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ABC. VIERNES 1 S DE DICIEMBRE DE 1953. EDICIÓN DÉ LA MAÑANA. PAG. 37 tuada en frío, con los ojos muy abiertos ante la opinión mundial y eventualmente ante la China roja, dio entrada anoche a España, con los quince restantes países de la lista, recomendada por el Consejo de Se- i guridad. Por la noche, apenas terminada la sesión del Consejo, se reunió la Asamblea General en pleno y aprobó definitivamente el ingreso de los nuevos miembros. Desde hoy, por primera vez, como digo, España, Ita- i lia, Portugal, Finlandia, Austria, Rumania, Hungría. Camboya y el resto de los nuevos países tienen escaño en la sala de la Asamblea. La toma oficial de posesión de los delegados permanentes se efectuará en la primavera: Está gestionándose la suspensión dé la décima sesión para mañana y su reanudación en abril. Creo; que puede darse por segura esta noticia. Entonces tomarán posesión oficial las nuevas Delegaciones, ha- RUSIA VUELVE A EJERCER EL España intervino ya como miembro en la sesión de ayer de la Asamblea General EL NOMBRE DE NUESTKO PAÍS SUSCITO APLAUSOS VARIAS VECES A B C en las Naciones Unidas: Manifestaciones de los señores Erice y Areilza a nuestro corresponsal Nueva York (Nac i o n es Unidas) 15. (Crónica telefónica de nuestro corresponsal. Cuando el embajador extraordinario y observador español en la O. N. U. se sentaba esta mañana, por primera vez, en el escaño marcado con el nombre de Spain en la vasta sala de la Asamblea General, se pasaba la mano por la frente, como si le doliese la cabeza. No había para menos. Porque D. José Sebastián de Edice acababa de vivir las dos más asombrosas jornadas de su vida de diplomático. Las dos más asombrosas jornadas que yo recuerdo, a mi vez, en la vida de la O. N. U. Anteayer, martes, al cabo dé largos y difíciles meses de trabajo para el ingreso de dieciocho países en la O. N. U. entré, los cuales se encontraba España, todo se había derrumbado súbitamente China había mantenido, impertérrita, su posición frente al ingreso de Mongolia Exterior; Rusia se había opuesto a Corea y al Vietnam; China había vetado, desencadenando así la avalancha de los vetos soviéticos. Uno tras otro, los países no comunistas fueron bloqueados por el brazo en alto de Arkady Sobolef, el jefe delegado- soviético, en medio de una sala tensa y. escandalizada. La paciente obra de años para abrir las puertas de la, O. N. U. a los países del mundo fue pulverizada en quince fatídicos minutos. En la sala había una impresión de catástrofe, corno si la O. N. U. se hubiese cerrado a sí misma, todos Jos caminos de supervivencia y utilidad internacional. El observador de Ceylán tomó el avión aquella misma noche y. marchó a su, país. Pero alguien le detuvo en el camino, por teléfono... Ayer, miércoles, como una película que se pasa del revés, del fin al comienzo, ¡as ruinas del día anterior se pusieron en pie, los titulares de Prensa fueron rectificados, los denuestos se convirtieron en sonrisas. Rusia hizo marcha atrás. A un precio. En realidad, después del increíble estrépito del día anterior, tuvo conciencia de su responsabilidad ante la opinión del mundo y no se atrevió a hacerle frente. Retrocedió a una posición de flexibilidad, de un oportunismo asombroso. El precio fue Japón. Entre las dieciocho naciones o ninguna que exigía el día anterior y las diecisiete que proponía Estados Unidos, el delegado soviético se quedaba en dieciséis, todas menos Mongolia. que no tenía remedio en ningún caso, y el Tapón, que puede ser para Rusia prenda del mañana. Hubo la posibilidad de que, en lugar del Japón, se exigiera la exclusión de España. Pero lo pensó mejor. Japón puede ser, en 1056, el precio que la O. N ¡U. pague por el ingreso de la China roja. Será otro gran, debate mundial. Ackn- ls. con España existía el peligro- -conocido por los rusos- -de una rebelión de los votos iberoamerinos y árabes en la Asamblea General, s ta fantástica pirueta soviética, ef. ec- OMEGA Q Uno de los relojes de pulsera de más exacta precisión que puede Vd. poseer es el Omega 30 mm. En Í 946, el Observatorio de Ginebra admitió relojes de pulsera para sus famosas pruebas anuales de precisión. Seis yeces desde entonces el Omega 30 mm. ha sido conside- 4 rado el mejor entre los soberbios relojes de pulsera que competían cada aña para la codicia, da recompensa. OMEGA N. 73 b Calibre 30 mm. diámetro 35,5 mm. Segundero normal. Caja de acero Inoxidable. Esfera con cifrai ds oro. Garantía de origen. 1.500 Pfc OMEGA N. 740 Calibre 30 mm. diámetro 35,5 mm. Segundero central. Caja de acero inoxidable. Esfera con cifras de oro. Garantía de origen- 1.600 Pfc