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CUBA TIENE SU GALLO DE MORÓN Escudo de Morón, El presidente Batista inauguró recientemente él simbólico monumento Por Francisco RODRÍGUEZ BATLLORi N lejano y asiduo lector de A p C el notable abogado y periodista cubano. subdirector. de la cadena de emisoras de Lá Trocha, don Benito Llanes Reciño, tiene la atención de comunicarnos en. reciente carta la oportuna coincidencia del articulo gue publicamos no hace mucho tiempo en estas mismas páginas sobre la conocida anécdota del gallo de Morón con el propósito- convertido ahora en realidad- -de erigir un simbólico monumento al famoso implume andaluz, en un céntrico parque de la ciudad camagüeya U Primer plano del gallo de Morón ett el monumento que le han dedicado les cubanos, en Camagüe? na de ftiorón, en la entrañable isla del Caribe. REPÚBLICA D E CUBA Í ROV. DE CAMAGUEV MUNICIPIO DÉ MORÓN ALCALDÍA U fraterno saludo al Morón de España n del Morón de Cuba a través áeX A C de B Madrid, publicación ranonbre i n t e r nacional. J CZX- Morón, CibtógQey, Cuba, a 30 de Septiembre de 1955. Manuel Pardo Jiménez, Alcalde Municipal. Salpicada de cayos, lagunas y verdes campos Iferttces, donde crece la caña dulce y ofrecen su aroma el mango y el mamey, la extensa comarca moronense es una de las más fértiles y ricas de la isla de Cuba. Granero- importante- de La Habana, alcanza las niayores cifras en la producción: agrícola del país y Constituye uno de í íos, de o puntal jfvbásicos de su economía. alpn el- siLa ciudad? de Marón, fundada para nosglo WJ l por españoles, conserva p otros ia inefable atracción de sus suinas j vestiglos genuinamente hispánicos. IAl iniciarse la guerra del 68, y para evitar las frecuentes: incursiones de insurrectos ca l- itaagüeyanós y villáreñQS en las lineas es páñolas, el capitán general do Blas Villate, conde de Valmaseda, propuso al Ministerló de la Guerra construir una trocha o linea fortificada que atravesara la isla d e l mar a mar. Fue ésta una via abierta a través de bosques vírgenes e impenetrables, donde abundaban los árboles corpulentos y centenarios. El clima y los insectos mortificaban a los ingenieros militares espa-