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DIARIO ILUST R A D O D E ÍNF O RMA C I ON G E N ERA L A. -V T- DIARIO ILUST R A D O D E SN FO R MA C IO N G E N É RA L FUNDADO EN 1 S 05 POR DON TORCUATO L. UCA Dfe TENA rendimientos de estas inversiones. Pero todas estas condicio nes, se ¿pueden non radaménte ofrecer, V es decir, ofrecer y cumplir? Sí, si se hace conscientemente, inteligentemente. Para evitar el riesgo de una expropia- ción arbitraria q injusta, 10 que hay que hacer es prohibir, a priori las inversiones extranjeras- en aquellas industrias que, por estar relacionadas con la defensa nacional, los servicios públicos o los. ele- mentes inalienables de la economía del país, deben ser puramente nacionales. Las malas expropiaciones suelen muy a menudo nacer de peores inversiones; Una participación extranjera sujeta a. un tope inflexible como 16 está ahora rio hace más qué, precisamente, ahuyentar las buenas inversiones. ÍJesde el punto de vista del Poder público, es siempre mejor entenderse con un interés exifanjero neto que con ese mismo interés forzosamente apadrinado (tan frecuentemente camuflado por intereses nacionales. Déjese esto al libre juego de la iniciativa- privada y que la limitación de las inversiones nazca sólo, o de lo que se acaba Se decir sobre ciertas industrias que. deben ser puramente nacionales, o tíe lo que se dice seguidamente, en función de las obligaciones de pago que esas inversiones engendran. Es evidente que; en términos generales, no se pueden admitir otras inversiones que las que directa o indirectamente aumenten o, en el peor de los casos, no comprometan la capacidad dé pago exterior del país. Las que no reúnan éstas condiciones no pueden ser admitidas en ningún. porcentaje. Las que las reúnan pueden y deben ser admitidas en cualquier, porcentaje, hasta el ico por loo. El condicionamiento deba versar- sobre el plazp para que la obligación de con vertibijidad riáioa- cíírr. pcrada a las posibi iidades ce pago; la cu- líía ds los cánones o. regalías, etc. Ésto está clarísimo desdé el punto de vista dsl interés nacional, pero desde el pmño de vista del interés internacional sa justifica todavía más cómo sistema para poner término a, las inversiones de tipo colonial hechas en el exclusivo interés dsl- inversionista, cuyas últimas consecuencias estamos tocando. Además, que de nada sirve autorizar legalmente 1o qué luego no se puede cumplir porque la realidad: económica del país no lo permite. España necesita nuevos capitales y, todavía más, tener acceso á. las fuentes de investigación. donde se está gestando ¡a gran técnica i moderna, mediante el uso de medios inasequibles; a la economía española. El sistema que. se propone es el único real y posible dentro del horizonte histórico que contemplan nuestros ojos. Más allá está el Paraíso; de. la nlena convertibilidad, del intercambio ilimitado. Y la cuestión está en decidir si debemos atenernos, para ordenar estas materias, á l a dura realidad o seguir viviendo provisionalmente 1 en expectación de lo que oúeiJe rósulta ser. no otra cosa que ün Paraíso artificial. Antoni 5 GARiRlGUES ODA inversión extranjera, en capital o en técnica, se resuelve en una obligación de p a g o en la moneda de esa misma inversión. La difefunción alguna de política económica, rencia con un crédito exferior es que no sino de mero instrumento fiscal. hay amortización del capital pero en A lo que conduce todo esto es a decir cambio los pagos exteriores en dividenque nuestra ley de Protección a la Indos o en regalías provocados por tales dustria Nacional del año rgsg es, a todas inversiones suelen ser más altos que los luces, inadecuada, pero que si nos limir que corresponden al mero servicio de tamos a sustituirla por una ley mejor, intereses de un préstamo puro. nada o muy poco se habrá adelantado. Por consiguiente, cualquier sistema de Porque ésta es una materia que, mucho control de divisas que, al admitir en el más que a, la esfera reglada, pertenece a. país una nueva inversión extranjera, no la esfera discrecional; b, en otras palatoma en consideración las- nuevas oblibras, más- que a i orden normativo, a lo gaciones de pago que contrae, no cumple que se llama el orden de la prudencia con la misión esencial para la que ha política, qUe no consiste en un reglar, sido creado. sino en un hacer. Porque un país, para pagar los bienes Sin embargo, algunas normas básicas que adquiere fuera, no cuenta con. más si pueden y deben establecerse. Pero, recursos que los que se derivan de sus para establecerlas debidamente, conviene exportaciones o servicios al exterior. Si, enfocar el problema no sólo desde el lado a virtud de un sistema incontrolado de nacional, sino también tomando en. coneconomía exterior, adquiere obligaciones sideración el punto de vista de los invermás allá de su verdadera capacidad de sionistas extranjeros. pago exterior, quedará en un estado de Las tres condiciones mayores que, en mayor o menor insolvencia, con todas términos generales, exigen éstos; son los las consecuencias qus ello arrastra con- j siguientes: á) garantías kde que no habrá; sigo, especialmente para su crédito y su una xpropiación injusta y arbitraria, ni moneda. ámenos una confiscación; b) posibilidad de Pero la capacidad de paf, o de un país control legal de las empresas en que inno sólo es actual, sino también potencial. viettan sus bienes o dinero; c) convertiCon la exclusiva consideración de la pribilidad de los rendimientos de las invermera, los problemas qué plantean a Una siones, de cualquier clase que éstas sean. economía nacional las inversiones extránExisten también otras condiciones me- jeras no pueden ser abordados ni. -resuelnores relativas a impuestos, materia latos. Tienen que ser los que se apliquen, boral, no discriminación respecto a las criterios y normas más complejos, de industrias nacionales, licencias de impór- más largo, alcance y, sobre todo, basados tapióft, etc. que pueden dejarse a. un- lado en el estudio y estimación ds ese, potenporque, por sí solas, no son determinantes cial de la economía del aaís. Esto requiere de la inversión o dé la no inversión. un órgano de la Administración que, Luego ún ordenamiento legal que quieaunque engranado con el que fija el ra no ya hacer posible, sino atraer, aque. control de divisas, sea distinto y auto- llas nuevas inversiones que son indispennomo. sables para enriquecer y potenciar la Si son pocos los países en que esta, propia economía, tendría que contener clase de agencias, como ahora se em- lás; debidas garantías en materia de- ex 1 pieza a decir, existen (bien que en todos propiación (la confiscación está excluida ellos toscamente y de una manera empíde; nuestro sistema jurídico) la forma rica se haga la política correspondiente) -y cuantía en que se autorice la particiello se deba a la ilusión dé que tales pación del capital extranjero en Jas Cmsituaciones son; pasajeras y como de présas españolas y el Uso por éstas de tránsito a un estado normal de pleno patentes o procedimientos extranjeros; intercambio y convertibilidad, que es, en los términos y condiciones en las que se la utopía liberal, algo semejante y. con garantice o prometa la percepción, en la, no mayor fundamento que la futura divisa correspondiente, de los normales sociedad, sin clases de la utopía socialista. Pero la verdad es lo contrario. Que al mantener en plena vigencia y realidad una economía libre exige, como cualquier otra forma de libertad humané; Un gran esfuerzo de vigilancia, de autodisciplina y de control. Y nada de esto en la sociedad do los hombres se hace sin la creación de los órganos adecuados. Mientras el Arancel há sido el único instrumenta de la política económica internacional, el problema e i sencillo. SAGASTA, 1 3- -te. l. 24 98 62 Para proteger una industria se subía el Arancel; para desprotegérla, se bajaba. Pero, ¿qué queda ya. vigente de este sistema? Ap; nas nada. (Aparte de. que. en r- saaña, por la vetustez de nuestroÉ Aranceles, éstos ya no hacen casi LAS NECESIDADES DE CAPITAL Y