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VIERNES 9 DE SEPTIEMBRE DE 1955. EDICIÓN DE partes? El que simuló presenta escrituras públicas perfectas, requisitadas hasta en sus más nimios detalles de. fondo y de for- ma; el que, ataca sólo ofrece indicios, suposiciones, deducciones; presunciones, en una palabra. Cuando el Tribunal pone en los platillos de su balanza estos distintos elementos, ¿será necesario decir que. pe- será más el externa y legalmente perfecto? Cualquiera de nosotros puestos ante el mismo problema ¿no nos inclinaríamos más fácilmente ante lo que exteriormente se nos ofrece cierto que ante, lo que subterráneamente tiene una posibilidad de fal- so? Es pretender desmontar un monumento de, granito con un cortaplumas. El caso que ofrece esta sentencia del Supremo de II de junio es uno más entre, los muchos similares; reconoce que existen indicios, sospechas, coincidencias, pero que. ninguna de ellas alcanza el grado de presunciones. El problema es grave y de, difícil solución. Be un lado no puede, deSENTENCIA DE I I DE JUNIO DE rrumbarse la seguridad jurídica de un con Alguna vez me he, referido a la causa de. trato a basé de deducciones e indicios, y los contratos, a la finalidad inmediata y como los simuladores no van a ser tan jurídica que con ellos persiguen y realizan, candidos de provocar voluntariamente, las partes. Cuando yo compro una finca, pruebas documentales adversas, nos hallala causa de ese contrato de, compraventa mos (civilmente, como es natural) ante, el es, para mí, la adquisición de la propiedad crimen perfecto del inmueble y el pago del precio convenido; para el vendedor, el desprendimiento de su dominio contra el recibo de: la canUn padre tenía varios hijos legítimos tidad pactada. Yo quiero comprar, y com- y una hija natural reconocida. Esta es la pro; él quiere vender y vende. Los móvi- demandante en el pleito; aquéllos y sus conles lejanos por los que. cada uno vende o sortes los demandados compra son sólo motivos humanos que exPues ocurrió que el día 14 de mayo ceden del campo puramente jurídico y úni- de 1941 el padre, hombre ya de ochenta y camente lo ambientan seis años, vendió notarialmente a una de Cuando la causa que se desprende del sus hijas legítimas varias fincas urbanas texto del contrato es distinta de la inten- segregadas de un conjunto que poseía en ción real de los contratantes, nos hallamos una industriosa ciudad del Norte. El preante un contrato simulado. La adquisición cio fuá 25.000 pesetas y la cesión excluside una propiedad con dinero dado secreta- vamente de la nuda propiedad, reservándose mente por el misino vendedor para hurtarla el vendedor el usufructo vitalicio, que re las consecuencias de una catástrofe finan- vertiría a- la compradora cuando falleciera ciera es, exteriormente, en su texto, una aquél. Al día siguiente hizo otra escritura compraventa normal; en el fondo, es si- análoga con uno de sus yernos, vendiéndomulada, pues, si bien oficialmente es una le en idéntico precio y condiciones, el rescompraventa perfecta, realmente ha sido to de los inmuebles que habían resultado un medio de defraudar a los acreedores. de la segregación. Y, por último, el mismo ¿Existen contratos simulados? Evidente- día otorgó testamento instituyendo heredemente. ¿Hay medio legal de anularlos? Lo ros a sus hijos y legando a la natural la hay alegando su causa falsa o ilícita. ¿Es parte de libre disposición de la herencia. fácil conseguirlo? Dificilísimo, y aún diFalleció el testador cinco años después; riamos que prácticamente imposible, en. la la hija natural, previa declaración de pobreza, impugnó aquellas transmisiones, tamayoría de los casos. Nos explicaremos: El que alega la si- chándolas de simuladas: alegaba el bajo mulación de un contrato debe demostrarla precio de las fincas cedidas en 50.000 peaportando las pruebas v elementos de. jui- setas y valoradas, a su juicio, en más de cio precisos para llevar al ánimo del juez medio millón, la insignificante capacidad la existencia en los contratantes de una fi- adquisitiva de los compradores, la coincinalidad subterránea distinta de la exterior- dencia de fechas y la reserva de la posesión mente realizada, finalidad subterránea que. mediante el usufructo, viendo en todo ello una maniobra para hurtar á la herencia, de era ilícita. Pero aquí surge el problema: Los que si- la que ella había de participar en un termulan un contrato no son tan necios o tan cio, la masa más importante de bienes. Los demandados negaron la simulación, ingenuos que lo digan; antes, al contrario, lo rodean de los requisitos formales, ga- fundando el motivo de las compraventas en rantías y exigencias jurídicas más absolu- la precaria situación económica del padre, ¡as. (Siempre es más perfecta la documentación del sospechoso que la del ciudadano normal. Así, ¿qué pruebas puede aducir el demandante que alega la simulación? Ayuno de documentos, es más, luchando contra otros perfectos y contrarios a sus tesis, se ve limitado a las circunstancias conexas y accesorias de las que pueda deducirse la simulación. Selecta colonia de la sierra er el sitio más pintoresco y mejor em- Entramos así en el terreno de la prueba plazado. Lindando estación Zo. de presunciones: el litigante no puede ofrerreras. Desde Madrid, 42 Kms, cer al Tribunal una prueba directa docuComunicados carreteras generamentos, escritos, declaraciones paladinas les La Corana y El Escorial sino sólo la certeza de una serie de hechos lejanos, de los que, por deducción lógica, pueda desprenderse la realidad de sus afirmaciones. 31- 14- 11 r; J eis ya desproporción de arma mentó procesal que- tienen que usar Jas ABO. LA MAÑANA, PAG. 24 LA SENTENCIA DÉLA SEMANA LA PRUEBA EN LOS CONTRATOS SIMULADOS a quien precisamente el yerno había hecha últimamente varios préstamos, y la causa en, los derechos dominicales que autorizan al dueño a disponer libremente de sus bienes, al precio que le plazca y. en las condición nes que le parezcan. i El Juzgado de Primera Instancia número 2 de San Sebastian dictó sentencia desestimando la demanda y absolviendo a los hijos legítimos de la reclamación de su hermana natural, tesis que fue confirmada en apelación por la Audiencia Territorial de Pamplona. Interpuesto por la demandante recurso de casación por infracción de ley ante la Sala Primera del Tribunal Supremo, ha quedado resuelto en 11 de junio del corriente año. Se funda el recurso en la va- loración de. aquel conjunto de hechos qua constituyen para la recurrente una auténtica prueba de presunciones de que tales actos fueron simulados en perjuicio de sus de- i rechos hereditarios; con ello se demuestra que la causa es ilícita y, por tanto, deben declararse nulos los dos contratos y, traerse su objeto a la masa hereditaria. El Tribunal Supremo reafirma en primer lugar la doctrina, ya constante, de que las presunciones son problemas de hecho y no de derecho y por tanto vedados á su análisis: la apelación de las presunciones incumbe, por su naturaleza, al Tribus nal sentenciador, a los efectos de determinar, por su enlace preciso y directo, la importancia y trascendencia de la relación existente entre los hechos que se reputan acreditados y aquellos otros que son objeto de derivación de los anteriores; y ha de regularse el sistema deductivo, de forma que los antecedentes o causas que lo. motiven conduzcan por un sistema de raciocinio lógico o con sujeción a las reglas del criterio humano a la consecuencia qué de aquellos se obtiene, tomándolos del orden natural de los acontecimientos ¡En cuanto al problema discutido considera que los actos traslativos de dominio realizados por D. XX a favor de sus hijos, legítimo uno y político el otro, fueron celebrados ante la fe del notario que los autorizó, ante cuya presencia fue hecha entrega del importe del precio convenido, estando limitada la adquisición, por los compradores, a la nuda propiedad, sin que la cantidad estipulada estuviera en opuesta y, evidente contradicción con el- valor asignado a las parcelas por el perito; estos antecedentes sirvieron, y tuvo en cuenta la Audiencia, para diciar su fallo, que ha de es- i timarse correcto y acertado; pues si bien, como expone la Sala de instancia, en su fundamento tercero, las hipótesis ofrecidas por la parte, antes apelante y hoy recurrente, pueden conducir a una sospecha sobre la realidad interna del contrato las solemnidades que a estos les rodean y la falta de precisión de ajena procedencia a la cantidad importe de la compraventa, causa contractual, real o inmediata, de aque! son factores que obligan a reconocer la licitud de la estipulación establecida 1 La exigencia legal y el rigor jurisprudencial en la prueba de presunciones de los negocios simulados no pueden ser más certeros. Ahora bien, resultan equitativos? En muchas ocasiones, sinceramente, no. Cierto que las razones íntimas da los actos humanos son siempre complejas y en ocasiones inasequibles, y que sena atrevido hundir una construcción jrrítlica perfecta por meras suposiciones (tal es el casepresente que no pueden alcanzarse lo? motivos que indujeran al padrr a tomrr su resoluciones) ahora bien, la excesiva, intangibilidad de situaciones ele este tipo. muchas veces, audaces, puede también perjudicar la seguridad jurídica. -Juan Manuel FANJUL. R A S A R