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ABC. MIÉRCOLES 21 DE DICIEMBRE DE 19 SS. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 33 los valores de renta fija, y la falta de decisión del capital privado en orden a su inversión en fincas urbanas. En tal situación la posibilidad de que haya de recaer exclusivamente sobre el Estado y las entidades públicas el peso económico de las nuevas construcciones necesarias, ha de merecer, a poco que se medite, la calificación de remota, cuando no de utópica Preciso será, pues, contar, con la colaboración de la iniciativa privada para hallar solución permanente al problema, ofreciéndole el incentivo suficiente para fomentar la edificación, al propio tiempo que para la debida conservación de las fincas actualmente en servicio, porque no podemos olvidar que, en definitiva, el acervo de cada uno de los- españoles integra el patrimonio nacional, que, si es preciso a todo trance conservar y acrecentar, mucho más ha de interesar que no sufra detrimento ni menoscabo. Esta es la aspiración de la reforma. Corolarios de esa aspiración son las aplicaciones prácticas que en evitación del fraude de la ley, del abuso del derecho, de la violación de los actos propios, del enriquecimiento sin causa y de otras perturbaciones y demasías a las que puede prestarse cualquier instrumento legal, se haoen en el Proyecto; teniendo en cuenta, además- -siguiendo la línea orientadora de la ley de 1946- que si la protección ha de alcanzar a todos los arrendatarios, la medida o el grado han de darlo la categoría del fin y la intensidad con que se produzca la necesidad, pues la vivienda tiene una categoría, humana que no alcanza el local de negocio, y aun dentro de aquélla cabe distinguir la suntuaria de la que no lo es, la nacida de vinculación arrendaticia antigua o sobre edificación moderna. CARÁCTER IMPERATIVO DE LAS T? l Proyecto de Ley procura acomodar la contingente expresión legislativa de dichos principios y matices a la coyuntura actual, H parar su atención en los siguientes extremos, aparte de otros i.i enos importantes: Afecta el primero al carácter imperativo necesario de estas singulares reglas, pues mientras la ley hasta ahora vigente no da paso, como es sabido, a la autonomía negocial en cuanto pueda cercenar los (beneficios otorgados al inquilino, el Proyecto, informado en el justo designio de 1 mantener estrictamente la proporción entre la necesidad sentida y la correspondiente tutela, jurídica y con. el laudable propósito de dotar de la apetecida elasticidad a estas normas de excepción, j rmite la entrada de esa autonomía en ia. regulación contractual del arrendamiento de aquellas viviendas que, en razón de la renta que el inquilino está obligado. a satisfacer, merecen la calificación de suntuarias. Y en efecto, el proyecto, dejando a salvo el beneficio de prórroga, siempre irrenunciable, admite la validez de la renuncia por el inquilino de los demás beneficios que la propia ley le reconoce, siempre que el alquiler exceda de los topes que se fijan fn relación con la fecha del arrendamiento y la densidad de la respectiva población. Otro extremo se refiere al ejercicio por cualquiera de las dos partes contratantes de los beneficios sancionados por la ley especial. Consiste la reforma, en este particular, en dotar. nuevamente de vigencia sl sano precepto de la antigua legislación de inquilinato, que permite al juzgador desestimar las pretensiones que ante él lleguen a formularse con manifiesto abuso del derecho. lia dificultad de calificar jurídicamente el concepto de necesidad, que tiene más de económico que de jurí dico, e, s lo que motiva la casuística de este ordenamiento y. aun así, no son todos, ni mucho menos, casos de la realidad que se hallan tipificados en él, y por ello se amplía considerablemente la esfera de juego del arbitrio judicial. La incorporación de dicho principio, incorporación por la que habían clamado voces muy autori? adas, permitirá a nuestros órganos jurisdiccionales hacer más flexible la subsun ión de los C 8. SO. S concretos que se les planteen, en unas normas, rígidas por su mis- ma naturaleza, y hará posible que la justicia pueda triunfar sobre las egoístas apetencias del arrendador o del arrendatario que pretendan cobijarse bajo la superficie literal del texto de la ley. pe los tres aspectos que pueden distinguirse en. el ámbito de eficacia de la ley especial, a saber: él. material, el temporal. y el especial, este último es el que aparece más profundamente afectado por la reforma, aunque no falten disposiciones innovadoras, de alguna trascendencia, en las otras dos esferas. AMPLIACIÓN Y REDUCCIÓN DE LA MATERIA En el primer aspecto, el nuevo Proyecto, atento a su misión de señalar con la mayor precisión los confines de la materia a regular, ha ensanchado, por un lado, y ha reducido, por otro, la órbita sujeta a su disciplina. La ha ensanchado al llamar a su regazo el arrendamiento de fincas urbanas construidas al ¡amparo de leyes especiales protectoras sin perjuicio de la aplicación de las normas especiales de éstas, que tengan carácter sustantivo, mientras el arrendamiento esté sometido a dichas leyes particulares, con lo cual se trata de unificar, en lo posible, el ordenamiento locaticio urbano de terminar con desigualdades a veces de difícil explicación. Lo ha reducido merced a la exclusión del ámbito de la ley ctel uso de las viviendas y locales de negocio que los porteros, guardas, asalariados, empleados y funciona- rios tuvieran asignados por razón del cargo que desempeñen o del servicio que presten, y de los locales para casinos o círculos dedicados al esparcimiento o recreo de sus componentes o asociados, y merced también al retoque del precepto que deja al margen de la ley especial los llamados arrendamientos de temporada. La complejidad de las relaciones jurídicas primeramente enunciadas, que las hace traspasar el área del puro y simple arrendamiento de casas, el particular destino de los locales de esparcimiento y recreo y la conveniencia de afinar el concepto del último de los arrendamientos citados, el de temporada, son razones que cumplidamente justifican, a nuestro entender, cada una de las apuntadas reformas. Si en orden al derecho interterritorial, la nueva, ley de bases no hace sino recoger y desenvolver los preceptos de la ley de 1946, aplicándolos a las situaciones jurídicas innovadas y sist matizándolos más adecuadamente; en orden a la eficacia de la ley respecto de los inquilinos, arrendatarios y subarrendatarios extranjeros, la reforma cala más hondo, pues sustituye los principios que inspiran el derecho ahora vigente en la materia, por el único principio de. reciprocidad. Con esta sustitución no se rompe, bien miradas las cosas, con el sistema de igualdad. Lo único que se hace es modificar uno de lo términos de la comparación, de forma. que, en lugar- de servir de módulo de los de- s rechos arrendatarios de los extranjeros en EN EL BU: M BUSTO, ESI! LAS MEJORES P. de