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MADRID, 4 DE JUEVES A NO CUADRAG EOCT A V O i 5 -4 i 5 AGOSTO PESETA S 1 M 0 N tlM 4o DE i955- EJEMPLAR UNA ü RÓ P A G 1. N A s SE CONMEMORA EN LA RÁBIDA LA SALIDA DE LAS CARABELAS DE COLON El capitán general del Departamento marítimo de Cádiz ostentó la representación del Jefe del Estado MR. LODGE EXPRESO EL RECONOCIMIENTO DE AMÉRICA A ESPAÑA POR EL APOYO QUE PRESTO A L A EMPRESA DEL DESCUBRIMIENTO Huelva 3. A, última hora de la tarde sé han celebrado en el Monasterio de Santa María de La Rábida los actos conmemorativos de la salida de las carabelas en, las que marcharon los descubridores de América. Primeramente, en la sala de la Real Sociedad Colombina onubense del Monasterio, el embajador de los Estados Unidos en Esr paña, Mr. Lodge, hizo entrega de una bandera de su país y de un cofre conteniendo tierra procedente de la casa de Géorge Washington, en Montt Verjpn (Virginia) traída en avión para este acto. En este acto, Mr. John D. Lodge pronunció el siguiente discurso: Señoras y señores: Es para mí un placer y un honor muy señalados reunirme hoy con ustedes en un lugar que, aparte de su atractiva y natural belleza, tiene un profundo simbolismo para los hijos y las hijas del Nuevo Mundo. Desde la Tierra de Fuego a Groenlandia la Rábida significa el signo espiritual bajo el cual se descubrieron nuestras tierras y se inició su exploración. Aquí, en tranquilas, conversaciones y oraciones, Colón vio su visión bendecida. Y aquí, cuatro siglos y medio más tarde, tengo el alto privilegio de entrar, en represen, tac ion de una gran nación de laá Américas, para rendir humilde tributo al descubridor y a la inspiración cristiana que llenó su aventura. Veintidós naciones han surgido en las tierras abiertas por Colón a los habitantes del Viejo Mundo. Ahora hablamos distintas lenguas y hemos desarrollado diferentes culturas, pero nuestro valiosísimo y gran denominador común es la primitiva audacia, característica del Renacimiento, que impulsaba a Colón a soñar nuevos sueños. Al igual que Colón, los habitantes de las Américas nos negamos a admitir que los sueños no puedan realizarse. Debemos enriquecer nuestra valiosa herencia con acción iluminada y consagrada en él mundo actual. Me siento orgulloso de poder añadir hoy la bandera de mi país a ¡as bellas: enseñas de nuestros -nigos. y vecinos países de las Américas, haciendo esto dar énfasis a la solidaridad cordial de los países que, bajo la inspiración de Colón, constituyen la- familia americana. Ofreceínos un saludo córdialísimo a la España que nutrió la visión que hizo posible- el descubrimiento de nuestras tierras. Le contestó el presidente. de la Real Sociedad Colombina, Sr. López Márquez, quien después de dar las gracias al eniba jador, dijo que la Sociedad Coloa- sbina EN ESTE NUMERO Interesantes manifestaciones del ministro de Trabajo, Sr. Girón, acerca de los objetivos y el verdadero alcance de las Universidades Laborales (Pág. 17. Él déficit de carbón se salva en Inglaterra con importaciones pagadas en dólares, que desequilibran la balanza comercial Adenauer visitará Moscú en los primeros días de septiembre. La Unión Soviética ha aceptado todas las condiciones que impuso el canciller para realizar el viaje (Págr. 19. PAGINA EDITORIAL La India, Suez, Sirnonstown, son retales de una liquidación que él mundo actual impone a los británicos. Fatalmente vari cayendo los bastiones que resistieron tanto tiempo, y a medida que su situación varía, se perfila con mayor vigor la injusta persistencia inglesa en mantenerse sobre la roca- de Gibraltar Las nuevas conversaciones en Ginebra reducen el peligro de guerra eri el Estrecho de Formosa, pero, al mismo tiempo, aumenta la probabilidad de que los chinos rojos consigan cuanto piden, sin necesidad de recurrir a las armas Onubense se. mostraba orgullosa por contar, entre las. demás banderas americanas, con la del gran país estadounidense. Terminó anunciando que la Sqciedad Colombina siente gran satisfacción al nombrar socio de honor de la misma al embajador de los Estados Unidos, Mr. Lodge, así como al agregado cultural de la Embajada de Colombia en España, Sr. Carranza. Al imponerse a ambos la insignias, los presentes prorrumpieron en calurosos aplausos. A. continuación, en la capilla del convento, se cantó un Te Deum y una. Salve ante la Virgen de los Milagros, oficiando el obispo de la diócesis. Finalmente, en el patio mudejar del Monasterio se celebró una sesión de la Sociedad. Colombina. Presidió el acto, en nombre de Su Excelencia el Jefe del Estado, el capitán general del Departamento Marítimo de Cádiz, D. Guillermo Díaz del Río, acompañado por el almirante jefe de expresarles cuári profundamente conmovela tercera flotilla, D. José García de Loma; doras me han resultado estas ceremonias. embajador de los Estados Unidos, gober- La vivida evocación de aquellos días, prenadores civil y militar, obispo y demás ñados de significado espiritual y humano, autoridades de Huelva. antes de que Colón y su valiente tripulaPronunció una conferencia el agregado ción partieran con rumbo a tierras descocultural de la Embajada de Colombia, sé- nocidas, es algo que impresiona ciertamenñor Carranza, sobre el tema Romance del te a cualquiera. Descubrimiento Recuerdo claramente y con profunda emoEsta noche, la Real Sociedad Colombina ción lo que, siendo muchacho, oí hablar a obsequió el embajador y altas personali- mis mayores acerca del grandioso tributo dades que se encuentran en. Huelva con un rendido al gran descubridor en el. año 1893, banquete. en la Feria Internacional de Chicago. Una DECLARACIONES DE MR. LODGE infanta española fue la principal huésped de honor. El embajador de los Estados- Unidos, Para mí y para otros muchos muchachos Mr. John D. Lodge, ha hecho las siguien- norteamericanos. Colón y sus compañeros tes, declaraciones a los representantes de personificaban el espíritu del valor y de la la Prensa. aventura. Al, leer, acerca de él en la mag Señores: Es para, mí realmente difícil nífica biografía de Washington Irying, a menudo lo relacionábamos en nuestros sueños con el mismo espíritu intrépido que siglos más tarde, impulsó los cíippers de de, Boston y de New Haven, en mi propio Estado de Connecticut, a lejanas ciudades del mundo entero. Para los americanos, que hemos honrado la memoria de Colón en los de una docena de nuestras ciudades importantes, ensalmándole en nuestro más antiguo pbema épico, compuesto por Jes! Barlow, y dado sa nombre a la Universidad de Columbia, uha de nuestras más famosas y destacadas instituciones docente? es ciertamente una cuestión de oigulJo que uno de los estudios más completos y eruditos de la épica de: Colón haya sido escrito por un profesor de. Ñtjeva Inglaterra, Samuel E. Morison, Almirante del Mar. Océano