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bellón real presidido por la efigie de Fernando III El Santo gran benefactor de Salamanca. Pocos años después se terminaba un ángulo completo, 1 Las casas del tercer, lado construido, se concluyen en 1752 y casi toda la fachada a Mediodía, y la Casa de la Ciudad en 1755, quedando tan sólo por rematar la espadaña del reloj y algunos otros detalles que se dejaron para un siglo, después. Cumple, pues, ahora, la Plaza Mayor salmantina, sus doscientos años. Con este motivo hemos publicado en El Adelanto (i una serie dé dieciocho reportajes, recopilando cuantos datos hemos hallado sacre ella, en los múltiples aspectos artístico, histórico y vital del monumento, con la intención de divulgar tantos encantos como. encierra en toda esa variedad de cosas. Y hemos tenido la satisfacción de ver a muchos salmantinos mirar a las fachadas de su plaza -a cuya vista están tan acostumbrados- -para descubrir el sinfin Üe cosas curiosas que se esconden en su armónico conjunto. Allí están, entre sus arcos, esos medallones labrados con los bustos de los reyes de España, en riguroso orden cronológico, partiendo de- Alfonso XI, que nació en Salamanca y fue señor de la ciudad, y que tiene a su lado a Petras Cfudelis -tal dice el rótulo- -seguido de Enrique de Trastamara y. sus sucesores, hasta llegar a un solo medallón en que se encuentran don Fernando y doña Isabel, mientras en el vecino hallamos a Felipe el Hermoso y doña Juana. Siguen luego Carlos I, F. elipe II y sus herederos, hasta el busto de Felipe V, que se repite otra vez tras el que corresponde a Ludovicus ponqué a doble reinado pusieron doble efigie, terminando la serie con las de Fernando VI y Carlos III. En un hueco que existía sin tallar, se grabó, hace unos años, el buscfr del Generalísimo Franco. En tra nave, hallamos á los condes de Castilla, héroes y soldados ilustres, descubridores y colonizadores, tales como Bernardo de Carpió, F e r n á n González, Garci- Fernández, El Cid Pelayo Pérez Córrela, Guzmán el Bueno, Juan Pacheco, el primer marqués de Villena, Ponce de León, Téllez, Girón, el Gran Capitán, Colón, Cortés, Pizarro, Fernando de Toledo, Rodrigo Dábalo, Sancho Dávila, Leiva, López de Haro, Alonso de Aragón y Alonso de Aguilar. Todo un curso de historia de España, labrado en medallones de piedra. Una perspectiva moderna de la plaza. vas de la Agricultura, la Ciencia, la In- de tal se acreditó matando a ocho persodustria y la Astronomía, cinceladas por nas e hiriendo a muchas No hay base Isidoro. Célalla y sobre muchos de los 274 firme para creer esto, pero sí está comprobalcones y 88 arcos, pueden verse escudos bado que el 12 de septiembre de 1808 fue nobiliarios y también los- de la Universi- cogido y muerto por un toro en la Plaza dad y la Catedral, porque ambas constru- Mayor de Salamanca, Gaspar Romero que yeron sus casas en la plaza para tener bal- alternaba con el que luego fue tristemencernes propios en las fiestas de toros y de te célebre Tragabuictoes lias grados. No había estas últimas sin aquéllas referencias dicen que presenciaba la fiesy defoia ser impresionante el previo desfi- ta Pedro Romero, quien al ver caer mor- le del claustro, con los nuevos graduados, talmente herido a. su hermano Gaspar, que vistiendo, el traje académico presen- tomó una espada y sin pedir licencia a ciaban la corrida desde su balcón. nadie, ni atender las súplicas de su anLas corridas de toros, en la Plaza. Ma- ciano padre, se dirigió a la ñera, sin muyor, según decía Mesonero Romanos en leta ni defensa alguna, erizado el cabello 1818; eran las más concurridas y apara- y cie go ¿e cólera, separando al toro del tosas que he presenciado en España, aun- cuerp- o de su víctima con un grito espanque entren en corro las de Madrid, Sevilla toso y dándole muerte de una cerera esy Valencia Las habla con multitud de tocada. pretextos Bodas reales, finales de curso, Cuando se dejaron de celebrar las fiesfiestaá y ferias locales, etc. y allí se cele- tas de toros, la Plaza Mayor empezó a llebraron hasta que en 1840 se construyó la narse, de cosas sufriendo todo, un proceso primera plaza de toros de la ciudad. Pero, completo urbanístico. En 1880 había una por excepción, celebráronse las: corridas fuente central, rodeada de jardines- -un en la Mayor para festejar las bodas de verdadero bosque fie acaeias- Haslentos de Isabel n y otra vez en 1864- 65 por hallar- piedra y de hierro por todas partes, evase ruinoso el circo taurina. cuatorios de ladrillo y de hierro, también Toreó en la Plaza Mayor, Pedro Romero de. pésimo gusto, candelabros labrados en y, concretamente en 1796, con José Del- sus cuatro esquinas y en los balcones gado Pepe Hilló Volvió éste en 1800 y cortinas, toldos rayados y de colorines, resultó cogido y herido de- consideración. persianas variadísimas, letreros comerciaEn ese aspecto trágico, tiene también esta les... Se llenó hasta la saturación. En Arriba, en la crestería de la Casa Con- plaza sus efemérides. Dice una vieja his 1904, la fuente hafoía sido reemplazada sistorial, están las estatuas representati- toria que hubo un toro tan fiero que por un templete para la música, los evacuatorios por otros gigantescos llamados Estaciones Sanitarias y se añadieron aún cuatro grandes columnas de entramado de hierro para sustentar los modernos arcos voltaicos. Fue en 1921 cuando empezó a vaciarse otra vez la Plaza Mayor, hasta unificarse sus persianas, suprimirse letreros y asientos, y llegado el 1964 volver al punto de partida con su total enlosado. Así está, sin duda, más monumental y hasta permitiría conmemorar su segundo centenario con unas corridas de toros que, sin duda, tendrían carácter tíe acontecimiento mundial. La reforma última ha sido muy discutida, pero abunda el elogio, uno de los cuales fue hecho recientemente en la misma Plaza, por el ministro de TrafraJo, señor Girón, diciendo; Y hasta esa joya incomparable, ese ejemplar, único en el mundo, que imaginó el insigne corregidor don Rodrigo Cavaltero y realizó Cihurriguera, ha sido devuelto a su belleza total y hoy es la hermana menor, bella y requebrada, que acempáfia en la- fama y en el lauro a las otras insignes joyas arquitectónicas salmantinas. Guzmán GQMBAIX GUERRA (Fotos del autor. La Plaza Mayor, en 187 S, cuando parecía un bosque de acacias,