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ABC. M A R T E S 9 DI AGOSTO BE 1955. EDICIÓN DE LA MAÑANA, PAG. 17 por sí mismo, es apolítico. No tiene nacionalidad ni reconoce fronteras. No es moral ni inmoral. Sólo la cesión del hombre puede hacer que sea malo o bueno. Al haberle sido revelado al hombre el fenómeno de la desintegración nuclear, sigue coi- respondiéndole a él determinar el empleo que ha de hacer de ese fenómeno. El 8 de diciembre de 1953 tuve el. privilegio de dirigirme a la Asamblea General de las Naciones Unidas, tratando el tema que ocupa a esta Conferencia: la cooperación mundial en el orden al aprovechamiento pacífico de la energía atómica. Dije entonces, y vuelvo a repetir ahora, que los Estados Unidos se comprometen decididamente a cooperar en la labor de encontrar medios por los que la milagrosa inventiva del hombre no resulte dedicada a. su muerte, sino que se consagre a su vjda. Esta promesa que hicimos hace veinte meses se ha convertido en ley de nuestro país, escrita en nuestros estatutos por el Congreso norteamericano en la nueva ley de Energía Atómica de 1954. Esta nueva ley afirma, en lenguaje perfectamente claro, que Reconocemos la responsabilidad que tenemos de compartir con los demás, dentro de un espíritu de cooperación, lo que sabemos sobre las artes pacíficas deí átomo. Para fomentar mayor cooperación con otras naciones, la nueva ley suavizó las restricciones que anteriormente existían sobre las investigaciones y desarrollos atómicos independientes por parte de la industria privada, despejando así en mayor grado el camino para la cooperación con los demás. Desde que nuestra nueva ley de Energía Atómica. alcanzó su firma definitiva, hace un año, hemos realizado esfuerzos muy diversos y siempre con un espíritu de buena voluntad para traducir sus palabras y sus fines en acciones concretas. Esta es la forma en que interpretamos nuestra responsabilidad y la responsabilidad, de todas las naciones de buena voluntad. No sólo apelamos a los Gobiernos para que se nos unan en esta empresa de cooperación. También abrigamos la esperanza de que las agrupaciones profesionales e industriales del mundo entero, lleguen a in teresarse en ella y faciliten incentivo para encontrar nuevos medios de poder utilizar los conocimientos científicos. Todas las naciones ilustradas del mundo gastan anualmente grandes cantidades de dinero en programas de sanidad, educación y desenvolvimiento económico. Lo hacen así porque saben perfectamente que la enfermedad, la ignorancia y la falta de oportunidades económicas son los sombríos lu- bien señalar ei comienzo de una fase durante la cual el hombre habrá dejado atrás su confusión y su miedo y comenzará a sentir el bienestar traído por una de las más grandes conquistas realizadas por su mente. La mitad de los delegados se han visto obligados a presenciar las ceremonias de la inauguración por la televisión, al no lograr penetrar en el atestado edificio de la antigua Sociedad de Naciones, que sirve Gomo sede de la Conferencia Atómica. Mensaje de Eisenhower EL ÁTOMO AL SERVICIO DEL HOMBRE El presidente Eisenhower, Bulgartin y Nehru han enviado mensajes para señalar la inauguración de esta Conferencia. He aquí el del presidente norteamericano, leído por el presidente de la Comisión de Energía Atómica de los Estados Unidos, Lewis Strauss. Señores miembros de la Conferencia: Os ruego aceptéis mis cálidos saludos y mis mejores votos, en nombre del pueblo de los Estados Unidos, por el éxito de esta primera Conferencia internacional sobre el aprovechamiento pacífico de la energía atómica, Conferencia que se celebra bajo los jiuspicios de las Naciones Unidas. Vosotros, los técnicos y hombres de ciencia más destacados deí mundo en el campo nuclear, que penetráis los misterios ide la energía atómica, tenéis que saber, con toda seguridad, hasta qué punto el átomo se encuentra dispuesto a convertirse en infatigable y obediente servidor del hombre, sólo con que el hombre se lo permita. Los conocimientos y la visión que poseéis llevan consigo una gran oportunidad y también una gran responsabilidad. Vues, tras vidas están dedicadas a la investigación, en busca del saber y de la verdad. Gozáis del respeto de vuestros conciudadanos porque os contemplan esperando les ¡digáis, sin adornos, serenamente, la realidad científica. Sois quienes mejor podéis desplegar ante los pueblos del mundo el panorama de la brillante promesa que encierra el átomo benefactor. Os reunís en Ginebra en circunstancias especialmente favorables a este elevado fin. Jamás se verificó una asamblea científica de tanta importancia y envergadura ni de tan amplio interés. Los pueblos del mundo están representados en ella. Tenéis al alcance de la mano una preciosa oportunidad de restablecer los viejos lazos de la comunicación científica que durante tantos años han permanecido rotos. Los conocimientos y la especialización que cada uno de vos- otros ha adquirido en su propio país para hacer trabajar al átomo con fines pacíficos, serán difundidos y compartidos en la amigable atmósfera de la hospitalaria Suiza, con su secular tradición de libertad. SE TRATA DE UNA REUNIÓN APOLÍTICA Está atmósfera se ve también alentada por el hecho de que la resolución de las Naciones Unidas de fecha 4 de diciembre pasado, por la que se organizó esta Conferencia, circunscribió su designio a cuestiones puramente científicas y técnicas. Se trata de una reunión expresamente apolítica. Os reunís, por tanto, como hombres de iciencia libres, interesados únicamente en enriquecer la reserva de conocimientos del hombre acerca de este descubrimiento maravilloso, La ciencia habla en múltiples lenguas. El progreso de los artificios nucleares ha sido obra de hombres de muchas naciones. Esto se debe precisamente a que el á. tonjp. M A D RI 1 B ¡I bao- Sa n S e bast i á n- O vi ed o- C o ruña