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A B C. MIÉRCOLES 21- DE DICIEMBRE DE- 1955. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 42 civiles vigentes; sometidas las tres, cabalmente las tres, España, Portugal e Italia, a larga espera en las antesalas de una institución que se define, y Dios quiera qua lo sea, sede suprema del Derecho de gentes y. garantía eficiente de la. paz mundial. Justicia al cabo que, aun retrasada, no podemos menos de agradecer y agradecemos sinceramente a quienes, rectificando anteriores prejuicios, fruto de un ambiente envenenado, han rendido ahora sus votos a la evidencia de nuestro derecho; y prueba evidente también de 3 a suerte que a pesar de tantas adversidades y obstáculos la justicia, tarde o temprano, depara a los que saben merecerla dignamente, sin otras armas que su derecho y la verdad, nada importa que falseados por la calumnia y la detracción de nuestros adversarios políticos. Nuestro reconocimiento principalmente para aquellos otros países y representaciones, ¡nobles hermanas de Hispanoamérica! ¡pueblos árabes libres del contagio de la injusticia! eme en las horas difíciles enturbiadas por la pasión, nos tendieron su mano amiga, proclamando como suya la defensa de un pueblo ubre, cuyo delito no pudo ser otro que el de haber permanecido escrupulosamente neutral en la contienda ajena y digno siempre como señor de sus propios destinos ante la incomprensión de las diplomacias, como correspondía a la hidalguía de la raza, y a la entereza inconmovible de nuestro providencial CauCW O. (Muy bien. Las gracias, pues, a los unos; las gracias más rendidas, a los otros. Y nuestra felicitación, porque, en definitiva, acaba de triunfar la justicia. A la O. N. 17. -vamos, a la Organización de las Naciones Unidas vamos con la mente clara y el corazón abierto, sin otros anhelos que el de la justicia, ni otro deseo que el de la paz, sin guerras frías, ni amenazas perturbadoras; y con nuestros votos fervientes por que la Organización de las Naciones Unidas sea eso: Organización de las naciones verdaderamente unidas en el culto de una supremo, Justicia y la inspiración de aquella Razón eterna, raíz de todas las justicias, principio de todo derecho que ahora en estas fechas solemnes que la Cristiandad celebra hace veinte siglos, proclamó el reinado de la verdadera paz, la paz fraterna, sin distinción de colores, ni de razas, ni de castas, ni de clases, para todos los hombres, pero también para todos los pueblos de buena voluntad. Y nada más. (Grandes y prolongados aplausos. Discurso del ministro de Trabajo, Sr. Girón Seguidamente, hizo uso de la palabra el Sr. Girón, quien se expresó en los siguientes términos: Señores procuradores: El Gobierno trae hoy, a vuestra sanción una ley trascendental para el establecimiento de la Justicia y de la Paz. En este establecimiento está comprometida la esencia misma de la Revolución Nacional, que se hizo exactamente para lograr esta meta. Paz y Justicia son los dos hitos inconmovibles que flanquean el camino por el que la Historia de España está pasando hacia una sociedad más justa, camino de ese mundo mejor cuya conquista constituye para nosotros una preocupación que abrasa nuestras entrañas falangistas desde hace veinticinco años. Preocupación que no puede ser estancada, que no puede ser monopolizada por nadie y gue nadie tiene derecho a izar como bandera de combate cuando es precisamente lema de entendimiento y convivencia entre los hombres de buena voluntad. Esta ley que someternos a vuestra votación afecta a un personaje cuya- presencia en la historia de! mundo ha dejado un ras- Ante la extraordinaria afluencia de visitantes y a- petición de numerosas personas, SE APLAZA LA CLAUSURA Este interesante y original certamen PERMANECERÁ ABIERTO HASTA LOS PRIMEROS DÍAS DE ENERO LA ENTRABA ES LIBRE tro de asombro universal, un rastro de cultura y lia dejado, arHrns, una huella de esfuerzo tal, que se i... u, con razón, que el esfuerzo del campesino español, la hazaña del campesino español sólo podría escribirse con la pluma y el verso y la inspiración de Hornero. Porque esta ley afecta al trabajador español del campo. A ese ser menudo, insignificante en su breve armazón físico, pero gigantesco en su colosal armazón moral, que ha sido capaz de lanzar a la especie humana a producir aquel suceso inmenso, aquel suceso sobrecogedo r que fue el mayor para la humanidad, después de la Encarnación de Cristo, va dirigida esta ley, va dedicada esta! cy que espera vuestra aprobación para ponerse en marcha. Este hombre, que, siglo tras siglo, con una fidelidad estremecedora para la tierra que le vio nacer, ha ido labrándola, realizando en ella el milagro del alumbramiento anual, manteniendo a la estirpe española mediante un trabajo agobiador, era un hombre desamparado, inerme, cuya resistencia hubiera sido un enigma para nosotros mismos, si no supiéramos que se sostenía sobre un legado de valores morales intactos, transmitidos sin pausas de generación c: i generación. Hace pocos días el señor ministro del Ejército, en un memorable discurso pronunciado en una memorable ocasión, recordaba los esclarecidos merecí- 1 inientos de este ser extraordinario que ofrece alegremente el sacrificio de su vida cuantas veces la Patria lo exige y que cuando llama la voz augusta de la Historia se pone en pie y acompañado por el viático entrañable de las oraciones de la madre, parte para la victoria, para la gloria o para la inmolación. EL CAMPESINO ESPAÑOL, CONQUISTADOR DEL SUELO PATRIO Sin un desfallecimiento, aún en los momentos más trágicos de nuestra trágica historia de invasiones, de asolamientos y de guerras interiores, el campesino español lia estado de imaginaria en la puerta de la despensa nacional y cuando ha sirio necesario ha sido él, principalmente él, quien ha arrojado del sucio patrio a los invasores, quien ha reconquistado palmo a palmo la tierra patria y quien, tomando en sus encallecidas manos el genio de la estirpe lo ha pascado, como una deslumbrante antorcha de civilización y de cultura, por un mundo que cuando le quedó chico multiplicó por dos para darse el gusto de bautizar ciudades con el nombre de la aldea nativa, para bautizar ríos con el nombre de arroyos montaraces de su geografía familiar v para dar a los cabos y a los montes del planeta que llegó a tener en sus manns, la entrañable toponimia en qne se 1 ejriícn nombres de cortijadas insignificantes, de caseríos minúsculos, que hoy llevan con orgullo como un honor heráldico, ciudades orgullosas en que la suerte del mundo se decide. Pues bien, señores procuradores, Esií esclarecido ser, este gigantesco ser iba siendo dejado al margen de las conquistas sociales que el mundo va consiguiendo para los trabajadores de la industria. Se trataba de un fenómeno determinado por la prisa y por las líneas de menor resistencia. Técnicamente era más fácil establecer los Seguros Sociales de toda índole, en la industria. La. mecánica actuarial tenía unas fórmulas cuya aplicación sólo dependía de la voluntad del gobernante, de su espíritu verdaderamente revolucionario, de su fidelidad a unos principios y, en último término de la oportunidad económica para ¡a implantación de unos Seguros con mayor o menor resistencia de la Sociedad obligada Equiparación de los segures agrícolas a les industrialesINTERVENCIÓN BEL SEÑOR LÓPEZ JIMÉNEZ So da lectura al dictamen de la Comisión de Trabajo, acerca de la unificación del Seguro de accidentes en la agricultura con el de la industria. Don Ambrosio López Jiménez lo defiende. Comienza diciendo que el proyecto ofrece singular importancia, porque viene a llenar una necesidad sentida hace mucho tiempo por millones de trabajadores del agro español al padecer sensibles diferencias entre los obreros de la pequeña agricultura y los de la industria. Hace historia de los intentos llevados a cabo para equiparar a unos y a otros desde 1931. El ministro de Trabajo, y cuantos se interesan por la política social del Régimen, recorrió las peticiones de los trabajadores y a remediar una situación anómala se encamina esta ley con un claro sentido de la equidad y un hondo sentido de justicia social. Pasa revista, a las enmiendas presentadas en términos prudentes y con deseo de colaboiT ón constructiva, y dice que la cuestión preferente fue la de la fecha de entrarla en vigor de la ley, habiéndose resuelto qus rigiera desde primero de año. or último, pidió la aprobación dsl proyecto, que contribuirá a la brillantez de las realidades de la Política social. Fuá largamente aplaudido,