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ABC. MEItCOtES 17 BE A I S O S t O E 19 S 5. EWCÍON DE LA M SANA. PAG. 29 A B C en Indonesia LA ESCASEZ DE MÉDICOS. HACE NECESARIA SU IMPORTACIÓN En algunas zonas rurales la proporción es de un sanitario por cada millón de habitantes Yakarta, ago s t o. (Crónica postal. La Organización Mundial de la Salud se dispone a organizar una vasta campaña contra la lepra en los países tropicales, donde esta terrible enfermedad ataca a varios millones de seres humanos. La Oficina Regional de Extremo Oriente me ha hecho el honor de confiarme, en mi calidad de consultor de la Organización, la misión de estudiar las bases de la lucha antileprosa en su enorme zona. Seguramente ha influido en esta designación, más que mis modestos méritos, el éxito de la organización española contra la lepra, que cobró extraordinario relieve internacional durante el último Congreso Mundial de la Lepra, celebrado en Madrid en 1953. Es, pues, un honor ir- renunciable para un español. Y no renunciamos a él. Una corta estancia en Ginebra nos permite obtener los visados correspondientes, y las credenciales de funcionario internacional. Una vez en regla todos los papeles, emprendemos el viajcEl taje se iniciabajo los mejores auspicios. Tln- éí avión que nos lleva a Bombay van pocos pasajeros europeos; la mayoría de ellos y la tripulación son hindúes. En El Cairo nos. sorprende la presencia de dos compañías de soldados formadas, con bandera y música, en el aeropuerto. Va a subir a bordo Pandit Nehm, que llega acompañado del coronel Nasser y de todo el Gobierno egipcio. Después- de una breve despedida, Nehru sube al avión y ocupa, justamente, un asiento delante del mío. Regresa a la India, después de una jira de seis semanas, durante la cual pretende haber luchado eficazmente en favor de la paz mundial. El sriaje le ha valido una inmensa popularidad en muchos países asiáticos, y, sobre todo, -en el suyo. Esto, último lo prueba la multitud abigarrada que esperaba en- el aeropuerto de Bombay y que prorrumpió en una clamorosa ovación al asomarse Nehru- a la portezuela del avión. Á la mañana siguiente, después de breves horas de sueño, reanudamos el viaje. La multitud, ansiosa de ver a Nehru, cubre el largo trayecto que separa el Hotel Taj Mahal del aeropuerto. Nehru continúa ¿I viaje a Nueva Delhi en un avión oficial. Durante nuestra corta estancia en Delhi, tuvimcs ocasión de ver dos documentales del viaje de Nehru, encaminados a afianzar so popularidad, no sólo en la India, como jefe de su Gobierno, sino tam bién en los distintos pueblos asiáticos. En el interior, la autoridad del Gobierno Central está extraordinariamente limitada, fuera de la política internacional y el Ejército, por la. fuerte autonomía de los dis- tintos Estados federales, soberanos en casi todas las estiones- administrativas. Es preciso, par. comprender esta extraordinaria- autarquía de los Estados, tener presénté- su enorme extensión geográfica y su población, que, en algunos, dobla a la de España y en casi todos es superior. Es lógico que la India, con su enorme territorio, su población de más de 350 millones de habitantes, su afán de pueblo políticamente nuevo, y la excelente formación de su minoría dirigente, aspire a jugar un papel importante en la política de Asia, donde los otros Estados, más pequeños, tienen grupos rectores de menor importancia. Nehru pretende ser el conductor de los Estados asiáticos no comunistas. Y los pueblos de raza blanca no deben olvidar nunca que la última guerra ha despertado una conciencia asiática y que debe contarse con esta enorme fuerza de crecimiento inexorable en el futuro de la política internacional. El avión que desde Delhi debe conducirnos a Singapur primero y a Yakárta después llega con un retraso de cincuenta horas. Ello hace que perdamos el enlace en Singapur y nos obliga a esperar en esta población cuatro días. Llegamos en un momento de efervescencia política. Las distintas minorías de la Cámara consultiva acaban de pronunciarse, con un solo voto en contra, en favor de la total independencia política de Malaya. El gobernador inglés, inesperadamente, con un golpe de audacia, ha recogido la propuesta para someterla al Gobierno inglés, lo ue requiere inmediatas elecciones. No acertamos a comprender cómo puede constituirse en Estado, independiente esta. vaste región, cuya población, de casi siete millares de habitantes, está formada por la misma proporción M malayos y cbinost que puntan juntos más de seis millones y medio. Hay también una importante minoría indos tánica, que pasa. de los 100.000; unos 20.000 europeos y más de 25.000 de otras nacionalidades, en su mayoría ¿urasiáticos. La capital, donde residen la casi totalidad de europeos, indostánicos y otras minorías raciales, cuenta con una población de 891.550 chinos y solamente 142.843 malayos. Los líderes políticos pretenden aunar en un común deseo de independencia, los intereses, a veces encontrados, de tan distintos grupos raciales, con diferentes religión, costumbres y posibilidades económicas. ¿Qué saldrá de esta agitación política? ¿Se resignará Inglaterra a perder la soberanía de esta plaza, de muchísima tnayor importancia estratégica que J %6 jfta con un vasto y riquísimo. hiateriStta sin ninguna de las razones que abonas la cesión de esta plaza, a España? Después de cuatro días de esper consigo un pasaje en una línea aérea indonésica. Rápidamente el avión cruza, el Estrecho de Malaca y vuela costeando íahWÜMJe Sumatra, que con una superficie- d más de 467.000 kilómetros cuadrados, tiene apenas once millones y medio de habitantes. El terreno es pantanoso, cubierto de espesa jungla tropical, y apenas se divisan poblados kampongs O- El avión hacejescala en Palembang, donde están en explotación algunos pozos petrolíferos. Después de media hora de parada sigue vfeje a la isla de Java, avistando a la hora escasa el puerto de íandjungpriok, separado por una célente carretera de. DISMINUYEN LOS CASOS DE POLIOMIELITIS EN MASSACHUSETTS Boston 16. -Los funcionarios de Sanidad de Massachusetts se sienten hoy un poco animados al ver la disminución del número de casos de poliomielitis. Se señalaban ayer, en efecto, 77 casos; una semana án- tes eran 92 los registrados. -Efe. Yakarta, antigua Batavia, capital de In- donesia. Yakarta es tal vez la ciudad quQ ha experimentado mayor crecimiento en los últimos años. Al comenzar la última, guerra mundial contaba con 300.000 habitantes y actualmente llega a los tres taU llones. Muy extendida en su eje Oeste- Este, que mide más de 25 kilómetros, tiene forma alargada. Sus barrios residenciales están formados por hotelitos de una sola planta con bellos jardines. La circulación, pese a las dificultades para la importación de automóviles, que hace que en el mercado negro alcancen la suma fabulosa de 30.000 dólares U. S. A. es enorme y dificultada por el enorme número de triciclos liamados bethas que llevan delante sobre dos ruedas paralelas, un asiento capaz para dos personas y que, dada la carenci y los precios astronómicos de los taxis constituyen casi el único vehículo de alquiler. La escasez de hotel hace de Yakarta la ciudad del mundo en que es más difícil encontrar alojamiento. El retraso de nuestra llegada nos ha hecho perder la habitación reservada v sóio el celo del Ministerio de Sanidad y del doctor Jungahvalla. representante de la O. M. S. nos permite alojarnos en el mes que este Ministerio tiene para los funcionarios, preferentemen te extranjeros. En otra crónica me ocuparé del estado financiero de Indonesia y- de su actual situación política. Ahora sólo quiero destacar las conversaciones níantenidas con el ministro de Sanidad, Lie- Kiat Seng. Versaron acerca del problema de las relaciones culturales, principalmente en el aspecto médico. En cambio, ni Rusia, ni Polonia, ni Rumania, ni Bulgaria, tienen agentes diplomáticos o consulares. El problema médico es muy grave y constituye uno de los factores que hacen! más difícil mi misión. Existe un médico p or cada 70.000 habitantes, y como en las grandes ciudades abundan relativamente más (Yakarta tiene aproximadamente uno por cada 30.000) existen grandes zonas rurales donde la proporción no llega ni a un médico por cada millón de personas. Esto obliga a importar médicos, en condiciones económicas relativamente favorables. Hasta ahora la mayoría son alemanes y holandeses, pero la estancia aqui de nuestro compatriota Romeo, el gran malar iólogo que murió de paludismo en 1953, ha dejado una gratísima impresión sobre la capacidad, abnegación y adaptabilidad de los médicos españoles. Establecemos el programa de mi primer viaje para estudiar la lepra en distintas regiones del archipiélago y después de decidir mj visita al resto de la isla de Java- -Bali, Madura y Célebes- termino mi primer día de estancia en Yakarta visitando detenidamente la F? c! tad de Medicina, con sus clíni -r: algunas modernísimas y bien dotadas, apacc- s para 1.500 camas, y el Instituto Leprológi co, donde paso varias mañanas entregado a mi misión. -J. GAY PRIETO.