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TAUROMAQUIA DE INVIERNO Por FELIPE SfíSSONE ENGO con retraio i cumplirle a mi mEdlii dactjuí de lectores IB proniesn que hice hace un par de mtACS. rn un articulo tlCulfldo Ya uCá el Torito cu In Plimi de Inulítlr cu que vale más para el luclmleiUíJ de la lieata d toro ásÜn alejíre y pronto, nunque tíTclfldo que el viejo. BTWidote y reservón, y en que loa torltfia de hosaño s u e l e n ser mAa bravt que los torotto de antftflo. Quise espetar la celebración drl aran le? ti val del dio 9 de noviembre, en que lofl sanadcrM Tcsalaban u l? toroi. que no MidrÜLn Kr tela elefante como 1 M lidiaban, con plcudorea. a pero de corto y aln rctrlbuclún aUruna, lels mntadnrea de tronío, y B Í pensé que la Il alD Ibn a tranacurrlr en medio de una ininietruniplda owiolón y que 1 u reaea, reaaladna y c o flldaí crnt- eaLlrlan de tal fluertc que todo alrvlera para demoatrar la verdad de mi Berto, LD cosa aalló al revea, pues que loa toroa fuerou mansofl s no de iranca metioa el primero, bravo a raloí, ppTD que empujaba hacia adentro y íreDflba por el Udo ia ulerdo, y el tercero, bravísimo, pero tan pequeño y comJ (acho que B matador lo dendeñij caal y pldli el U V cambio de suertes trat el primer puyaw. con lo que le MHÓ Ifl crií- da respondona, porque d torillo, que tenia casta y atnio, B creció, aoosün peroieuiú, achuchó y dcB iTlbd varias vccca al lidiador, que resultó toreado, y aal parecieron como no era la verdad, chico el torero írande y srando el toro chico. De todo ello, eso sJ, aolcn dos verdades taurúoiacas que 70 Censu por flxlcmdlJcaí: que al buen torero no lo pesa el toro por los Iclloa como por la Intención y la bravura, y que de ¿eta, roOrlándo a un toro determinado, nada íuede aseflurar el anadero y orlador mts escrupuloso, pese a su cuidado en os crucCH, en la selección de sementalea y en el historial de los mismos, y ni siquiera por una masnlOc nota de tienta, porque lo que. lleva dentro un toro sólo se sabe en In piara, como ku hay que suelen cdniblar varias reces a lo larío de la üdln, y hasta pudiera afirmarse, y aobrarian ejemplo que muchos toros embisten mal o bien e rün como se les toree. Focos dliut narró PH estas mismas columnas el maestro Gregorio Corrochano el cmo de un toro que lidió y mató a puerta cerrada en la plaza de Madrid Antonio Bienvínlda, El toro.