabría cerrar los oídos a la voz, todavía entera y altiva, de los viejos campesinos españoles, los últimos Un juguete científico que permite, sin sa- del Imperio, los que todavía al recibir los ber química, reconocer más de 50 minera- beneficios de ¡os Seguros Sociales en el les frecuentes en España y hacer 200 excampo, los reciben en nombre de las jorperiencias. Enseña y distrae, estimula la habilidad nadas del Caney, de las Lomas de San manual y el espíritu de observación y obli- Juan o de Cavitc. Y ahí están, p blando las soledades de la Patria, esos hombres ga al que lo practica a la escrupulosidad y a la delicadeza. que llevan siglos rigiendo sus vidas por Ningún producto de Jos contenidos en l el paso de los astros; consultando al cielo, Estuche- Laboratorio es venenoso, ni áus- a ese estricto cielo de Castilla, de Andaiico, ni explosivo; por tanttoj- pueden usar- lucía, de Aragón y de Extremadura, no lo libremente los niños desde los primeros ya la hora, no ya las medidas de la agoaños de bachillerato, y así, sin esfuerzo, aprender a trabajar en Química y en Mi- tadora jornada, sino los secretos de una conducta, las leyes morales que rigen una neralogía. De venta en las buenas tiendas tíe jugue- raza, los destinos mismos de una estirpe tes. En Madrid: Arenal, 3; Ayala, 16; Bar- creadora de estirpes. Ahí están, defenquillo, 23; C. Arenal, 5; Carmen, 18; Fuen- diendo en el umbral Ge las casas humildes carral, 46 y 80; Goya, 16, 21 y 83; Nar- pegadas a la tierra, contra el acecho Pérváez, 27; Preciados. 3 y 28; Serrano, 4 y fido de las fuerzas corrosivas, contra los 46, etc. etc. pactos de los débiles, los viejos, los inLABORATORIOS PEDAGÓGICOS- O í E. destructibles, los amados principios que Apartado 4.042. Madrid. solo había dado un valor como uno al trabajador del campo. Y esto en presencia de la Justicia, esto, en presencia de la simple razón, era una forma de barbarie esclavista en c; ue se otorgaba distinto precio en el mercado de las desgracias a las desgracias del labriego que a las desgracias del proletariado industrial. Frente a esta enormidad se ha alzado el Gobierno y trae a las Cortes una Ley que anunciamos no como la única, sino como la primera de una serie que nos encamina hacia el establecimiento de los Seguros Sociales en el campo en toda su extensión. Hay que quemar etapas en el proceso de dignificación del campesino y os anuncio que esta Ley es una Ley testigo, una Ley contraste, una Ley experimental de la que vamos a deducir inmediatamente otras si, como espera el Gobierno, la sociedad, los Sindicatos, las Corporaciones, la clase dirigente, la nación, en suma, representada en estas Cortes, le, asisten. Esta ley acerca al trabajador del campo una serie de matices muy sutiles, a cuyo contacto el alma del campesino ha de sentir cómo la anima un estremecimiento de vida y de esperanza, cómo acaricia su sensibilidad una ráfaga pura de justicia y de dignidad. Hasta tal punto esta ley va encaminada a levantar la dignidad del campesinOj que se prevé en ella que hasta las simples mutilaciones que no causen disminución de la capacidad de trabajo, pero que causen al trabajador un sinsabor mooal, un descenso de su prestancia física, una fealdad adquirida con el trabajo, un motivo de humillación de lo que de noble y modelado por el dedo de Dios tiene el barro humano, serán indemnizables. Y esta innovación se la deben los trabajadores de la Industria, a quienes se extiende la indemnización por mutilación que no disminuye la capacidad para el trabajo, a este impulso del Estado que le hace hoy volverse intensa. mente hacia el campo, pero arrastrando consigo a todo el censo laboral español. Por este impulso el beneficio de la variabilidad de pensiones de los derechohabientes en el Seguro de Accidentes se extiende a la Industria, y esta ley, cuya aprobación os pido, llevará también a los hogares del trabajador industrial los beneficios de una política que atiende a la dignidad de la familia. Porque el trabajador español, todo, lo mismo el del campo que el de la ciudad, ése que ofrece, su pecho y su rostro y sus miembros a la mutilación gloriosa por la Patria, sabe que a esa mutilación responde una belleza moral que compensa el sinsabor de la arrogancia perdida. Pero el trabajador mutilado en elfrente del trabajo, aunque su mutilación no disminuya su- vitalidad ni en lo fisiológico ni en lo laboral, exige de la Sociedad que, ya que no puede devolverle la belleza o la arrogancia o el porte, le indemnice económicamente cuando menos, porque esto es humano 3 es justo y es de hombres. MENSAJE DE PAZ Y JUSTICIA Llevad con vuestro voto r. l campo, señores procuradores, camaradas nactonalsindicalistas, el mensaje de Paz y de Justicia que Franco os entrega. Enviad este torrente en dirección a la zona más yerma de la Patria, aquella que apenas ha recibido, en materia de Seguros Sociales, debiendo haber sido la primera, el riego de la- Revolución. No se puede pedir su sangre a quien se le nipga su pan, y tampoco se puede pedir una colaboración alegre en la marcha hacia el progreso a quien se le niega una conquista tan típica del progreso mismO como es la seguridad en el infortunio. Caudillos agrarios por toda España levantaron un dia a la juventud que abandonó la mejor cosecha del siglo en las eras Un regalo útil para sus hijos LOS MINERALES