Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
-No se lo iba a decir... Son ya muchos. ¿De bordadora? -Toda mi vida. No he hecho otra cosa. Nací en Villaseca de la Sagra (Toledo) donde todas las mujeres bordan. -Y usted destacó y se vino a Madrid, ¿eh? -La clientela está muy contenta, sí. ¿Qué borda? -Juegos de cama, mantelerías, ropa interior... ¿Piensa en otra cosa cuando borda? -Según. Cuando bordo juegos de cama, si puedo pensar en otra cosa. Usted ya me entiende. ¿Hacen mella las máquinas? asta cierto punto. Pero las maquinas no pueden hacer los realces que hacemos nosotras. ¿Perjudica a la vista este oficio? -Sí. Pero es mentira esa de que nos quedamos ciegas. ¿La factura mayor que cobró? -Hace pocos días cobré catorce mil- pesetas. -Quemaduritas, enganchones en el Metro polilla... ¿Se zurcen mejor o peor las telas de ahora? -Peor, hombre, ¿No ve usted que son géneros artificiales? ¿Zurcen también el nylon -Sí, pero es ingratísimo. Como la alpaca y la tela salvaje, que tanto se lleva. MODISTA LolUa Ortega. Alcalá, 30 mejor época para la modista? -Desde ahora hasta enero. Después, la primavera, que es más bpnlta para nosotras, porque se trabaja en cosas más alegres. ¿Es ingrata la moda actual para las modistas? -Al contrario: es práctica, elegante, fina y muy sencilla. ¿Y barata? -No. Generalmente se hacen vestidos, chaquetas y abrigos, el juego completo, ¿sabe? Y cuesta mucho dinero. ¿Ha cambiado mucho la moda en relación con la del año pasado? -Bastante. -Vamos con las líneas. -OLa línea H no la puede llevar la mujer española. Esa línea la puede llevar la mujer francesa y la americana, que son altas y delgadas, por lo que siempre han cuidado más de la línea. ¿La española, no? -Hasta ahora no se ha preocupado demasiado en tener una figura estilizada. ¿Qué labor abunda más en el taller, hoy? -Trajes de novia. Los meses de septiembre y octubre es cuando más bodas se celebran. ¿Y menos? -En invierno. ¿Cuál fue la moda más difícil de confeccionar? -La que se impuso hace seis años cuando se llevaban los vestidos tan largos. Era una moda muy complicada y fea. Por eso pasó rápidamente: ¿Es elegante la mujer española? -Si; viste bien. Se gasta el dinero, entiende y sabe apreciar el trabajo, que es más importante para nosotras. ¿Qué tal las modistillas? -Son unas chicas saladísimas. Pero ahora tenemos pegas: no sé qué pasa que ya no abundan como antes; quizá porque ahora son muchachas más finitas, de clase mas acomodada. La chica de condición más humilde tira más para la fábrica. ¿Cómo se explica esto? -Porque aquí hay temporadas en que se descansa y ellas necesitan llevar el jornal diario a casa. Diga usted también que las cafeterías han contribuido igualmente a esta escasez de muchachas para el taller de costura... -Oficios nuevos... S. C. ZURCIDORA Ascensión Padilla, Torrijos, 16- -Hay que tener mucha paciencia para esto, ¿verdad? -IFigúrese! ¡La paciencia que yo habré derrochado en veintinueve años que llevo zurciendo I- ¿Se hacen muchos sietes -Ahora las caídas de moto dan mucho trabajo; no son sietes son setecientos Aquí me han traído americanas partidas en tres y cuatro pedazos. Ahora que en cierta ocasión nos trajo una americana un artista de cine que, i válgame Dios! no sé dónde se había metido; tenía las solapas desgajadas. Con decirle a usted que después de zurcida dijo que iba a exhibirla en la Puerta del Sol como una obra de arte... ¿Quién fue ese artista? -Alfredo Mayo. ¿Compensa económicamente derrochar tanta paciencia? -Trabajando mucho, sí. ¿Cobra a tanto el centímetro? -No; a cálculo. ¿La mayor cifra que usted cobró? -Trescientas pesetas. -Aparte las americanas que se caen de las motos ¿cuál es el accidente más corriente que sufre la ropa?