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ABC. JUEVES 27 DE O C T U B R E DE 1955. EDICIÓN DÉ LA MASANA. PAG. 37 bían muerto antes de la II República. El filósofo vasco Miguel de Unamuno se quedó en España al estallar la guerra de Lii beración, pero murió antes de que termi- nara. Ortega y Gasset se marchó, y los republicanos no se lo perdonaron nunca, aun cuando ahora, una- vez muerto, serán; pro- dablemente, más caritativos. Sin embargo les hizo daño cuando Ortega regresó a España, en 1949, para trabajar y escribir de nuevo, después de doce años en el exilio. El Gobierno- -escribió entonces Ortegar- -no se ocicpa de mi y no se interfiere con migo en lo más mínimo. En los años vitales de sn carrera, José, Ortega y Gasset fue una tea, cuyas ideas afectaron profundamente al curso de la historia española. Con alguna justificación fue llamado el filósofo de la II República que empezó con el derrocamiento del Rey Alfonso XIII, en 1931. Pero casi inmediatamente Ortega repudió a la República que acababa de Organizarse. No era su República; no era una República ideal. Pero tam- poco, como todo el mundo sabía, amaba Or- tega y Gasset al fascismo. José Ortega y Gasset- -concluía el editorial del New York Times -fue un fracaso en, el sentido de que España se encuentra todavía fuera de Europa. Sin embargo, las ideas no fracasan nunca completamente ni mueren jamás. Los tiempos estaban desquiciados para Ortega y Gasset, pero España vive y vendrán otros tiempos, y cuando ven- gan España será una parte de Europa, y nadie dirá que José Ortega y Gasset fue un fracaso. Contra este criterio va dirigida la carta abierta del embajador español, cuyos primeros párrafos he dado al principio de este despacho. La: carta del Sf. Areiha continúa diciendo: Ortega y Gasset fue un ciudadano honorable, respetado y admirado. En 1930 creía que España necesitaba europeizarse y recomendó expresamente lo que había que hacer, para que nuestra nación fuese un miembro de Europa. El- resultado fue una terrible catástrofe y la guerra civil, que nos costó un millón de bajas y pérdidas materiales y culturales irreparables. Ortega, que fue, por encima de todo, un ferviente español, fue el primero en confe- sar públicamente su error y en oponerse a la política de la República española, como un puro desatino que empujó al país al caos y a la anarquía. En 1936 tuvo quemuir de su, escondite de la España, roja porque grupos de izquierdistas le perseguían como fascista peligroso Entonces comprobó por experiencia personal el significado de una Rebelión de las masas cuando d es- tas les empujan la demagogia y los agente. 1! extranjeros. Nadie dirá ni creerá en España- -termina la carta del Sr. Areiha- -que Ortega, y Gasset fue un fracaso. Su brillante estilo, único, hasta cierto punto, en la literatura española; su penetrante análisis de los hechos históricos, culturales y sociales; su amor apasionado hacia una España mejor; su afán da progreso, cultura y cooperación internacional fueron semilla que cayó en suelo fértil; en las Universidades la juventud de hoy lee con interés creciente las obras de nuestro gran filósofo moderno. No vamos a dejarnos engañar de nuevo por frases vacías sobre si somos o no somos europeos, -ni nos dejaremos empujar en la trampa de la revolución política. El mismo Ortega- y Gasset escribió una ves que nada hay de más insincero y ajeno a la realidad que las frases estereotipadas. r- Jpié María MASSIP. ILEMANIA LLORA U MUERTE DE DON JOSÉ ORTEGA Y GASSET Todos los periódicos han dedicado especial atención a su vida y su obra ftB C EN WASHINGTON: UN EDITORIAL DEL NEW YORK TIMES Y UNA PONDERADA E INTELIGENTE REPLICA DEL EMBAJADOR ESPAÑOLÉ SR. AREILZA W a shin g t o. ji. -europeización. Aun cuando demasiado jo (Crónica recibida por ven para ser inscrito en ella, Ortega fue correo. Con la ma- uno de los cuatro grandes intelectuales que r yor so resa me ie constituyeron la que se llamó generación del 98 Joaquín Costa y Ángel Ganivct hav. rtu -j A- f- r enterado esta mañana, al leer su editorial sobre José Ortega y Gasset, de que PARA NIÑOS Y MUCHACHOS nosotros, españoles, no pertenecemos a Europa empieza uno carta abierta del embajador de España en Washington, D. José María de Areiha, al diario Nezv York Times replicando a un editorial reciente de dicho periódico, relativo a la vida y las ideas del autor de España invertebrada El periódico publica en su edición de esta mañana la carta del embajador. Hace mucho tiempo- -dice el Sr. Areiha- -que alguien escribió que África empieza en los Pirineos, queriettío decir, más o menos, que- España era un país africano, lo cual, dicho sea de paso, no es un insulto, sino un honor. Veo que ttstedes insisten en colocar a España al margen de la cultura occidental, como si dos mil años de historia pudieran ser borrados o ignorados porque así lo desee un. periodista contemporáneo. El editorial a que se refiere la carta del Sr. Areiha, publicado por el Neiv York Times después de la muerte de Ortega y pass et, decía, entre otras cosas: La muerte de José Ortega y Gasset traerá un montón de recuerdos a todos aquellos que son lo bastante viejos para acordarse de la revolución republicana española, la guerra civil y el gran conflicto intelectual del siglo, que España tiene todavía que resolver. ¿Tiene Europa que terminar para siempre en los Pirineos, o formará parte España de Europa algún día? Esa fue la gran batalla a la que Ortega y Gasset dedicó su vida, como el campeón de la C M J jt l EL PRESIDENTE DE PORTUGAL, Admirables colecciones RECIBIDO OFICIALMENTE POR de LTV CITY Londres 26. El presidente de Portugal, OTOÑO e INVIERNO Craveiro Lopes, y su esposa, fuerorrhoy recibidos oficialmente por la City con un banquete celebrado en el Guidhall, ofrecido por el alcalde, sir Seymour Howard. Antes del banquete el presidente Craveiro Lopes celebró dos recepciones diplomáticas en el palacio de Buckingham; primero, de los embajadores de la Commonwealth, y luego, de los jefes de otras Misiones diplomáticas acreditadas en Londres. El alcalde entregó al presidente- portugués el texto del discurso que iba a pronunciar para darle la bienvenida, escrito en pergamino y encerrado en una caja de plata. Estoy profundamente emocionado- -dijo el Jefe del Estado portugués- -por el elogio de la alianza de nuestros dos países, hecho con tanta elocuencia, y me siento agradecidísimo a la- extremadamente amable y cautivadora forma en que la ciudad nos lia recibido a mi esposa y a mí. e. Abrigos. Trajes de pantalón largo; golf y corto. 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