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ABC. VlÉftNÉS 28 DÉ 5 5I Ü 15 ft 6 DÉ 195 Í. EÓÜDlOTJ ibfc LA BÍASANA, PAG. 44 zándose por el plano inclinado en que ya se mueven, llegará un momento en que sea la radio el lugar donde. todo desafuero tenga su asiento y todo lo ramplón, sú mejor acomodo. LA RADIO Y SUS EXCESOS Parece que existe una actitud, generalizada, de recusación a los oficios parlantes de la radio tal como ahora los ejercen muchos de sus profesionales y adjuntos. Lo prueba la reacción producida en el público- -comentarios, cartas, informaciones de Prensa- -en cuanto el ABC aludió al problema de las radios matritenses y provinciales para señalar defectos, por excesos tomados. Clavo que han venido remachando numerosos lectores con sus oportunas observaciones. Así, pues, merece la pena insistir y ampliar sobre lo dicho y recoger puntos principales expuestos por algunos comunicantes. Uno de éstos, el conde de Bailen, trataba el aspecto concreto de la dicción y cultura de los locutores. Contra sus afirmaciones y cori propósito de rectificarlas se alzó el locutor don Vicente Marco, a quien no le due- len prendas para declarar que hay malos locutores, locutores regulares y muy buenos locutores Es evidente que si existen los primeros con la notoria abundancia que nadie discute, ello basta para dejar en pie las censuras del conde. El cual, por otra parte, reconocía en su carta raras excepciones 1 En efecto, son muy raras. Punto digno de anotarse es el que se refiere a la publicidad y anuncios radiofónicos. Aceptamos que es éste un campo en el que no caben muchos refinamientos normativos, pero sí cabe la adopción de una medida general que evite el tono populachero en la propagancVi. Hay, por ejemplo, en algún programa relaciones de premios de cincuenta pesetas- -o de ciento o de mil, la cantidad no importa al caso- -concedidos por tal o cual empresa y pregonados por el locutor, que son todo un poema. El locutor se hace de mieles y de gárrula cortesía para el favorecido que le contesta ante el micrófono con la trivialidad y el azoramiento naturales en personas no acostumbradas a dirigirse al público. Pero no por ello el diálogo es menos ridículo. Hay también descripciones detalladas que a na: die importan dé personajes que nadie conoce, salvo en su hogar, y del cual personaje se explican- -como dice otro de nuestros comunicantes, el Sr. San tiago G. Escalona- las particularidades de su familia, el color de su pelo y BU habilidad y estudios Se oyen a veces, y esto es un detalle, gracias y chicoleos dé esos que llaman castizos, dedicados por el locutor a la sin duda jacarandosa artista que comparece ante el micrófono. Viene, asi mismo, dándose, y esto no es un detalle, cierto teatro invisible que, si fuese también inaudible, resultaría perfecto. Otro punto importante es el que co 1 mentó hace pocos días, en estas columnas, el conde de Orellana, al examinar el problema de la radio en su relación con el deporte: ¿Puede haber, -decía- -un jugador que domine sus nervios y corriga practicar debidamente su- de porte si tiene que soportar, al mismo tiempo, las altisonancias de. una radio que funciona casi de sol á sol, utilizando sus más potentes altavoces? Y alude luego a los estragos que en, los nervios de los jugadores producirán las estentóreas emisiones de una estación no ha mucho establecida en los alrededores de Madrid, en una zona donde se hallan los campos de deporte del Club de Campo, la Real Sociedad Hí pica, el Parque Sindical Deportivo de Puerta de Hierro, la Sociedad de Po mentó de la Cría Caballar y el Real w íf. ub de Puerta de Hierro. Volvemos a decir que es necesario y urgente dignificar, en cuanto a cali, dad, el estilo radio en todos sus! aspectos, ya que prevalecen los negativos sobre los positivos. De lo contrario, y si continúan log. estilistas de marras desli- NI POR FALTA BE AUMENTOS NI POR NINGÚN OTRO MOTIVO SE PRODUCIRÁ UN ALZA SÚBITA DE PRECIOS ÍReüs 27. A mediodía, en el teatro Fortuny, se celebró la Asamblea plenaria de los avicultores nacionales, bajo la presidencia del ministro de Agricultura, D. Rafael Cavéstany. El jefe nacional del Sindicato de Ganadería, D. Diego Aparicio, subrayó la labor realizada por este Sindicato para facilitar a la avicultura los medios que faciliten, su progreso. A continuación el ministro de Agricultura pronunció un discurso, en el que. prometió apoyar las justas peticiones de los avicultores españoles, y expuso su. opinión acerca de Iqs cuatro temas que han sido objeto de estudio, por la Asamblea: sanidad, alimentación, control avícola y expansión comercial. En cuanto al primero- -dijo el ministro- -hacemos todo aquello que nuestros limitados medios económicos nos permiten. Quiero establecer un intercambio de técnicos en esta materia con el extranjero. A estos fines ofrezco que un grupo. numeroso de técnicos se trasladan fuera de España para estudiar los últimos adelantos, y que de fiíera. vengan. a- q. uí técnicos para formar elementos bien preparados, a los que podamos dotar de todos 1o s medros más eficaces para combatir el azote de las. plagas. La alimentación es el problema clave, y en este aspecto tengo la ilusión de colocar a nuestro país en el grado más alto del progreso. Si el mercado nó se halla bien abas- tecido de todos los elementas necesarios, la gran masa de avicultores no puede utilizarlos, y. heñios de dar una orientación técnica a la alimentación, de acuerdo con las necesidades, en un plazo de meses. Para ello el Ministerio ha sacado ya a concurso grandes instalaciones de alfalfa desecada. En segundo lugar, haremos que no falten los piensos correctores, que serán puestos al alcance de. todos, ya que son indispensables para la mejora de la ganadería. En el aspecto del control avícola, el Estado se basta para realizarlo, si bien es fundamental vuestra ayuda y la del SindicátoV El Estado ejercerá su función coofd: haiicló todas las actividades e inspeccionando y promoviendo las iniciativas particulares. En lo que a la expansión comercial sé refiere, es un afán del Ministerio la vigilan- cia de los precios de los productos avícolas para que sean justos. No debéis tener miedo a que venga una importación que hunda ¡os precios, y, por otra parte, gracias a Dios y a Franco, la. seguridad con que se desenvuelve actualmente la economía nacional permite afirmar que tampoco se producirá en ningún momento, ni por falta de alimentación ni por nin. arún otro motivo, un alza súbita de precios. Terminó su discurso el Sr. Cavestány manifestando a los avicultores que estén seguros de que sus conclusiones serán acogidas con cariño. s Terminado este acto, el Sr. Cávestany y acompañantes visitaron algunas importan- tes granjas avícolas de la ciudad y luego fueron obsequiados por la Comisión organizadora dé la Asamblea con un almuerzo a! que también asistieron las autoridades provinciales y locales. Seguidamente, e! señor Cavestány y las personalidades de su Departamento emprendieron regreso- a Madrid en ióC á Qiscurso del ministro de Agricultura en Réus SEMANALES para seguir GRATIS cualquier curso CCC