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ABC. MIÉRCOLES 3 DE AGOSTO DE 1955. EDICIÓN PE, VA ABC en África del Sur PEREGRINACIÓN A PRETORIA Pretoria. (Crónica de nuestro correspon- de señoras bien provistas de mantas y almohadas. Llegaban de todas las ciudasal. Esas, van también a la manifestades de Sudáfripa. Grandes calderos de ción dijo la señora que venía a mi lado refiriéndose a un coche que pasaba car- humeante sopa circulaban entre los grugado dé mujeres. pos femeninos. Pero como uno no tiene L íbamos camino de Pretoria. La tarde para estas cosas tanto ánimo como una sufragista, se fue a dormir totalitariaanterior se habían presentado en mi casa mente a un hotel. las tres bravas damas con las que he hecho este tremendo viaje de más de 1.500 Y bien que hizo. Parque a la mañana kilómetros. Me preguntaron si era yo el siguiente tenía que ver u n espectáculo corresponsal de A B C. Les dije que sí. Enpara el cual era preciso, tener frescas y tonces me hicieron saber que iban a Prebien despiertas las capacidades del asomtoria para tomar parte en la manifestabro. -Me refiero a la manifestación, que ción de mujeres contra la ley que amplía fue así: formaron las mil mujeres, de cuael número de los senadores y que dará un tro en fondo y se pusieron en marcha; ni poder absoluto a los nacionalistas. un grito, ni una sola palabra salía de la, -Entregaremos al Gobierno la protesta columna. Marchaban en un silencio absofirmada por 100.000 mujeres de la Unión. luto que quería ser impresionante, pero ¿Piensa usted escribir sobre ello? que a mí no llegaba a parecérmelo. PorTambién dije que sí. Entonces una de que, al fin y al cabo, un silencio de mil ellas me espetó lo de que todos los copersonas, aunque sean mil mujeres, na rresponsales estaban ya en Pretoria, y que llega a impresionarme. Había que pensar yo también debía de ir. Asentí sonriendo que eran cien mil, Pero pensar desapasio- débilmente para iniciar una excusa. Pero na y desimpresiona. Sin embargo, las la más decidida la anuló. gentes que las veían pasar parecían vis- -Podría venir con nosotras en el coche. lumbrarlas y se emocionaban. Al frente de Esto tiene que difundirse. ¿Puede? la manifestación iba una dama enlutada Dudé un momento y, al final, di el tertocando el tambor para que las demás cer sí de aquella fatídica tarde. El momarcasen el paso. De trecho en trecho, mento de titubeo fue empleado en valouna pancarta. Algunos hombres las salur a r los encantos de la más joven, que me daban con sus pañuelos: pareció bastante bella. Y a las seis de- ¡Muy bien, señoras! la mañana siguiente arrancaba el coche Otros les dedicaban hurras y un grupo con nosotros cuatro y mi desilusión. Porque la joven y bella manifestante de mi de veteranos de la última guerra se cuatitubeo iba delante conduciendo, y a mí dró militarmente a su paso. En otros grume había tocado ir detrás con la vieja pos no. faltaban las bromas. A través de señora de las impetuosas decisiones. todo ello, las mil mujeres avanzaron im- La del alba sería cuando yo iba medi- pasibles, silenciosas, hieráticas. En uña de las illas vi a mis compañeras de pere- i tando en las duras exigencias que a veces griT ación. Mi musa inicial marchaba es- tiene en el terreno galante la terrible profesión de las letras. Mientras, mi acpm- belta. y resuelta. Pero su belleza recordaba pañante me explicaba el acto a que íbaa la de lá Diosa Razón, a la de la Joven! mos a asistir. Democracia o a la de la Bella Libertad. -Pues sí, 100.000 mujeres hemos. fir- Eráí lilas de mármol- y mito que de carne mado contra esa ley injusta y antidemo- í y ¡hueso. Se le podía decir un discurso, crática. Y ahora entregaremos las firmas! péro nó un piropo. Sentí melancolía al al Gobierno. Claro que nos manifestare- 1, yé rla 1 pasar. mos solamente 1.000 en representación de ÍAJ llegar a las oficinas 1 del Gobierno todas. Y diez hablarán con cantaron el himno nacional en ingjes y en Yo iba quedándome adormilado entre afrikaans. Después, muy dignamente, -se las tinieblas de esta nueva desilución. Pordestacaron diez para formular su protesque ya me imaginaba a 100.000 féminas ta ante: el primer ministro. Este no las vociferantes pidiendo la cabeza de los se- í recibió. En su ministro nadores. Pero 1.000, por mucho juego que üe Transportes. lugar lo hizo elduró unos La conferencia dieran... Se me cerraban los ojos. cuarenta minutos. En ellos, Una señora Llegaremos de todas las tierras de la entregó las firmas expuso su protesta. Unión. Para mí tiene todo esto una honda El ministro contestóy que, sintiéndolo munostalgia. Me recuerda mis tiempos de In- í cho, no podía atenderlas y que la ley de glaterra. Yo fui sufragista. j los senadores seguiría adelante. Se retraMe. despabilé violentamente y miré con: cierto recelo a mi alrededor. Un desierto! taron muy correctos, y Spnrienteg. -Recuerda ésto mucho- -me dijo un sin límites nos cercaba. No había escapatoria, posible. i periodista inglés- -a? Ip de- las- sufragistas- -Cuando acampemos frente a las ofi- ¡í, en 1913. Usted, no puede recordarlo, claro... pero, vaya, tampoco es tan joven ciñas del Gobierno- -me dijo con mirada como para asombrarse tanto. ¿Es que no torva- en estás noches heladas, ya vereha visto nunca una manifestación? mos si se deciden a llevar adelante la Se- -Yo creía haberlas visto todas. Desde nátors Bill. ¿No le parece? las criadas comunistas pidiendo las caYo asentí con las mayores muestras de bezas de los señoritos hasta un pueblo tan firmeza al sentirme observado por las dos individualista como el español hecho un amazonas de delante. En aquel momento la conductora ya no me pareció tan bella. puro bloque en la calle contra aquel cerco Prescindo de contar las paradas, los descon que la civilización quiso complacer a cansos y las comidas de tan largo viaje. Rusia. Pero de esto no habiavisto nada. Sólo diré que en cada una de esas cirMas un mundo, cuyas manifestaciones cunstancias la conversación hacía perder exigen una tan- complicada y puntual traencantos a la dama de mi titubeo. Y así ma de firmas, representaciones y sonrillegó un momento en que llegué a la ín- 1 sas, se me antoja, lejanísimo. No puedo tima convicción de que lo mismo me daba: imaginarme la cólera, la pasión ó la aleir a su lado que junto á un volumen sogría tras una estadística. Tal vez lleve bre resistencia de materiales plásticos. Y en razón Pío Baroja cuando dice que los me ese estado de ánimo llegamos a Pretoria. ridionales tenemos poca imaginación. Uno, como es malagueño, tiene un sanVuelvo esta noche a Ciudad del Cabo. to. horror al frío y en Pretoria, helaba. Iré en tren. Durante las muchas horas Pero mis compañeras se encaminaron a del trayecto trataré de fijar mis impresiola explanada que hay frente a las oficines sobre eso de la imaginación. En prinnas, donde ya hsíbía más de un centenar cipio creo que los meridionales tenemos EL PROBLEMA DE LOS PAÍSANOS RETENIDOS EN CHINA Los Estados Unidos renuevan su: demanda de que sean liberados Ginebra 2. A 1 las once de la mañana ha. terminado la segunda sesión de las conversaciones chinonorteamericanas, que estuvo dedicada totalmente al problema de los paisanos norteamericanos retenidos por, los rojos. Los Estados Unidos renovaron su demanda de que sean liberadas las personas civiles estadounidenses s detenidas en la China roja y que suman unos cuarenta. La última lista del Departamento de Estado; comprendía 2 paisanos, en su. mayoría profesores, misioneros, estudiantes y hombres de. negocios. Otros 1 tres se hallaban; bajo arresto domiciliario y a fi 2 se les había negado el visado de salida, según la información americana. Por el momento, los Estados Unidos no presionan sobre la cuestión de otros n miembros. de la. Flota y de la guarda de costas Que se cree se hallan vivos en China. Los comunistas han sostenido hasta ahora que ignoraban su suerte. Autorizadamente se dice que los norteamericanos en modo alguno han abandonado las esperanzas sobre ellos. Es seguro que China pedirá la repatriación de estudiantes chinos en los Estados Unidos. Unos 5.000 se encontraban allí cuando la conquista roja de la tierra firme, pero lá mayoría de estos casos quedó resuelta en las últimas Navidades. No hay estudiantes chinos que nosotros sepamos, y que hayan pedido el regreso. a su patria, que no estén en libertad de marchar ha dicho un portavoz norteamericano. Unos 35 se han negado a regresar a territorio chino en poder de los comunistas. Estos son los que los rojos reclamarán. Pero los círculos diplomáticos afir man que los Estados Unidos no tienen intención de obligarles a regresar contra su voluntad a territorio bajo dominio comunista. Una incógnita en las conversaciones es la presencia en éstas del embajador volante indio, Menon. A las dieciocho horas de su llegada se había entrevistado con el embajador norteamericano Johson y con el chino, Wang, a petición propia. Lasf conversaciones proseguirán el jueves próximo. -Efe. UN GOLPE DE PROPAGANDA DICE WELLINGTON KOO Washington 2. El embajador de. la China nacionalista, Wellington Koo, ha dicho hoy que la liberación por los comunistas de los once aviadores norteamericanos era sólo un golpe de propaganda para buscar concesiones por parte de los Estados Unidos en cuestiones de importancia vital para el Extremo Oriente Koo agregó que. indudablemente, a él le alegró mucho la noticia, pero señaló que deberían haber sido liberados hace dos años, ya que, ahora la acción roja se asemeja a la de un atracador que devolviese parte de lo robado. -Efe. Príncipe, 9. ACADEMIA ESPINOSA (antes Ergio) Madrid. -Director: D. Rafael Espinosa de los Monteros, I. I. una imaginación caliente, que se aviva en imágenes e impresiones, mientras la de otras gentes se agudiza con precisiones numéricas. Entre dos mundos yo me voy a mi tren con, mi mundo a cuestas, pensando que no puedo hacerlo en coche con una mu. ier que se volvió estatua. -José SALAS Y GUIRIOJ? A N U N C Í E S E EN TODO EU MUNDO POR MEDIO DE LA EDICIÓN SEMANAL A E R E A DE ñBG