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HACE VEINTE AÑOS JUAN Í NJtí: i6 POMBO 1, 1 N UNA PEQÜfÑA AVIONETA; CfeüZO EL ¡ATLÁNTICO Su record -dieciséis horas y cuarenta y déte minutos- -fue reconocido por la Federación Aeronáutica Internacional PorÁNDRES 81 puebla de L redo, oangragado en playa para despedir al Intrépido aviador Juan I91 K 0I0 Ponibo, nte tle partir para e) vuelo Méjico, en 1885, (Poto OH. d I p s p l i é L J UAN Ignacio Pombo esté, de paso, en Madrid. Sus negocios le obligan a residir al otro lado del Atlántico, en Méjico, desde hace once años. Pero a Juan Ignacio le tira España y necesita, de vez en cuando, volver a ella: ver a deudos y amigos y charlar con ellos, recordar hechos pasados, respirar él sol y el aiíe de la vieja España constituyen para Pombo el mejor descanso. Muchas veces quisiera dilatarlo indefinidamente, pero la voz de la obligación y de los intereses le reclaman en seguida. Y por eso las vacaciones de Juan Ignacio Pombó son siempre brevísimas. Hablar con Pombo constituye un placer gratísimo para el interlocutor. El tiempo se desliza a su lado casi sin sentirlo. Juan Ignacio Pombo es un excelente conversador. Las palabras brotan fluidamente de sus labios y las ideas encuentran en ellas la expresión más justa, más exacta. Habla con voz tenue y sólo se interrumpe para encender, uno tras otro, incontables cigarrillos que luego fuma con cierta voluptuosidad. Pombo es medianamente alto y de rostro enjuto, lias gafas le dan un aire desusadamente serio, profesoral. Sin embargo, la risa franca que acude con facilidad a sus labios le transforma en un muchacho jovial. Tiene cuarenta y dos años. DONJUAN POMBO, PROPULSOR DE LA AVIACIÓN DEPORTIVA Juan Ignacio me habla de su padre, don Juan Pombo Ibarra, y de su madre, doña Consuelo Alenso- Pésqüera, hija de los marqueses de este mismo nombre, que es ahora una anciana erguida, jovial y alegre, cuyos rasgos fisonómicos aparecen en el hijo claramente dibujados. Me habla también de sus hermanos, de Teodosio, millonario del aire y viejísimo- -no por la edad- -piloto de Iberia; de Rafael, teniente coronel de Caballería. De Teodosio me dice que le considera cómo uno de los mejores pilotos de España y, desde luego, muy superior a él prófesionalmente. -Mi padre Pera un giran sportijnan tiraba a pichón, jugaba al polo... Era también un excelente automovilista y un gran piloto, hasta el punto de que puede considerársele como el propulsor Qe la aviación deportiva española. Obtuvo él título en Pau y su primer avión fijté un Bleriot él San Ignacio Era, además, un hombre extraordinario: mostraba la misma sencillez en una recepción palaciega- -gozaba de la amistad de Su Majestad el Rey don Alfonso Xm- -que cuando alternaba con los pescadores. Estos le querían tanto que le llamaban Juanlto Pombo. i i él vuelo trasatlántico Iba a encontrar, pero no me disuadió. pombo me recuerda la revolución de 1934 y se rie al revivir episodios de su vida en aquellos azarosos días: vendió A B C en las calles madrileñas y condujo un tranvía durante la huelga. Ya entonces el proyecto estaba maduro y faltaba sólo ultimar los detalles. ¿Desde cuándo preparaba usted el viaje? Apenas titubea un instante. -X esde fines de 1933. Sabia estudiado minuciosamente todo y, por ñn, me decidí a realizarlo. Pensaba, sobre todo, en ía gloría Que a España daría mi triunfo si es ¡que conseguía vencer. Expuse en San Juan Ignacio nació en r Santander y en todo momento ha demostrado su j gran amor al terruño. En su padre encontró un amigo y un consejero, tía él aprendió el respeto qué se debe a Dios y a la Patria... -Mi padre nos decía siempre que nada importa la vida cuando hay que defender a la Religión o a España. A los quince años Juan Ignacio es ya piloto- Recibió lecciones i de su hermano Teodosio. ÍT juntos fundaron en Bilbao una Escuela, donde podían aprender a volar futuros aviadores. Donde hoy está el aeropuerto dé Sondica existía un, campo de fútbol. Los hermanos Pombo lo hicieron suyo mediante una indemnización y lo convirtieron en aeródromo. i- Tres anos después tuvimos que dejar nuestra Escuela. Rabia cambiado la situación política. Ya conoce! usted nuestra ideología. Teodosio ingresó como piloto en la LAPE y yo me dediqué a volar, alternando mi afición con otras actividades. Va entonces proyectaba cruzar eí Atlántico en una avioneta. Mi padre me expuso todas las dificultades que para realizar Don Juan Pombo (barra. (Foto Vázquez.