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MADRID, MARTES c, D E A G O D E i 9 55 ANO CUADRAGE 5 SIMO OCTAVO 15.419 NUMERO st E 0 IR A U NA PE s f 4 4 P A G) N A AYER OUFnO ABIERTA EN GINEBRA LA CONFERENCIA ATÓMICA i M S e leyeron i n e n s a i e s de l o s cuatro grandes y e l d e Eisentíower Í f u e e l m á s patético y sincero A B? C EN. GJNIEBRA: EL QUIISP p GRANDE LA H U M A ¡N D A D i W RESERVAS, E L Y LAS NECESÍDÁDES N Í V M U N D O IBS VIAJES A MARTE ¿Y A LA LUNA Nuestros corresponsales én París, y Londres abordan hoy, en sus crónicas telefónicas, el tema ue ac- tuaimente mayor expectación despierta en el mundo: la posibiUda y aun la proximidad de los viajes ínter planetarios. Los hombres de ciencia han admitido, una g otra: i la proximidad y la posibilidad del; turismo de: la Tierra en- Marte, ení la Luna y acaso en otros planetas. Faltaban los medios ¿ios órgams de locomoción. Y ya existért, al parecer, y no sólo en teoría, sino en; el orden de las próximas realidades, tangibles. La comunicación interplanetaria será pronto un hecho ha- dicho el presidente Eisenhower. Ginebra 8. (Cróni 1 ca telefónica de nuestro enviado especia ün nuevo personaje, coh el quérloV hom- bres de pocas feinoj contaban, -ha- aparé- j cido hoy en el esce- nario de Ginebra, recién abandonado por los cuatro grandes y tranquilamente, r sin atacar a nadie, ha tomado la palabra. Este quinto grande, siempre invisible, íy y. casi visible, es la Humanidad. Con su aparición, a. la pequeña historia de las amenazas, las intrigas, y los tratos de conifera, y venta- -o historia diplomática- que aquí se han desarrollado, sucede un capítulo de verdadera historia de la cultura. Los, delegados dé Francia, Rusia, Inglaterra I y. los Estados Unidos, han leído esta mañana, a una gigantesca reunión de científicos, atentos sobre una complicada, profundET y radical tarea constructiva, cuatro mensajes de salutación: de Faure, JBúlganin Edén y Eisenhower que, al marcharse, habían dejado un sitio vacío. Por primera vez, los mensajes de los cuatro jefes de Gobierno- -a los que hay que añadir el de Nehru- -no tienen significado diplomático ni contienen la defensa, más o menos explícita, pero siempre irreductible, de su propia posición política, opuesta a la del otro o los otros. Los telegramas no son de agresión, de justificación ni de ofreeimienta. Los grandes no hán- dicíado con ellos a los pueblos una lección, al contrario, la han pedido, la han suplicado a los hombres de ciencia, representantes dé la culturade la humanidad en peligro. El de Eisenhoes el más patético, y acaso el más sin D t ái t p, y cero De vosotros que consagráis vuestras vidas a: la búsqueda del conocimiento y de la verdad- -ha dicho- de vosotros esperan los hombres la palabra sin artificio, la palabra tranquila, de la clara evidencia científica. Ha apelado el político- -sin hacer política, sin usar palabras políticas- -a úna fuerza más importante y- más profunda íjue la, política: la fuerza del espíritu de universalidad, de objetividad y de lir bertad, i propio de nuestra mejor tradición y cuyo depósito acaso los. hombres e ciencia todavía guardan intacto. Es, ésta una espléndida ocasión- -ha continuado el presidente- -para restablecer los viejos usos de la libre comunicación, que han sido abandonados durante tanto tiempo; os encontráis aquí como hombres de ciencia libres, preocupados sólo de enriquecerla suma de los conocimientos sobré este grandioso des- cubrimiento. De repente, los hombres se ¡han puesto a construir la paz. Hasta ayer, sólo se alejaba la guerra, pero hoy la paz llega. Se ha dejado de hablar de prohibirse, dé controlarse mutuamente; al menos aquí, liará pasar a ofrecer espontáneamente Iq propio a la vista del contrario con toda clase fie detalles, i. Está, tarde- miles de personas desfilaban por delante de las maquetas y, d laslfoto, grafiás y! dibWjós detallados del reactor soviético, xonstr uíao por la; Academia de Ciencias de Moscú 1 y qué; según sé dice, suministra electricidad para üsbs industriales y agrícolas. Mientras tánto ila; televisión en colores explicaba detenidaméñv; te él ¡proceso. Ha. producido; también gran curiosidad la aplicación ¡rasa, de la ra? diactiyidad a la; industria metalúrgica, por ejemplo, a la determinacióh; del desgaste de las piezas de máquinas sin necesidad de desmontarlas. Otro tahtb oéjirría en. Ios stands dé Canadá, de Fifanciajide losr otros países: ejemplares, de Jes minerales de uranio y de torio, muestras inhümerables y mapas de las regiones pródjue- toras podían verse en todas. La inspección se empieza, espontánea y elegantemente, a ofrecer a domicilio. Por la mañana emocionaba ver a miles de hombres inclinados so bte estás mesas en que, en otro tiempo, íise; estudia; b r el modo de triunfar en uhá; f ugna éstratér gica o diplomática engañando al contrario, en lucha hoy con un; enemigó cbm un: r a todos, a la Humanidad: el hambre íy la miseria. Las crónicas de nuestros corres- ponsales D. Carlos Sentís (París) y D. Jacinto Miquelaréna (Londres) aparecen en las páginas 19 y 20 de este numero. v convenie. nte utilizar una unidad de medida suficientemente grande, la unidad Q, igual a un millón de millones de unidades británicas de energía térmica, cifra que sería la energía producida por unos 33.000 millones de toneladas de carbóá. Se calcula que én cr período que val- á l nacimiento de Jesucristo, hasta mediados del siglo XIX, se consumieron unos nueve Q de. energía, lo que representa un promedio de algo menos de medio Q p t i r siglo. En 1850 el ritmó de consumo efectivo era, probablemente, de un Q. por siglo. El consumo continuó aumentando, y- parece ser que hasta 1950 sé de 5 bís n haber consumido ya otros cinco Qapípq- ximaclamente, y que el ritmo de consumo se había elevado hasta alcanzar diez- ft por siglo. Uno de los temas im, portantes que h a de examinar la Conferencia, es cuál será el ritmo de aumento que la demanda de energía seguirá en el futuro. Es ésta, seguramente, ia primera- vez j ei con todo detalle, se va a estudiar el problema general de las demandas de energía. El quinto grande tra ¡b aja, pues; febrilmente. A su alrededor se han reunido muchos pequeños, un ejército de físicos, químicos, biólogos, médicos, industriales, i ara administrar los servicios del más psqñeno aunque más ágil de todos. El problema central de esta mañana ha sido el cálculo de las necesidades y reservas de energía én el período 1975 a 2000. Los combustibles tradicionales encarecen cada vez más por hacerse más escasos y difíciles de encontrar. La energía atómica, se abarata én absoluto, pero más relativamente: a esos comibustibies, aunque de ¡un modo lento. Las exigencias de. energía, por su parte, aumentan, -sobre todo; en los países po, eo desarrólíaídos que quieren industrializarse lo más rápidamente posible. El consumo total de energía én el mundo- -decía el presidente de la Conferencia, Bhabba -se ha elevado, de una manera vertiginosa. Al tratar de tan enormes cantidades de energía, es Ayer, d domingo, también h bía m personas énr ótio tipo de. reunión, vey, ¡a orillas del -mismo lago de bra: se culebrrba en medio 6 sí ííyp entusiasmo la fiesta de los; vendimiadores, viejísima tradición, que se repite sólo cada veinticinco años. En el cortejo, de cerca dé cuatro mil personas, con trajes bellísimos, acumulados 7 fle siglo en siglo, aparecían todos los motivos, mitológicos, artesanos y populares que constituyen; con la Ciencia Producto de los Loboratorios Pue to Goliotn lo mejor d la cultura dé ef e quintó, verdadero grande. MIGUEv SANCHfe MAZAS t? r rr.