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ABC. MARTES 11 DTÜ O C I Ü f l K Í OT 1 SS. -EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 49 la Cruz Roja, donde dispuso el trasladd de los otros cadáveres. EL LUGAR DE LA TRAGEDIA Además, el Juzgado practicó la diligencia de reconocimiento e inspección del lugar de la tragedia- -Dehesa de la Villa, final de la carretera, próxima a la calle de Francos Rodríguez- -En la primera curva subiendo a la derecha y fuera de la carretera, a unos seis metros, estaba el coche Mercedes, de dos asientos, tipo competición, con matrícula roja 3333 TTA 75, con la parte trasera empotrada en el tronco de un árbol como de metro y medio de alto, que fue tronchado por el golpe. El vehículo tenía roturas del faro derecho, parachoques y un neumático. Uno de los testigos del accidente, don Manuel Ortiz Izquierdo, guardia de Tráfico, que prestaba servicio cerca- de la meta, dijo que vio subir el vehículo a una velocidad de 180 por hora: El automóvil se salió de la carretera a la derecha, rodando por la tierra próxima, y desde allí se lanzó, atravesando la carretera, después de producir las víctimas, para estrellarse contra el árbol. Los heridos y otros testigos coinciden en absoluto en explicar la forma en que se produjo el accidente que queda relatado. EL PILOTO, ILESO El conductor del coche, D. Luis D Antin Carrillo de Albornoz, es natural de Madrid. Tiene treinta y cuatro años, soltero, y vive en General Pardiñas, 57. Dijo que lo único que recordaba perfectamente era que el coche se le salió a la derecha, a la arena, y aunque no puede precisar lo que sucedió después, declaró que, sin duda, por instinto y como acto reflejo trataría de enderezar la direcqión y el vehículo, lanzado, se dirigió hacia el lado contrario, donde había público. Atribuye al car no protector el haber salido ileso. Corría en la prueba por sport y no está a sueldo de ninguna casa. Ya había intervenido en cinco carreras, dos de ellas en Paris, y está en posesión de toda la documentación para conducir coches de gran velocidad. El vehículo es propiedad de don Eduardo Chalons, vecino de París. El Sr. D Antin prestó declaración anta el juez de guardia, que decretó su procesamiento. deportivamente, la competición estuvo por bajo de sus posibilidades. Ineiuso el vencedor absoluto de la prueba, D. Luis D Antin, se mantuvo a lo largo de la ascensión con un excesivo margen de motor. El Mercedes 300 -gemelo del triunfador en las Mil Millas de Italia y acaparador de otros valiosos triunfos- -tiene potencia y cualidades mecánicas suficientes para superar esos ochenta y nueve kilómetros y pico de promedio conseguidos el domingo. También el Pegaso puede alcanzar un promedio más brillante, aunque es muy posible que el excelente piloto Antonio Creus que lo condujo actuara bajo la tremenda impresión de la catástrofe (de la que damos cuenta más arriba) ocurrida momentos antes de su salida. Igualmente, Jesús Sáiz, piloto exper. to, que llevaba un Austin- Healey, pudo conseguir mejor clasificación; pero él fue quien pasó por el lugar del accidente después de ocurrido. Eliakin, con Dyna- Panhar hizo una magnífica media (73,891) y Antonio Fernández Diez, mejoró su propia marca con el viejo y cuidado Delahaye, que, en sus manos, parece joven. C e l a y a llevó su Triumph a 85,066 kilómetros por hora en una subida brillante y espectacular. En la serie motocicletas se batieron algunos records pero permanece el que Del Val estableció con Mondial 125, tal vea porque Corsin, con M. V. perdió algún tiempo en los primeros metros. No obstante fue vencedor en 125 c. c, realizando una escalada preciosa de conducción y conociaüento ds su montura, que al- CUATRO ESPECTADORES MUERTOS Y VARIOS MAS HERIDOS EH LA CARRERA MOTORISTA SUBIDA DE LA DEHESA DE LA VILLA Rebasada la linea de meta, un coche de gran cilindrada se despistó cuandQ rodaba a 170 kilómetros por hora, arrollando al público; el piloto resultó ileso LA TRAGEDIA SE PRODUJO EN EL PENÚLTIMO MOMENTO DE LA PRUEBA EN LAS CURVAS FINALES DE LA CARRETERA Y Por un imponderable técnico, al margen de las medidas de protección, se produjo el domingo un. gravísimo suceso en la carrera en cuesta Subida a la Dehesa de la Villa que con carácter mixto- -motocicletas y automóviles- -había organizado el Real Moto Club de España. Somos los primeros en lamentar el hecho que abatió su signo trágico sobre los espectadores. Se habían tomado todas las medidas de seguridad y, sin embarga, se produjo la tragedia. Ni al piloto ni a los espectadores se les puede culpar del suceso; a los organizadores, tampoco, pues nada quedó al azar. Si el progreso mecánico y técnico requiere estas competiciones, sería conveniente que. de subsistir, se realizaran con más disciplina en el público y aumento de la protección, por costosa que fuera la instalación pYecisa para ello. Indudablemente, la velocidad de los automóviles rebasa hoy las fronteras de lo previsible en punto a detención ante cualquier contingencia que lo exija. En toda carrera gana, por lógica, el que llega en menos tiempo, sin que cuente para nada el mecanismo de retención del vehículo; es decir, el que entra en acción desde el momento de la velocidad yiáxima a la parada absoluta. Si para vencer en cada competición se valorase no sólo la velocidad a que se rodó, sino el complemento de la- distancia para detener ese mismo bólido, el progreso del automovilismo tendría un desarrollo paralelo, que hoy no existe. Porque los departamentos técnicos se preocuparían no sólo de que los vehículos corran más, como hasta ahora, sino de qué se detengan mejor y más rápidamente que en la actualidad, lo que, transplantado de las pruebas deportivas a la circulación en las grandes urbes y en las carreteras, influiría en la disminución de la angustiosa estadística mundial de accidentes cotidianos. i Después de la catástrofe de Le Mans, estos lamentables contratiempos en otras pruebas deportivas constituyen un urgente llamamiento a las más reforzadas medidas de seguridad. Cuatro espectadores muertos y varios más heridos- -uno de ellos de pronóstico gravísimo- -resultaron el domingo al despistarse en la Subida de la Dehesa de la Villa el coche Mercedes 300, conducido por D. Luis D Antin Carrillo de Albornoz. La tragedia se produjo cuando el vehículo- -que rodaba a 170 kilómetros por hora- -había rebasado la línea de meta. Fue entonces cuando el coche hizo un extraño y se despistó, primero hacia la derecha, para crua r velozmente a carretera e ir a estrellarse contra un árbol, a la izquierda, después de producir las víctimas El piloto- -que resultó vencedor; de la competición organizada por el B. M. C. de E. -salió indemne del vehículo, que sufrió grandes desperfectos. LOS JV 1 UERTOS En la Casa de Socorro de Cuatro Caminos ingresaron los cadáveres de Julián García Zubiarre, con domicilio en Torrecilla del Leal, 28, y Pablo Botos Hernando, de setenta y trss años, que vivía en Francos Rodríguez, 45. Además fueron asistidos Donato Martínez Izquierdo, de cincuenta y siete años, empleado, con domicilio en Calvo Sotelo, 9, y Domingo Jiménez Irueta, de veintiocho, que vive en la calle Coruña, 2. Ambos fueron trasladados al Equipo Quirúrgico, el primero con fuerte traumatismo toracoabdominal. de pronóstico gravísimo. Al hospital de San José y Santa Adela fueron trasladados los cadáveres de Severo de la Morena Fernández, de sesenta y cinco, años, albañil, domiciliado en ViJlaamil, 17, y Leandro Garnacho Martínez, que. habitaba en la calle Tomás López, 6. El Juzgado de guardia, que intervino inmediatamente, recibió la primera noticia por aviso telefónico de la Casa de Socorro de Cuatro Caminos. Trasladado allí el Juzgado, constituido por el magistrado Sr. Blanco; secretario, D. Julián Zubimendi; oficial, D. José Luis Miranda, y agente judicial D. Herminio Sanz, ordenó el levantamiento de los cadáveres y comenzó a tomar declaraciones. Después la autoridad judicial se dirigió al hospital de Al margen de la tragedia que ensombreció la carrera en cuesta Subida de la Dehesa de la Villa debemos decir que, VAFJOS RECORDS MOTOCICLISTAS, BATIDOS GRAN CONFORT PISOS SÜPERLÜJO Calefacción y agua caliente central con quemadores automáticos y termostato de regulación. Refrigeración y acondicionamiento de aire. Grupo electrógeno. Garaje. Antenas de, radio y televisión. Depósito de agua de reserva. Aislamiento térmico total. Visitarlos: Castelló, 7. De 11 a 1 y de 5 a 7. INGENIEROS NAVALES ACADEMIA GIL COCA Director: Lorenzo Gil Coca En la convocatoria de septiembre de 1955, de los 12 ingresados, ONCE son alumnos de esta Academia, y del total de alumnos ingresados, en los últimos catorce años, el 75 por 100 han sido preparados por ella. Curso, comienzo próximo día 13. LOS MADRAZO, 22. Telf. 22 12 90 IMPORTANTE EMPRESA artículos electricidad doméstica precisa colaboradores y agentes en toda España. Escribir: Núm. 7.694. Gibcrt. Arenal, 1. í