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clon de Gibraltar, prometiéndole que me valdré de la primera, ocasión favorable La Corte observa para reglar este artículo cor ¡intervención que, en la duda, toda de mi Parlamento. En 20 de marzo de limitación de la so- 1720, el conde de Stanhope. ministro de beranía debe ser in- Jorge I, escribía: Hemos hecho en. el trepretada restricti- Parlamento una moción relativa a la, vamente. Publica- restitución de Gibraltar. En 1721, en. ciones de la Corte In- otra carta, decía también: ...los arguternacional de Justi- mentos que (el Rey de España) lia insiscia Serie AB, nú- tido en alegar siempre por lo tocante a la mero 46, pág. 167. restitución de Gibraltar. Hay que Es regla habitual, atribuir la inflexibilidad del Rey (Feliconocida, y reconoci- pe V) en este punto... a la declaración da tanto en Derecho hecha con tanta frecuencia a los espaComún como en De- ñoles de que se restituiría Gibraltar, recho Internacional, Lastimoso es que tengáis las manos lique todas las res- gadas respecto a Gibraltar y que no se tricciones a los derevehemente chos de un Gobierno pueda sacar partido de ese plaza tienedeel contratante á e ib e n. seo que de obtener esta lo contrario poporque s e r establecidas en Rey de España, dudarlo, de a pesar de la. y forma clara y preci- dríamos, a no sa. Recueil Gene- supuesta promesa, venderla doble de lo ral de Droit Interna- que vale y lograr inmensas ventajas pava, nuestro comercio... (Citas del profesor tional Luna, Historia de Gibraltar ¿Cumplió Inglaterra las estipulaciones Estas consideraciones, expuestas aquí a d e l T r a t a d o de vuela pluma, podrían, estudiadas más a Utrecht? Podría ale- fondo, servir de base para una reclamag a r s e lo contrario, ción fundamentada del trozo de territopues: rio español obtenido por Inglaterra con 1. Hizo uso in- poca elegancia y conservado con tesón, a debido de leu más pesar de que, estratégicamente, ha percompleta s o beranía dido casi toda la gran importancia que- ¡establecimiento de en otra época tenía para esa nación. fortificaciones poderosísimas y bases miJ. L. D. Felipe V de España, a quien. Jorge I escribía e! 1 de Junio de 1721 litares, dominio efecuna carta en la que decía: no me detengo ya en asegurar a tivo de aguas jurisVuestra Majestad mi prontitud a satisfacerle por lo que mira a! a diccionales, etc. -en, restitución de Glbraltar, prometiéndole que me valdré de la pri- un territorio del qué mera ocasión favorable para arreglar este artículo con intervención sólo se le otorgaba la de mi Parlamento... posesión. riormente, Inglaterra usó abiertamente 2. No respetó las cláusulas por las que del ejercicio de soberanía sobre la ciudad se prohibía el establecimiento en la ciuy sus alrededores, y hoy el perfecciona- dad de moros y judíos. miento de las armas modernas extiende 3. No observó la obligación de no inprácticamente esa soberanía a una exten- troducir fradulentamente mercaderías en sa área de tierra española. En. 1713, el al- territorio español. cance de la artillería limitaba su eficacia T en cuanto a la caducidad de este a la defensa de la plaza, sin significar una Tratado, por desaparición o desuso de las amenaza mayor ara muchas ciudades disposiciones en él establecidas, resulta lo españolas. Hoy han aumentado tan enor- siguiente: memente su efectividad los grandes caño 1. Desaparición de diez de los diecines, que el Peñón en manos extranjeras siete Estados que lo firmaron (Reino de supone un gravísimo peligro para una dilatada zona del territorio español. Esta Prusia y de Saboya, el Sacro Imperio, Rees una de las irrebatibles razones que pue- públicas de Genova y de Venecia, Princiden aducirse para la aplicación de la cláu- pados de Tréveris, Palatinado, 1 sula rebus sic stantibus a que nos re- Wurtenberg y Lorena y total transforferíamos en los artículos anteriores. Y lo mación de los entonces Estados de Pomismo puede decirse de la existencia per- lonia, Süecia y Holanda. 2. Evidente caducidad de las cláusumanente de una base aérea en esa poselas relativas a la revolución inglesa; a la sión inglesa. sucesión de la Corona, de Hanover; a la Ha habido, pues, de parte de Inglate- separación de las Coronas de Francia y rra, un evidente abuso de derecho tal España; al destino de Bélgica, el Milanecomo lo definen varios tratadistas de dis- sado y Ñapóles. tintas nacionalidades, como Lauterpacht, 3. Inutilidad de la disposición sobre la The doctrine of abuse of rlghts as un isla de Menorca. instrument of change y The function of 4. Ilegalidad, en el aspecto jurídico Law in the international Comunity Ox- ternacional, de la cláusula relativa ainla, ford, 1933; Pplitis, Le probiéme des limi- importación de esclavos negros en Amétations á la souveraineté et la théoríe de rica. l abus du droit Recueil des Cours de 5. Inadmisibllidad, anta el Derecho de l Aeadémie de Croit International 1925, Gentes, de los compromisos prohibitivos I; (Ch. Rousseau, ob. cit. del establecimiento de Por otra parte, es principio universal- la ciudad de Gibraltar. moros y judíos en mente reconocido que una estipulación Es digno de observarse, como dato psique limite la soberanía de un Sstado debe interpretarse en sentido estricto. En caso cológico favorable a Hispana, que en tode duda, la limitación de la soberanía no das las conversaciones y ios intentos emse presume American Journal of Inter- prendidos para recuperar el Peñón, Inglaterra ha reconocido- -tal vez inconsciennational Law 1934, pág. 770. t? na limitación al ejercicio de la so- temente- -su expoliación, al emplear reiteberanía de un Estado dentro ¿de los limi- radamente, en su correspondencia, la pates de su propio territorio ño puede es- labra restitución Jorge I le escribía a tablecerse sino sobre la base de una es- Felipe V, en 1 de junio de 1721, una carta tipulación expresa y nunca inducirla de en la que decía: ...no me detengo ya Winston Churchi. íl sostenía e i ios Comunes, estipulaciones referentes a otro objeto. en asegurar a V. M. mi prontitud a sa- en 1943, la vigencia de un Tratado de... 1373, Revue Genérale de Dioit International tisfacerle por lo que mira a la restitu ¡Cuatro siglos anterior al de Utrecht! Public Íüi 2. página 461.